Imagen de Fenavin
FENAVIN, el escaparate mundial del vino que termina este jueves, cuando comienza la vendimia de su éxito
La Feria Nacional del Vino echa hoy el cierre de su escaparate, pero sus efectos continúan. Muchos compradores (más de 21.000 se han estimado) aún estarán tres días más en España, visitando in situ bodegas, gracias a un proyecto paralelo de la Diputación de Ciudad Real y la Cámara de Comercio
Han sido tres días de una intensidad y un éxito difícilmente igualables. Así estaba previsto y así se ha hecho. Aún resta toda la jornada del jueves, una tercera parte de FENAVIN, que enfila su clausura, aunque no su fin.
FENAVIN echa hoy el cierre de su escaparate, pero sus efectos continúan en su germinación. Muchos compradores aún estarán tres días más en España, visitando in situ bodegas, gracias a un proyecto paralelo de la Diputación de Ciudad Real y la Cámara de Comercio.
El vino no se acaba y tampoco FENAVIN, cuya importancia también radica en sus previas misiones comerciales, como las de este año en Tailandia y Vietnam, que se muestra cada año en primavera para después hacer su trabajo «bajo tierra». Ahora empieza la vendimia del comercio a la que seguirá el estrujado, el pisado de la «uva», para sacarle el jugo a las operaciones comerciales.
Un proceso de negocio que se realiza todo el año hasta el siguiente reverdecimiento de FENAVIN, la feria primaveral donde vuelven a salir las flores de nuevas contrataciones, posibilidades y mercados, además de afianzar y mejorar los ya existentes.
Desde el primer día, el presidente de la Diputación de Ciudad Real y también de FENAVIN, Miguel Ángel Valverde, ya tuvo constancia de que esta última edición principiaba su gran notoriedad, una vez más: «Estamos recibiendo opiniones muy favorables por parte de los expositores, muestra de que esta feria sigue consolidándose como el epicentro del vino español».
Valverde también afirmó que «FENAVIN está siendo el centro neurálgico del vino español estos días en Ciudad Real, y estamos seguros de que el retorno económico para la provincia será notable». Retorno económico y también espacio para la alegría y la celebración, el vino que «exalta los corazones, enciende las pupilas y enseña a los pies la danza», dijo Ortega.
El bodeguero Félix Solís fue premiado por su importante aportación al sector (exporta a más de 135 países), y motivo de disfrute fue también el nombramiento como «embajadores del vino» a distintas personalidades de diferentes ámbitos de la sociedad, entre las que se encuentra el director de El Debate, Bieito Rubido, quienes han recibido como testimonio de su designación su carta credencial, el delantal y el tastevin, la herramienta fundamental del sumiller.
La feria ha recibido la visita de la presidenta de la Diputación de Toledo, María Concepción Cedillo, quien resaltó la calidad de los vinos de Toledo y el valor de FENAVIN por sus oportunidades comerciales y la visibilidad de todos los hacedores del vino.
Un entusiasmo que compartió el vicepresidente segundo del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero, quien hizo mención al impulso del Ejecutivo regional a la comercialización de los vinos de la región «apostando por la calidad y la rentabilidad».
«Difícil de superar»
Caballero habló de «lealtad institucional» del Gobierno a la Diputación ciudadrealeña, «pero sin sumisión», dijo, acompañado de la delegada del Gobierno, Blanca Fernández. Y también aludió a «una inversión de 20,5 millones de euros en ayudas a la promoción de vino en terceros países desde que Page llegó a la Presidencia». Política ineludible que no afecta al éxito de FENAVIN como bandera de, en palabras del vicepresidente regional, «el mejor viñedo del mundo».
Valverde ha expresado este jueves que esta edición «es difícil de superar» con cerca de 600.000 contactos comerciales, según unas primeras estimaciones, y más de 21.000 compradores.