Fundado en 1910

Los Reyes, el pasado julio en una visita a ZaragozaGTRES

Casa Real  Lo que se sabe de la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla

  • Sánchez tendrá que afrontar la Fiesta Nacional más tensa de la democracia si mantiene Ceuta ocupada y al Rey apartado

  • El Gobierno ha bloqueado la visita de Don Felipe hasta después de las elecciones de Marruecos, que se celebran el miércoles

Cincuenta días después de la invasión de Ceuta, la Casa del Rey sigue sin dar una fecha aproximada para la esperada visita de los Reyes a esta Ciudad autónoma y a Melilla. Lo último que ha trascendido es que el propio Don Felipe comentó el pasado martes al responsable de Seguridad Ciudadana de Melilla, Antonio Sierras, en un acto celebrado en Madrid, que espera «visitar pronto» las dos ciudades. No obstante, todo apunta a que la visita será por sorpresa, es decir que no se hará pública hasta poco antes por razones de seguridad.

No será la primera vez que no se anuncia con antelación un acto oficial de los Reyes. También fue sorpresa la visita que Don Felipe y Doña Letizia realizaron a Paiporta cuatro días después de la dana, cuando el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quiso acompañarles y después les abandonó en medio de las protestas de los vecinos.

De momento, la Casa del Rey mantiene su agenda habitual y tanto Don Felipe como Doña Letizia tienen programados varios actos, visitas y viajes oficiales en las próximas semanas. En su agenda quedan muy pocos días libres de compromisos, pero es probable que ya tengan bloqueada la fecha de la visita. Nadie duda de que ir a Ceuta y Melilla es la prioridad y, si hubiera que reajustar la agenda, se haría sin problemas.

El desfile militar del 12-O

Esta visita debía haberse producido en los días siguientes a la invasión, que fue cuando lo planteó el Rey, pero el Gobierno la ha ido retrasando sin dar explicaciones y ahora Sánchez se encuentra atenazado por otra fecha: el 12 de octubre. España no puede celebrar la Fiesta Nacional con normalidad si mantiene ocupada una parte de su territorio. ¿Qué sentido tendría que las Fuerzas Armadas desfilaran orgullosamente por Madrid, en lugar de defender en Ceuta la integridad territorial de España? El expresidente del Gobierno José María Aznar ya lo adelantó ayer, cuando pidió que se militarice Ceuta «para restablecer el orden y la autoridad del Estado» .

La posterior recepción en el Palacio Real tampoco se presenta como un escenario cómodo para Sánchez, que tendrá que afrontar la Fiesta Nacional más tensa de la democracia si mantiene Ceuta ocupada y al Rey apartado de este asunto de Estado. Tampoco sería la primera vez que alguien le reprochara a Sánchez su forma de gobernar; ya lo hizo la presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Maite Araluce, en la recepción de 2024, cuando le pidió que no redujera las penas a los presos etarras: «No nos tenéis ningún respeto, nos habéis dejado abandonados», le reprochó Araluce en el Palacio Real. «Es tu opinión», le espetó el presidente del Gobierno.

Sánchez no solo ha retrasado la esperada visita de Don Felipe a las ciudades autónomas, sometiendo al Rey a un desgaste injusto, sino que le ha excluido de los dos Consejos de Seguridad Nacional celebrados tras la invasión. El propio Rey decidió convocar una reunión en La Zarzuela con la ministra de Defensa, Margarita Robles, y a la cúpula militar para que le informaran con detalle de la situación.

Opacidad en Moncloa

El Gobierno mantiene una opacidad absoluta sobre las razones por las que no permite al Rey visitar Ceuta, pero sí han podido hacerlo el presidente y ocho ministros. Lo que está claro es que Sánchez no quiere molestar a Marruecos y teme sus represalias en respuesta a la visita de los Reyes. Entre otras, que Rabat envíe más inmigrantes o rechace las repatriaciones que se puedan producir.

De momento, Moncloa ha preferido plegarse a los deseos del país vecino y ha decidido bloquear la visita de los Reyes, por lo menos, hasta después de las elecciones legislativas en Marruecos, que tendrán lugar el próximo miércoles. El argumento es que una visita de Don Felipe y Doña Letizia antes de esa fecha podría dar oxígeno a los nacionalistas marroquíes, que reclaman la soberanía de Ceuta y Melilla y aprovechan cualquier movimiento de España para exigir más dureza a su Gobierno.

La visita del presidente de Argelia

Además, la visita de los Reyes no es la única cuestión incómoda que afecta a la extraña relación que Sánchez mantiene con Marruecos. La otra es la anunciada visita del presidente de Argelia, Abdelmajdid Tebboune, a España, que se producirá a finales de octubre para asistir a la VIII Reunión de Alto Nivel. Tebboune será el primer presidente argelino que visite Madrid en 16 años. Lo que no se entiende es que Sánchez se doblegue ante Rabat frenando la visita de los Reyes a Ceuta y, en cambio, invite al presidente de Argelia, país con el que Marruecos está enfrentado.