Arco de los callejones
La otra Ciudad Encantada de Cuenca: un laberinto oculto sin turistas
La Ciudad Encantada es como la capital de la magia conquense, pero hay otras «ciudades» y «pueblos» naturales, como estos Callejones de las Majadas, en su rica geografía
Hay una Ciudad Encantada en Cuenca, con ese nombre, aunque en realidad toda Cuenca está encantada por sus conocidas formaciones kársticas, auténticas esculturas figurativas y abstractas de la naturaleza.
Los Callejones de las Majadas
Recorrer la serranía de Cuenca es encantarse. Pequeños núcleos de su característica geológica se dan por toda ella. La Ciudad Encantada es como la capital de la magia conquense, pero hay otras «ciudades» y «pueblos» en su rica geografía donde el arte del tiempo y del agua y de la roca caliza y su erosión también se pueden contemplar y disfrutar.
Callejones de las Majadas
Los Callejones de las Majadas son uno de estos lugares. Podría decirse que es la Ciudad Encantada en miniatura, donde el viajero encuentra menos «urbanismo», donde todo es más agreste, pero en el fondo es igual, más pequeño y menos conocido, pero igual. Algo así como la Umbría respecto a la Toscana en Italia.
En la Toscana está todo el mundo y en la Umbría, que es igual, no va casi nadie. Los Callejones de las Majadas son la Umbría de la «toscana» Ciudad Encantada. Algo así también como la segunda isla desconocida de Parque Jurásico, donde también hay dinosaurios (de roca) fantásticos.
Callejones de las Majadas
Los pastores utilizaban sus figuras para colocar en ellos sus vallados para guardar el ganado: cercas artísticas naturales. Es una «ciudad encantada» de callejones por la original cercanía de sus rocas formando pasadizos y también todas las figuras que uno quiera imaginar con sus imponentes y llamativas estatuas de piedra, donde uno puede imaginarse hasta al bondadoso Comepiedras de La historia interminable.