El Rey en Venecia con los presidentes de Italia y Portugal
Casa Real El Rey advierte de que la IA «podría degradar el trabajo, concentrar la riqueza y ensanchar las desigualdades»
Don Felipe interviene en el Simposio Cotec Europa, que se celebra en Venecia
El Rey ha advertido este miércoles desde Venecia que la Inteligencia Artificial (IA) puede «degradar el trabajo, concentrar la riqueza y ensanchar las desigualdades». Don Felipe ha hecho estas manifestaciones en la Fundación Giorgio Cini, en la isla San Giorgio Maggiore de Venecia, donde ha asistido al XIX Simposio Cotec Europa junto a los presidentes de Italia, Sergio Mattarella, y de Portugal, António José Seguro.
El tema de esta cumbre es «repensar el trabajo en la era de la IA». Sobre esta cuestión, Don Felipe ha señalado que «la IA puede, y de hecho ya lo está haciendo, poner nuevos espacios de conocimiento al servicio de la eficacia y de la eficiencia, y potenciar nuestras capacidades hasta límites insospechados». Pero, ha añadido, «también podría, sin los debidos cauces normativos e institucionales, funcionar en sentido contrario: degradar el trabajo, concentrar la riqueza y ensanchar las desigualdades».
Cita del Papa
En su intervención, el Rey ha vuelto a recordar la encíclica del Papa León XIV, Magnifica Humanitas, en la que insta a que «toda automatización siga estando al servicio de la dignidad humana y del bien común».
El Rey, a su llegada a la Fundación Giorgio Cini, en la isla de San Giorgio Maggiore de Venecia
Según el Rey, «necesitamos que la IA se adapte a lo que somos y nos acompañe en lo que aspiramos a ser». Este planteamiento «nos plantea un dilema: por un lado, no podemos construir el futuro digital europeo de espaldas a nuestras leyes, a nuestras libertades ni a nuestra tradición humanista, y eso nos llama a la reflexión y a la cautela. Por otro lado, no nos podemos permitir llegar tarde. Porque en un mundo como el actual, llegar tarde equivale a depender de las decisiones tomadas por otros. Eso nos llama a la acción y a la audacia».
Don Felipe ha recordado que «la historia de la civilización está jalonada por los encuentros y desencuentros entre la ética y la innovación». Y ha puesto como ejemplo lo ocurrido precisamente en Venecia, escenario de la primera Ley de Patentes de Europa, de 1474 , y uno de los grandes centros editoriales del Renacimiento. «También hubo entonces quienes miraron con recelo una tecnología transformadora como la imprenta. Y resulta revelador que muchas de aquellas críticas hayan llegado hasta nosotros precisamente porque fueron impresas».
«¿No sucede hoy algo parecido con la transformación digital?», se ha preguntado el Rey. En su opinión, «el cambio puede embridarse o modularse, pero no detenerse, porque vivimos en él». Por eso, ha llamado a convertir «la realidad en la que ya vivimos en un vector de libertad, de inclusión, de calidad de vida para todos; del que todos podamos participar, mediante la educación y el conocimiento».