Don Felipe, en un momento de la grabación de su Mensaje de Navidad
Mensaje de Navidad 2025 El Rey fue más exigente en 2014, 2017 y 2020: «Debemos cortar de raíz y sin contemplaciones la corrupción»
El cambio de tono en su último Mensaje de Navidad ha llamado la atención
En 2020 decía que «los principios morales y éticos nos obligan a todos sin excepciones y están por encima de cualquier consideración, de la naturaleza que sea, incluso de las personales o familiares»
El Rey siempre ha sido implacable con la corrupción y los comportamientos inmorales o poco éticos, sobre todo cuando las sospechas afectaban a personas de su entorno, como el Rey Don Juan Carlos o la Infanta Doña Cristina, sobre las que tenía autoridad como jefe de la Casa Real. Pero también lo fue cuando gobernaba el Partido Popular.
Ha sido implacable con la corrupción desde que era Príncipe de Asturias, pero después reafirmó ese compromiso en su discurso de proclamación como Rey, cuando manifestó que «los ciudadanos demandan con toda razón que los principios morales y éticos inspiren -y la ejemplaridad presida- nuestra vida pública». Y añadió que «el Rey, a la cabeza del Estado, tiene que ser no sólo un referente sino también un servidor de esa justa y legítima exigencia de los ciudadanos».
La pasada Nochebuena Don Felipe volvió a censurar la corrupción, pero lo hizo con una frase sutil en unos momentos en los que se acumulan los escándalos, las imputaciones, los encarcelamientos, las supuestas extorsiones, los audios indecentes y las condenas. El Rey reclamó el miércoles una "especial ejemplaridad en el desempeño del conjunto de los poderes públicos».
El cambio de tono
El cambio de tono ha llamado la atención. Aunque los Mensajes de Navidad del Rey se escriben en el Palacio de La Zarzuela y son los más personales de Don Felipe, también los supervisa y retoca Moncloa. Nunca trasciende qué parte ha añadido o censurado el Gobierno. Pero en el pasado sí trascendió algún enfrentamiento entre la Casa del Rey y el gobierno de Felipe González precisamente porque el Mensaje de Navidad de 1994 incluía una condena a la corrupción en unos momentos similares a los actuales.
A continuación reproducimos algunas alusiones a la corrupción realizadas por Don Felipe en anteriores mensajes de Navidad:
Mensaje de Navidad de 2020: «Ya en 2014, en mi Proclamación ante las Cortes Generales, me referí a los principios morales y éticos que los ciudadanos reclaman de nuestras conductas. Unos principios que nos obligan a todos sin excepciones; y que están por encima de cualquier consideración, de la naturaleza que sea, incluso de las personales o familiares».
Mensaje de Navidad de 2017: «La corrupción se mantiene también como una de las principales preocupaciones de la sociedad, que demanda que sigan tomándose las medidas necesarias para su completa erradicación y que los ciudadanos puedan confiar plenamente en la correcta administración del dinero público».
Mensaje de Navidad de 2014: «Necesitamos una profunda regeneración de nuestra vida colectiva. Y en esa tarea, la lucha contra la corrupción es un objetivo irrenunciable".
«Es cierto que los responsables de esas conductas irregulares están respondiendo de ellas; eso es una prueba del funcionamiento de nuestro Estado de Derecho. Como es verdad también que la gran mayoría de servidores públicos desempeñan sus tareas con honradez y voluntad de servir a los intereses generales».
«Pero es necesario —también y sobre todo— evitar que esas conductas echen raíces en nuestra sociedad y se puedan reproducir en el futuro. Los ciudadanos necesitan estar seguros de que el dinero público se administra para los fines legalmente previstos; que no existen tratos de favor por ocupar una responsabilidad pública; que desempeñar un cargo público no sea un medio para aprovecharse o enriquecerse; que no se empañe nuestro prestigio y buena imagen en el mundo».
«Pocos temas como éste suscitan una opinión tan unánime. Debemos cortar de raíz y sin contemplaciones la corrupción. La honestidad de los servidores públicos es un pilar básico de nuestra convivencia en una España que todos queremos sana, limpia».