El número de matrículas en castellano se acerca a las de catalán

El número de matrículas en castellano se acerca a las de catalán

Ibiza roza el 'sorpasso' lingüístico en la escuela: casi la mitad de las familias ya pide estudiar en español

La libre elección de lengua de Prohens desata una apertura en la isla, que ha duplicado el número de matrículas de castellano para la primera enseñanza en tres años: del 23 % al 46,7 %

Ibiza está a punto de dar un golpe definitivo al modelo de inmersión lingüística en Baleares. Tres años después de que el Gobierno autonómico de Marga Prohens (PP) pusiera en marcha la libre elección de lengua en la primera enseñanza, la isla se sitúa a las puertas de un empate técnico histórico: un 46,71 % de las familias (484 solicitudes) ha solicitado el castellano para sus hijos de tres años en el curso 2026/2027, frente al 53,28 % (552 solicitudes) que ha optado por el catalán.

Apenas 68 matrículas de diferencia separan hoy a ambas opciones en un territorio donde, hasta hace muy poco, el catalán actuaba como un modelo intocable. La introducción de una simple casilla en el formulario escolar —en cumplimiento del compromiso electoral del PP— ha bastado para hacer saltar por los aires la inercia institucional.

Los datos oficiales del proceso de escolarización en 4º de Infantil dibujan una comunidad autónoma con comportamientos insulares radicalmente opuestos. Ibiza es el gran motor del vuelco. En el curso 2024/2025, la demanda de español en Ibiza y Formentera —que ese año se contabilizaron de forma conjunta— alcanzaba un 23,5 % (264 familias) frente al 65,2 % del catalán. Un año después, las peticiones en castellano dieron un salto de gigante al escalar al 39,66 % (414 solicitudes). Este curso la tendencia se consolida de forma espectacular hasta el 46,71 % (484 familias). Es decir, el doble en un trienio.

Por islas

Mallorca mantiene un avance constante, pero medido. En la isla mayor, el incremento del castellano sigue una línea ascendente, pero mucho más lenta, que pasa del 15,7 % en 2024 y el 17,2 % en 2025 al 18,14 % en este ejercicio (1.078 familias), mientras el catalán retiene el 78,57 % (4.864 peticiones).

Menorca, sin duda, es la 'trinchera' del catalán. La isla menor se mantiene inexpugnable. La opción en catalán acapara un 89,70 % de las solicitudes (523 familias), tras registrar un 89,8 % en 2024 y un 91,65 % en 2025. Sin embargo, el castellano ha logrado duplicar su presencia inicial en la isla, pasando del 4,6 % en 2024 al 8,35 % en 2025 y alcanzando un 10,29 % este curso (60 solicitudes).

En global, la eclosión de Ibiza ha impulsado la demanda media de castellano en el archipiélago hasta un récord del 21,42 % (1.632 familias), superando el 16 % de 2024 y el 19,48 % de 2025. El catalán, por su parte, cede terreno en el cómputo autonómico, pero retiene la mayoría con un 78,57 % de las solicitudes (5.986 familias).

La casilla del castellano y las trabas

Durante décadas, la inmersión lingüística de facto ha sido un dogma prácticamente intocable en el sistema educativo de Baleares. Sin embargo, cuando se le ha dado a las familias una casilla para elegir con libertad la lengua de primera enseñanza de sus hijos de tres años, el castellano se ha abierto paso en las escuelas.

La libre elección de lengua en la primera enseñanza echó a andar en 2024 de la mano del Gobierno de Marga Prohens (PP). La medida garantiza a las familias la opción de matricular a sus hijos de tres años (4.º de Infantil) en castellano o catalán, en aplicación del artículo 135 de la Ley de Educación balear.

El camino desde entonces no ha sido sencillo. El derecho a elegir se ha topado desde el primer día con una feroz resistencia de sindicatos afines al independentismo y equipos directivos empeñados en perpetuar la imposición del catalán en las aulas.

Se han hecho campañas para disuadir a los padres, alegando que si escogían castellano, sus hijos tendrían menos futuro o serían bichos raros. Los propios centros han omitido la casilla del castellano en las hojas de matrícula, usurpando a las familias este derecho. Incluso se les ha presionado in situ para que cambiaran la casilla del español aprovechando que el primer año la matrícula era presencial.

Para desactivar este filtro, la Conselleria de Educación impulsó en 2025 la matriculación telemática, permitiendo a las familias marcar la casilla deseada desde sus casas y sin la mirada fiscalizadora.

El alcance de estas trabas quedó acreditado en un informe demoledor de la plataforma Escuela de Todos (integrada por PLIS Educación por Favor y Societat Civil Balear): en el curso 2025/2026, el 42 % de los colegios de Infantil de Baleares (134 de 323) obstaculizó el ejercicio de este derecho. Un total de 37 centros eliminaron la casilla de la matrícula, 97 se negaron a enviar la información a la Comisión de Transparencia y en otros 16 se constataron «instrucciones y recomendaciones» de los claustros para disuadir a las familias.

El balance de este trienio deja una radiografía autonómica a distintas velocidades, pero con aumento, en todas las islas, de la enseñanza en castellano.

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