Carrascosa del Campo.

REMITIDA / HANDOUT por PLATAFORMA VECINAL CAMPOS DEL PARAÍSO
Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma
22/1/2026

Carrascosa del Campo, CuencaPLATAFORMA VECINAL CAMPOS DEL PARAÍSO

Rebelión vecinal en un pueblo de Cuenca: Carrascosa del Campo se levanta contra una macroplanta de biometano

Denuncian el impacto de una instalación industrial junto al pueblo, el aumento de camiones, los olores y el riesgo para acuíferos y anuncian movilizaciones

Vecinos de Carrascosa del Campo (Cuenca) con el apoyo de organizaciones ecologistas se encuentran inmersos en una movilización contra el proyecto de instalación de una planta de biometano y biofertilizantes en el entorno del municipio.

El proyecto, promovido por la empresa Biofertilizantes CH4, S.L.U., contempla la construcción de una infraestructura industrial de gran escala, con una capacidad de tratamiento de hasta 140.000 toneladas de residuos orgánicos y ganaderos al año, además de un ducto de interconexión de casi 3 kilómetros y una línea eléctrica de alta tensión asociada, según informa la Plataforma Vecinal Campos del Paraíso en un comunicado.

Actualmente se encuentra en fase de Evaluación de Impacto Ambiental Ordinaria por parte del Gobierno de Castilla-La Mancha, desde el pasado 28 de diciembre.

Movilización Campos del Paraíso

Movilización Campos del ParaísoPLATAFORMA VECINAL CAMPOS DEL PARAÍSO

Los vecinos denuncian que la planta se proyecta muy cerca del núcleo urbano y en las inmediaciones de la Fuente de Villaverde, uno de los espacios más emblemáticos, utilizados y valorados de Carrascosa del Campo, punto habitual de paseo, deporte, caza, ocio familiar y convivencia vecinal.

«Este proyecto no se plantea en un polígono industrial aislado, sino en un paraje que forma parte de la vida diaria del pueblo. Para nosotros no es un suelo cualquiera: es territorio vivido», señalan desde el colectivo vecinal.

Uno de los impactos que los vecinos consideran gravemente infravalorado es el tráfico de camiones asociado a la planta. Según los propios datos del proyecto, una capacidad de tratamiento de 140.000 toneladas anuales implica la entrada de unos 7.000 camiones al año, lo que supone más de 22 camiones diarios de entrada, cifra que se duplica con la salida, alcanzando cerca de 50 camiones al día, de lunes a sábado

Sin embargo, según apuntan, el Estudio de Impacto Ambiental no detalla los itinerarios reales, no evalúa el impacto acústico del tráfico, ni analiza la afección a caminos rurales utilizados habitualmente por vecinos, deportistas, agricultores y cazadores. Tampoco, apuntan, se evalúan adecuadamente los atropellos de fauna asociados a este incremento de tráfico, pese a que los atropellos constituyen uno de los principales factores de mortalidad de fauna silvestre en España.

Los vecinos alertan también de una deficiente evaluación del impacto odorífero. El estudio no incorpora un modelo de dispersión de olores a escala local ni tiene en cuenta los vientos dominantes, pese a la cercanía de viviendas habitadas y del propio núcleo de Carrascosa del Campo. Una vivienda en el paraje de Prado Lorenzo se sitúa a menos de dos kilómetros de la planta proyectada

«En un pueblo pequeño, los episodios de olor no son una molestia puntual: se convierten en un problema diario», advierten.

Otro de los aspectos que genera mayor alarma es la posible contaminación de acuíferos. Los vecinos denuncian que el proyecto no evalúa adecuadamente el riesgo de contaminación por nitratos derivado de lixiviados accidentales ni del uso posterior de los biofertilizantes generados, lo que podría afectar a las fuentes y a los acuíferos de cabecera de la cuenca del Guadiana, que actualmente mantienen niveles aceptables de calidad.

Además, la balsa de lixiviados prevista presenta un diseño deficiente, sin rampa de escape, lo que podría convertirse en una trampa mortal para la fauna.

Los vecinos enmarcan este proyecto en un contexto más amplio de acumulación de infraestructuras impuestas. Carrascosa del Campo convive ya con proyectos como la línea de Alta Velocidad, el trasvase o parques eólicos y solares que no prestan servicio al municipio, pero sí fragmentan el paisaje y el territorio.

«Nos quieren convertir en un territorio de sacrificio. Carrascosa no puede seguir asumiendo infraestructuras que perjudican a la salud y al entorno sin ningún beneficio para el pueblo», denuncian.

Ante esta situación, los vecinos anuncian que presentarán alegaciones formales, impulsarán reuniones informativas, desarrollarán campañas de comunicación y sensibilización y no descartan movilizaciones públicas si el proyecto continúa avanzando sin una revisión profunda de su ubicación y de sus impactos reales.

El colectivo vecinal exige al Gobierno de Castilla-La Mancha que detenga la tramitación, revise el Estudio de Impacto Ambiental, evalúe de forma rigurosa los impactos acumulados y garantice un proceso real de participación ciudadana antes de adoptar cualquier decisión.

«No vamos a aceptar que se decida desde un despacho algo que afecta directamente a nuestra salud, a nuestro entorno y a nuestra forma de vida», concluyen.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas