Imagen de archivo de una caravana en Palma

Imagen de archivo de una caravana en PalmaIsaac Buj

Sucesos

Okupa una caravana en Palma y la pillan cambiando la cerradura

La mujer detenida llevaba una semana entrando y saliendo del vehículo, utilizado por una familia como segunda residencia, y habría roto varias ventanas para acceder

¿Puede una caravana considerarse una ‘segunda residencia’? Sí. Y, en este caso, esa premisa ha bastado para que la Policía actuara y detuviera a una mujer que presuntamente había ocupado un vehículo vivienda que una familia utilizaba como alojamiento habitual durante los fines de semana. Ha ocurrido esta semana en Palma - calle Bartomeu Sureda i Miserol- una de las ciudades españolas donde el acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas sociales. Aquí, la lacra de la okupación llega prácticamente a todos los rincones: viviendas, locales, azoteas, garitas y construcciones de todo tipo. Ahora, también autocaravanas. Espacio vacío, espacio okupado.

En esta ocasión, la intervención comenzó por un motivo que, aparentemente, nada tenía que ver con la autocaravana. Un ciudadano alertó de la presencia de una mujer que se encontraba alterada y dando gritos en plena vía pública. La Base del 092 movilizó entonces a una patrulla de la USEI (Unidad de Seguridad Integral) hasta el lugar. Una vez allí, un ciudadano indicó a los agentes dónde se encontraba la autocaravana. Cuando los policías se aproximaron al vehículo sorprendieron a una mujer española, de 46 años, realizando un cambio de cerradura en la puerta de acceso.

Los agentes le preguntaron qué estaba haciendo. Según el relato policial, sus explicaciones fueron incoherentes. La mujer sostuvo que había encontrado el vehículo abierto, aseguró que pertenecía a su padre y negó haber forzado ningún elemento para acceder al interior.

La versión comenzó a tambalearse en cuanto los agentes inspeccionaron la autocaravana. Una de las ventanas estaba rota y la puerta de entrada presentaba daños. Ante los indicios de que se estaba produciendo una okupación, los policías realizaron varias gestiones hasta conseguir localizar telefónicamente al propietario. Se trataba de un hombre español de 45 años. Tras recibir la llamada, se desplazó hasta el descampado y confirmó que no conocía de nada a la mujer que se encontraba en el interior de su vehículo.

Una segunda residencia sobre ruedas

El propietario explicó además un detalle determinante: aquella autocaravana no era simplemente un vehículo estacionado y abandonado durante largos periodos. Él y su familia la utilizaban los fines de semana como segunda residencia. Estaba completamente acondicionada para ello, con mobiliario, cocina, cuarto de baño y camas.

Y la presencia de la mujer tampoco parecía ser cosa de unas horas. De acuerdo con lo manifestado por el dueño y corroborado, según la información policial, por vecinos de la zona, la detenida llevaba aproximadamente una semana entrando y saliendo de la autocaravana.

La posterior inspección permitió comprobar el alcance de los daños. La mujer habría conseguido entrar por la fierza (obviamente sin permiso) después de romper dos ventanas laterales y desencajar por completo la claraboya situada en el techo. Las cerraduras también habían quedado inutilizadas.

A los desperfectos se sumaron varios objetos que el propietario echó en falta. El hombre denunció el robo de dos maletines que contenían diversas herramientas, un aspirador de mano y un televisor. Ante todos estos hechos, los agentes procedieron finalmente a la detención de la mujer.

La Sala de Atestados instruyó las correspondientes diligencias mientras el propietario formalizaba la denuncia por lo sucedido. Posteriormente, la arrestada fue traspasada a la Policía Nacional para su puesta a disposición judicial. Se le atribuye allanamiento de morada.

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