El secretario general del PSCyL y alcalde de Soria, Carlos Martínez, en una foto de archivo
Martínez trata de apaciguar al alcalde díscolo de León para evitar la ruptura total del PSOE en la provincia
El líder del PSCyL pide perdón por sus declaraciones sobre el nombre de Castilla y León, que han profundizado aun más en la grieta del partido en torno a la cuestión leonesista
El secretario general del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez, se ha visto obligado a pedir perdón por sus palabras durante el congreso socialista celebrado el pasado fin de semana en León. El también alcalde de Soria, al que solo le faltó referirse a los leoneses con el gentilicio informal y cariñoso –o no tanto– de cazurros, había desatado la ira de los leonesistas, de fuera y de dentro de su partido, al presumir entre risas de que él se refiere a «Castilla León».
«Me critican porque hablo Castilla León seguido [...]. Habrá que decir Castilla y León y Soria y Burgos y Valladolid y Segovia...», pronunció ante la presencia de Pedro Sánchez en un acto con el que los socialistas inauguraban de forma oficiosa la precampaña para las elecciones autonómicas de 2026, en la que el regidor soriano pretende sustituir a Alfonso Fernández Mañueco al frente de la Junta de Castilla y León. Algo para lo que no ha comenzado con buen pie, al menos en una de las provincias que constituyen sus principales feudos en la comunidad.
El futuro candidato socialista señaló este jueves que no quiso «burlarse o hacer chiste alguno» con el sentimiento sobre la identidad leonesa, pero que no le dolían prendas en disculparse por unas declaraciones «sacadas de contexto», según aseguró. Martínez indicó que entendía el malestar del alcalde de León, José Antonio Díez, un regidor díscolo frente a la posición oficial del PSCyL, que apuesta por la permanencia de León dentro de la comunidad autónoma, amén de un socialista crítico con algunas de las decisiones tomadas por el Gobierno de Sánchez; a la sazón, su jefe de filas.
«Nuestra identidad no la oculta la mofa»
«Si mis palabras han creado división lo siento. Pero yo trabajo para corregir las desigualdades históricas que afectan a todas las provincias», apuntó, a la vez que culpabilizó de los problemas de León a los sucesivos gobiernos del PP. Díez, muy enfadado con el discurso de Martínez, se revolvió tras conocer sus palabras y añadió que «nuestra identidad no la oculta la mofa» y «nuestra reivindicación no se apaga por no escucharla», además de otros recados dirigidos a la formación a la que pertenece.
El alcalde de León, José Antonio Diez, preside el acto por el patrón de la Policía Local del Ayuntamiento de León, este miércoles
Martínez, sin embargo, lejos de azuzar la polémica, se refirió a Díez este jueves como un «aliado» en uno «uno de los grandes bastiones que tiene el Partido Socialista» en la Comunidad y «un gran alcalde». El político soriano reculó, incluso, con la manera que tiene de llamar a la comunidad autónoma que pretende gobernar. «Esa Castilla y León debe reconocer la diversidad histórica. Necesitamos tener un proyecto político colectivo que reconozca nuestras singularidades, diversidad pero que fundamentalmente reconozca las desigualdades que tenemos entre las distintas provincias y dentro de ellas entre comarcas, incluso», puntualizó.
Guerra interna del PSOE en León
Una recogida de cable comenzada por la vicesecretaria general del PSOE, Nuria Rubio, quien este miércoles salió a intentar apagar el fuego mientras Martínez atendía su agenda internacional en Francia. Rubio apuntó a que tanto el PSCyL como Martínez mantienen un «respeto absoluto» tanto por las personas que anhelan que León tenga una comunidad autónoma propia como quienes quieren seguir unidos a la antigua Castilla La Vieja. El daño, sin embargo, ya estaba hecho y no hacía sino echar más gasolina al fuego del PSOE en León, que vive una guerra interna entre sus dirigentes.
Uno de las últimas batallas se produjo, precisamente, al hilo de la citada convención socialista del pasado fin de semana, con un cruce de acusaciones entre Díez y el secretario general del PSOE de León, Javier Alfonso Cendón, quien, tras revelar el alcalde leonés que su propio partido no le había invitado al evento –algo que los socialistas negaron–, le lanzó un dardo envenenado en la red social X: «Hay personas que se creen el centro del universo, convencidas de que todo gira a su alrededor». Un escenario que puede desincentivar al electorado socialista leonés en los próximos comicios, que convocará Mañueco el próximo 15 de marzo salvo imprevistos.
Y es que allí, donde el PSOE fue primera fuerza en las elecciones de 2022, cada voto cuesta sangre, sudor y lágrimas. Los socialistas consiguieron 64.342 votos; los 'populares', 56.462; la Unión del Pueblo Leonés –que tildó las palabras de Martínez de «espectáculos dantescos»–48.144 papeletas; y Vox, 34.789 sufragios. En unos meses se verá si la inestabilidad de los socialistas leoneses le pasan factura a un Martínez que pretende ser, como reza su lema de precampaña, «el alcalde de Castilla y León». Ahora ya con «y».