Ejemplar de lobo ibérico.
El lobo encuentra su hogar en Castilla-La Mancha con la recolonización de poblaciones emergentes
La World Wildlife Fund España exige un plan de medidas que marque la consolidación de las nuevas poblaciones en Madrid, La Rioja, Castilla-La Mancha y País Vasco
El lobo ibérico está de vuelta en España. Para muchos, una de las especies más emblemáticas de la fauna nacional, sobre la que la polémica está siempre presente. El debate gira alrededor de la conservación de una especie que ha tenido en alerta a las zonas rurales a lo largo de la historia.
Su presencia protagoniza innumerables historias de ataque a explotaciones ganaderas. A su vez, es uno de los pocos superdepredadores clave para el equilibrio ecológico de la Península Ibérica. Entre los beneficios de la biodiversidad y los agravios económicos, también sociales, el debate sobre la figura del lobo está de vuelta.
El desarrollo de la especie en peligro durante décadas ha resurgido con poblaciones emergentes en zonas de Madrid, País Vasco, La Rioja y Castilla-La Mancha. El lobo entró al Catálogo Regional de Especies Amenazadas. El Fondo para la Protección del Lobo Ibérico y Ecologistas en Acción de Castilla-La Mancha exigía a la Consejería de Desarrollo Sostenible un plan de recuperación del lobo ibérico.
Ahora es World Wildlife Fund España quien ha pedido a las mencionadas regiones que refuercen las medidas de conservación para reconocer el papel estratégico del lobo.
«Desprotección de discursos políticos»
Las regiones que reciben este 'toque de atención' no albergan el grueso de la población del lobo en España, pero sus manadas emergentes resultan clave para el futuro de la especie, según la fundación. Estas zonas acogen la recolonización del lobo expandida en las últimas décadas.
«La recuperación del lobo en España no depende únicamente de los territorios donde la especie es más abundante. También depende de que las poblaciones emergentes se consoliden y se expandan a nuevas áreas», ha señalado la responsable del programa de biodiversidad de WWF, Laura Moreno.
«Es un contrasentido considerar favorable el estado de una especie que sigue ausente de gran parte de España, que mantiene problemas genéticos y cuya única población en el sur se ha extinguido», ha añadido, apuntando que «no se puede entender que la mayor parte de las Comunidades Autónomas, donde la presencia del lobo es incipiente o incluso inexistente, apoyen la desprotección del lobo siguiendo criterios políticos, en lugar de cumplir con sus obligaciones de realizar planes de conservación o recuperación».
Coexistencia del lobo y la ganadería
(Foto de ARCHIVO) Cachorro de Lobo Ibérico
Mientras País Vasco y La Rioja se encuentran situadas en el extremo oriental de la distribución de la especie, de manera esparcida y reducida de pequeñas manadas, Madrid y Castilla-La Mancha todavía tienen que gestionar para su consolidación. La petición de WWF recuerda que la población sigue siendo escasa, frágil y dependiente.
La organización pide también reforzar la protección legal de la especie en aquellas comunidades autónomas donde todavía no cuenta con una catalogación adecuada y acelerar la aprobación de los correspondientes planes de recuperación y conservación. WWF considera «muy importante» preparar el territorio para la llegada y asentamiento de nuevas manadas mediante el refuerzo de políticas que favorezcan la coexistencia con la ganadería extensiva.
Según la organización, la experiencia acumulada en distintos países europeos demuestra que la prevención de daños mediante cercados, mastines, vigilancia y otras medidas de protección es mucho más eficaz que las políticas basadas en el control de ejemplares. La organización también reclama sistemas ágiles y justos de compensación para las explotaciones ganaderas afectadas.
«Si queremos que el lobo tenga un futuro seguro en España, las zonas de expansión deben convertirse en una prioridad de conservación. Es precisamente aquí donde se decidirá en gran medida la recuperación de la especie durante las próximas décadas», ha concluido Laura Moreno.