Carretera
Radares en Castilla-La Mancha: el mapa oculto que puede arruinarte el viaje a la playa este verano
Miles de conductores cruzan Castilla-La Mancha rumbo a la costa sin saber que atraviesan una de las regiones con más radares de España
Con la llegada del verano y el calor sin dar tregua a los termómetros, miles de personas se preparan para sus esperadas vacaciones. Las playas del Mediterráneo y del sur de España son el destino estrella para muchos y Castilla-La Mancha se convierte en paso obligatorio en esas rutas hacia su esperado descanso. Pero lo que para algunos es solo una autovía más en el camino, para otros puede significar una desagradable sorpresa. Castilla-La Mancha es una de las comunidades con mayor número de radares activos y muchos de ellos figuran entre los que más multan de toda España. Si no prestas atención, tu viaje al paraíso puede acabar con una sanción de vuelta a casa.
Castilla-La Mancha, entre las regiones que más multan por velocidad
Durante el año 2024, Castilla-La Mancha se posicionó como la quinta comunidad autónoma con más denuncias por exceso de velocidad en toda España. En total, se registraron 310.795 multas, lo que representa el 9 % del total nacional. El dato no es menor, y responde a una red de radares cada vez más eficiente y estratégica, colocada tanto en vías principales como en carreteras secundarias. Las autovías A-3 y A-4, que atraviesan Cuenca, Ciudad Real y Toledo, concentran buena parte del tráfico vacacional, pero también los controles más férreos.
Los radares más temidos de Castilla-La Mancha
Uno de los dispositivos más activos de toda la región se encuentra en la A-3, a la altura del kilómetro 156, en la provincia de Cuenca. Solo ese radar fue responsable de 26.117 multas durante 2024, lo que supone un aumento del 35 % respecto al año anterior. Es, sin duda, el radar que más sanciona en Castilla-La Mancha y uno de los más multones de todo el país. Si circulas por la A-3 rumbo a Valencia, conviene levantar el pie del acelerador antes de llegar a ese punto, aunque no lo veas a simple vista. Está en el término municipal de Castillo de Garcimuñoz, muy cerca de Honrubia.
En la A-4, que conecta Madrid con Andalucía, también hay radares especialmente estrictos. En el kilómetro 230, a la altura de Almuradiel (Ciudad Real), se impusieron 16.806 multas en un solo año. Muy cerca, en Puerto Lápice (kilómetro 135), un radar pasó de registrar apenas 963 infracciones en 2023 a emitir más de 14.300 sanciones en 2024. El incremento ha sido tan inesperado que ha despertado la atención incluso de asociaciones de conductores. También en Valdepeñas, el radar del kilómetro 177 sumó 8.390 multas. Aunque bajó ligeramente respecto al año anterior, sigue siendo uno de los que más vigila.
Las carreteras secundarias también están en el punto de mira
No todo ocurre en grandes autovías. Las carreteras secundarias de Castilla-La Mancha también cuentan con radares muy activos. En Toledo, en el término municipal de Ugena, el radar situado en el kilómetro 2 de la CM-4008 registró 13.019 infracciones en 2024. En Guadalajara, en Torrejón del Rey, el radar del kilómetro 264 de la N-320 multó a 11.727 vehículos. Incluso el tramo toledano de la A-4, en Ocaña, en el kilómetro 67, superó las 10.800 sanciones, lo que confirma que el control está distribuido por toda la región, más allá de los puntos habituales.
Nuevos radares en marcha desde este año
La DGT no se ha conformado con mantener los controles existentes. Desde marzo de 2025 ha activado 17 nuevos radares en todo el país, muchos de ellos en comunidades como Castilla-La Mancha, donde el volumen de tráfico es especialmente alto durante el verano. Dos de estos nuevos dispositivos ya están funcionando en Guadalajara (CM-101, kilómetro 17,460) y en Toledo (CM-4010, kilómetro 1,800).
El objetivo, según la Dirección General de Tráfico, es reducir la siniestralidad en las vías secundarias, donde la velocidad inadecuada sigue siendo uno de los factores más comunes en los accidentes mortales. De hecho, la DGT ha recordado que aumentar solo 10 km/h por encima del límite puede triplicar el riesgo de fallecer en caso de colisión. Por eso, el despliegue este año es más intenso que nunca.
Operación salida 2025: vigilancia reforzada en toda la región
El pasado 4 de julio arrancó la primera gran operación salida del verano, con más de 4,7 millones de desplazamientos previstos en todo el país. Castilla-La Mancha se sitúa como uno de los ejes principales de esa movilidad, por lo que la vigilancia será más intensa en sus carreteras. A los radares fijos y móviles se suman drones, controles aleatorios y el helicóptero Pegasus, que sobrevolará las principales vías para detectar excesos de velocidad y otras infracciones graves, como el uso del móvil al volante o la falta de cinturón de seguridad.
Este verano, la DGT ha dejado claro que los radares no se van de vacaciones. Las campañas de control serán continuas durante julio y agosto, y afectarán especialmente a tramos muy transitados como la A-3 en Cuenca, la A-4 en Ciudad Real y las vías provinciales de Toledo y Guadalajara. La prioridad no es recaudar, insisten, sino prevenir accidentes y concienciar.
Bonus: ¿Cómo evitar multas este verano?
La mejor estrategia es la más sencilla: respetar los límites de velocidad. Circular por Castilla-La Mancha con tranquilidad y sin prisas no solo te permitirá llegar más seguro a tu destino, sino que también evitará que recibas una carta sorpresa a tu regreso. Es muy recomendable mantener una velocidad constante, planificar las paradas con antelación y estar atento a las señales que advierten de tramos controlados.
Viajar por Castilla-La Mancha en verano es atravesar paisajes amplios, carreteras en buen estado y pueblos llenos de historia. Pero también es hacerlo bajo la atenta mirada de un sistema de vigilancia que no deja margen al despiste. Conducir con precaución, responsabilidad y respeto a las normas es la mejor garantía para disfrutar del viaje y de las vacaciones sin sobresaltos. Porque este verano, más que nunca, los radares te están vigilando. Así que, como cantaría Perlita: precaución, amigo conductor. La senda es peligrosa.