El alcalde de León, junto con un representante del Cabildo de San Isidoro, en la ceremonia de Las Cabezadas de 2025
La ciudad de León celebra la intercesión de San Isidoro para acabar con una grave sequía en 1158
La ceremonia de Las Cabezadas recuerda, como cuenta la tradición, que al sacar en procesión la urna que contenía los restos del santo, comenzó a llover
La ciudad de León revive este domingo 26 de abril la ceremonia de Las Cabezadas, un rito que se celebra cada último domingo de abril y en el que se escenifican más de ocho siglos sin acuerdo por la intercesión de San Isidoro para acabar con una grave sequía que tuvo lugar en el año 1158.
La Corporación Municipal del Ayuntamiento de León, encabezada por el alcalde, José Antonio Diez, participará en la ceremonia del Foro u Oferta y Las Cabezadas, que se desarrollará a las 12.00 horas en la Real Colegiata de San Isidoro.
La corporación municipal de León participa en la celebración de Las Cabezadas
Los actos comenzarán a las 11.45 horas, cuando la comitiva municipal «en modo ciudad» saldrá del Ayuntamiento de San Marcelo para dirigirse a la Real Colegiata. Previamente los pendones de diez pueblos adscritos a la Asociaciones de Pendones Concejiles Reino de León realizarán un recorrido por Ordoño II hasta la plaza de San Isidoro, donde esperarán a la Corporación.
A las 12.00 horas comenzará la ceremonia del Foro u Oferta en el claustro de San Isidoro, un debate entre el Cabildo y el Ayuntamiento de León que trata de dilucidar si las ofrendas de la Corporación y de la ciudad a San Isidoro, un cirio de arroba y dos hachones de cera, son voluntarias o una obligación.
Esta batalla dialéctica entre los síndicos queda en tablas cada año y emplazada para la próxima edición y en esta ocasión el acto tendrá como protagonistas al abad de San Isidoro, Luis García Gutiérrez, en representación del Cabildo isidoriano, y a la concejala de Comercio, Consumo y Fiestas, Camino Orejas, como síndico municipal.
La celebración de Las Cabezadas
Tras la ceremonia del Foro u Oferta se procederá a la celebración de la tradicional misa en la Basílica de San Isidoro y los actos finalizarán con la despedida en la plaza de San Isidoro, donde, como marca la tradición, tendrá lugar el acto de Las Cabezadas, tres reverencias exageradas por cada parte que ponen fin a las discrepancias entre iglesia y pueblo hasta el año siguiente.
Un rito de 800 años
Más de 800 años sin acuerdo por la intercesión de San Isidoro para acabar con una grave sequía en 1158 quedan escenificados en Las Cabezadas. Desde ese momento el Cabildo de San Isidoro y el Ayuntamiento de León debaten sin llegar a acuerdo si la entrega de un cirio de arroba bien cumplida y dos hachas de cera es foro u oferta en agradecimiento al milagro del santo.
Como narran los anaqueles de la historia, el entonces Reino de León padeció una pertinaz sequía que asoló el Reino. Para pedir ayuda la ciudad de León sacó en rogativa y procesión las reliquias de San Isidoro y a la altura de Trobajo del Camino comenzó a llover, pero los restos del santo se volvieron tan pesados que no los podían mover ni mil hombres.
Entonces la Infanta Doña Sancha rezó y ayunó durante tres días prometiendo que no volverían a sacar las reliquias del santo. Tras ello, cuatro niños cogieron el arca con los restos de San Isidoro y los llevaron a la iglesia de San Juan Bautista.
Desde entonces el pueblo de León acude cada último domingo de abril a la Basílica de San Isidoro para agradecer su intervención en aquellos hechos con una ofrenda voluntaria que el Cabildo isidioriano mantiene que es una obligación.