Bingo de mediados del siglo XX
Los regalos de los Reyes Magos a través de las generaciones: Albacete y una colección de 'Clásicos para Soñar'
La colección presenta un total de treinta piezas de colección de mediados del siglo XX y que muestran la evolución del juego
Los Reyes Magos son parte de la magia de la Navidad y su viaje hacia el portal de Belén marca gran parte del desarrollo de las señaladas fechas. En España, su presencia se destaca mientras en otros países presentan un poso cultural muy diferente a la hora de recibir sus regalos. Tales presentes llegaron en forma de oro, incienso y mirra en manos de Melchor, Gaspar y Baltasar.
Los niños y niñas de todo el país reciben con ilusión su venida para, en función de su comportamiento, recibir los correspondientes regalos de los ‘Magos de Oriente’. Una tradición que se mantiene con vida y que protagoniza uno de los días más especiales del año. La carta a sus majestades es escrita con mimo y especial cuidado para entregarla a sus pajes que informan como corresponde para las delicias en forma de ilusión de los más pequeños.
El Auto de los Reyes Magos llevó al teatro una historia que fue impulsada gracias a su representación en tiempos del siglo XII y XIII. Su origen se encuentra en la Catedral de Toledo, lugar donde apareció uno de los fragmentos de la historia guardado en uno de los códices de su archivo.
Guiados por la estrella hasta Belén presentaron sus honores en forma de presente ante el recién nacido Niño Jesús. Una historia que se repite cada año en los hogares de España gracias a la tradición cristiana y medieval. En los últimos tiempos, los juguetes son el regalo más deseado, pero su evolución a lo largo de años es de lo más interesante. Por ello, Albacete presenta la exposición 'Clásicos para Soñar', donde se presenta un viaje por los juguetes de mediados del siglo XX.
Un viaje al pasado
Exposición de juguetes Clásicos para Soñar
La llegada de regalos a las casas cobró importancia en tiempos del siglo XIX y con especial ahínco ya en el XX. El 6 de enero los más pequeños salen disparados de la cama para comprobar la mágica llegada de sus deseos, que nació especialmente con el desarrollo de la industria juguetera.
Un ritual familiar que construye recuerdos inolvidables y llena de emoción las casas donde se comparten juegos y momentos. La infancia sin el juego resulta incomprensible, pero hace no tanto, se jugaba de una manera muy diferente a la actual. El presente está lleno de nuevas tecnologías, que sitúan a las pantallas y videojuegos en el lugar más privilegiado del escaparate.
El pasado de los Reyes Magos reflejados en los juguetes de mediados del siglo XX, protagonizan la exposición 'Clásicos para Soñar', disponible para su visita en el palacio de la Diputación de Albacete. Un plan perfecto para hacer en familia y para que los pequeños de la actualidad observen como jugaban sus abuelos.
La exposición, que se puede disfrutar del 23 al 9 de diciembre, contiene 30 piezas que han sido donadas por coleccionistas particulares y juguetes adquiridos por la Diputación para el Internado Provincial Virgen de la Milagrosa, según recoge un expediente de 1979 destinado para la adquisición de regalos de Navidad para los menores internados en aquella época.
Algunos juegos serían hoy impensables
Inauguración de la exposición 'Clásicos para soñar'
La exposición podrá visitarse desde las 9.00 horas hasta las 14.00 horas de la mañana, y de 17.00 horas a 20.00 horas de la tarde, en la sede de la Diputación de Albacete. El diputado provincial, Francisco García, ha explicado que el proyecto muestra «cómo era la forma de jugar de entonces, cuando no había tanto para divertirse y todo se basaba en compartir, lo que choca con lo que hoy en día predomina que es lo digital y las pantallas».
La exposición «lanza una reflexión» sobre la evolución de la diversión y «resulta curioso que algunos juegos hoy en día serían impensables por piezas que se conectaban a la luz o que ofrecían productos químicos», ha comentado el diputado.
La comisaria de la exposición, Carmela Saínz de Baranda, ha concretado que la colección ha recogido piezas de hasta los años cuarenta, con juegos que evocaban «la imaginación y los juegos en grupo» y que han sido «bien conservados gracias al aprecio que les tenían muchas familias», incluida la suya, la cual ha donado parte de la exposición.
Su hermana y donante de la exposición, Mariví Saínz de Baranda, ha recordado los juguetes de cocina de la colección Payá, sus favoritos, creados por la icónica empresa de Ibi (Alicante) que despertó la industria juguetera en la localidad a principios del siglo XX. «Todos los años pedía un juguete de Payá para los Reyes como el Palomitón, la máquina de algodón o la de bombones, que la hemos traído a la colección. Pasamos tardes enteras con ellos y enseguida nos inventábamos historias para jugar », ha evocado la coleccionista a sus 68 años.