Imagen de recurso de una mina a cielo abierto
La minería resurge en Burgos al calor de la construcción: cuatro graveras autorizadas y siete en trámite
Castilla y León concentra el 12 % del valor de la producción minera de España, lo que la sitúa como la segunda comunidad con mayor actividad
La provincia de Burgos atraviesa un momento de intensa actividad en el sector de la minería de áridos (arena y grava) animado por el auge de la construcción de viviendas y los proyectos de obra pública. Prueba de ello es que en 2025 se otorgaron siete permisos de investigación para nuevas explotaciones, con otros seis expedientes aún en tramitación.
Asimismo, las autorizaciones de explotación de la Sección A) de la Ley de Minas, la categoría que ampara legalmente a las graveras y areneras, también reflejan ese impulso. La Junta de Castilla y León concedió tres en 2025 y una más en lo que va de 2026, con siete expedientes todavía pendientes de resolución. Significativo resulta, en cambio, que no se otorgó ninguna concesión de explotación el pasado ejercicio, aunque dos siguen en tramitación.
La explicación de este creciente interés está principalmente en la demanda de materias primas que genera la construcción de viviendas y la obra pública. En el ámbito residencial, y según el Colegio Oficial de Arquitectos de Burgos, la provincia registró en 2025 un total de 3.277 visados entre obra nueva y reformas, un incremento interanual del 85 %, impulsado por la proliferación de torres residenciales en la capital y por los proyectos de rehabilitación vinculados a los fondos europeos Next Generation.
Viviendas en construcción, imagen de archivo
A esa presión residencial se suma la obra pública. El Ayuntamiento de Burgos tiene en marcha proyectos de envergadura (aparcamientos disuasorios, la ampliación del bulevar ferroviario, el nuevo Centro Cívico Oeste) que consumen grandes volúmenes de material, convirtiendo a las graveras en un elemento imprescindible de la cadena productiva.
Castilla y León concentra el 12 % de la producción minera
Este aumento de la actividad en la provincia de Burgos se apoya también en el peso que tiene Castilla y León dentro del sector minero nacional. La Comunidad concentra el 12 % del valor de la producción en España, lo que la sitúa como la segunda autonomía con mayor actividad, solo por detrás de Andalucía y por delante de Cataluña, según la Estadística Minera 2024.
En el conjunto del país, la minería generó 3.628 millones de euros en 2024, con un crecimiento del 1,6%, en un sector que supera los 30.000 trabajadores y ronda las 2.600 explotaciones activas. Los productos de cantera, directamente ligados a la construcción, concentran el 36% del valor total y más de la mitad del empleo, lo que explica el tirón que se está trasladando a provincias como Burgos.