Balneum Noheda

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El gigantesco «spa» romano único en Europa que vuelve a la vida en Cuenca 1.600 años después

La Villa Romana de Noheda abre al público uno de los mayores baños privados conservados del Imperio, un espacio reservado a las élites hace más de 1.600 años

No era una terma pública ni un sencillo lugar destinado al aseo. Hace más de 1.600 años, las personas que atravesaban su monumental entrada porticada pertenecían a la élite más poderosa del Imperio romano. Ahora, aquel extraordinario «spa» privado de casi 1.000 metros cuadrados vuelve a cobrar vida en un pequeño rincón de la provincia de Cuenca.

La Villa Romana de Noheda, situada en el término municipal de Villar de Domingo García, estrena la restauración y musealización de su Balneum, uno de los complejos termales privados más grandes e importantes encontrados hasta la fecha en el antiguo Imperio romano.

La actuación, en la que la Diputación de Cuenca ha invertido un millón de euros, permite por primera vez entender las dimensiones que alcanzaron aquellos baños y recorrer sus diferentes estancias sin dañar los restos arqueológicos. El proyecto combina conservación, investigación y una solución arquitectónica pionera que devuelve al edificio parte de su volumen original.

Un lujo reservado a los más poderosos

El tamaño del Balneum ofrece una nueva pista sobre la identidad y la riqueza del misterioso propietario de Noheda. Estos baños privados eran poco habituales y solo estaban al alcance de las grandes familias de Roma. Sus dimensiones, cercanas a los 900 metros cuadrados, superan incluso las de algunas termas públicas de ciudades romanas importantes.

El complejo contaba con vestuarios, un gran frigidarium para los baños de agua fría, salas templadas y calientes, piscinas y un sofisticado sistema de calefacción bajo el suelo. El aire procedente de varios hornos circulaba por el hypocaustum, una red de pequeños pilares y conductos que permitía calentar las habitaciones.

Los trabajos han consolidado los muros originales, estabilizado pavimentos y mosaicos y restaurado ladrillos del sistema de calefacción y restos de opus sectile, una lujosa decoración elaborada con piezas de mármol. Una gran cubierta protege ahora el yacimiento de la lluvia, el sol, el viento y los cambios bruscos de temperatura.

Una reconstrucción pionera

La gran novedad es una reconstrucción volumétrica parcial realizada con acero inoxidable y malla metálica. La estructura dibuja en el aire las líneas que tuvieron el enorme ábside del frigidarium, el acceso y algunos de los muros, pero sin confundirse con las piezas originales.

La intervención es ligera, reversible y permite que el visitante perciba la verdadera monumentalidad del edificio romano sin levantar una reconstrucción falsa sobre los restos. El recorrido se completa con pasarelas elevadas y alrededor de 65 luminarias que resaltan las piscinas, los muros y el sistema de calefacción. También está prevista la incorporación de realidad virtual y aumentada.

El nuevo espacio se suma al gran tesoro que ya ha convertido a Noheda en un referente internacional: su espectacular mosaico figurativo, repleto de escenas mitológicas, teatrales y cotidianas. La villa, ocupada durante más de seis siglos, se encuentra a solo 18 kilómetros de Cuenca y revela el extraordinario nivel de lujo que alcanzó una residencia rural en el corazón de Hispania.

La Diputación ha destinado tres millones de euros al yacimiento durante los últimos siete años. Con la apertura de sus baños privados, Noheda deja de mostrar únicamente cómo vivían y celebraban banquetes los grandes propietarios romanos: ahora también permite descubrir cómo se relajaban en uno de los complejos termales más impresionantes de su tiempo.

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