Fiesta de la Asociación de Jubilados de Venialbo
El alcalde zamorano que se ofrece a hacerle la compra a sus vecinos: «Somos servidores públicos»
El servicio está pensado para personas mayores que viven solas, con movilidad reducida o quienes dependen de vecinos o del autobús de línea para salir del municipio
El pequeño municipio zamorano de Venialbo, de poco más de 460 habitantes, tiene dos bares, panadería y hasta una quesería, pero se ha quedado sin tienda de alimentación. La última cerró hace algo más de dos años por problemas de salud de su propietaria y, desde entonces, los vecinos tienen que desplazarse a otra localidad para hacer la compra.
Ante esta situación, el Ayuntamiento ha puesto en marcha un servicio para ayudar a los vecinos que lo necesiten a realizar sus compras. El funcionamiento es sencillo: los interesados dejan su lista de la compra en el Consistorio y el alcalde de la localidad, el 'popular' Jesús Vara, se encarga personalmente de adquirir los productos y devolvérselos, cobrando únicamente el importe de los artículos adquiridos. Sin recargos ni intermediarios. El servicio está pensado para personas mayores que viven solas, con movilidad reducida o quienes dependen de vecinos o del autobús de línea para salir del municipio.
«Somos servidores públicos. Ante las necesidades de la población, tenemos que ver cómo ofrecer los servicios que la gente necesita», explica el primer edil popular a este periódico. Vara lleva cinco legislaturas consecutivas al frente del Consistorio, todas con mayoría absoluta.
Vara, funcionario jubilado, insiste en que su situación personal le permite esta dedicación que no todos los alcaldes rurales pueden permitirse. «Si yo soy albañil o tengo un negocio, no puedo dejar mi negocio para dedicarme al pueblo», reconoce.
Jesús Vara Colino, alcalde de Venialbo (Zamora) desde 2007
El bando municipal que anunciaba la iniciativa ha tenido además un efecto colateral inesperado, y es que atrajo a un frutero ambulante que ahora acude al pueblo todos los miércoles. Desde el Ayuntamiento exigen que los vendedores estén dados de alta, al corriente con la Seguridad Social y con Hacienda, y que acrediten su carné de manipulación de alimentos. «Si hay una intoxicación, las inspecciones vienen a ver qué documentación presentó en el Ayuntamiento», advierte el alcalde.
El alcalde aprovecha también para recordar que es importante comprar en las tiendas locales, aunque sean algo más caras que las grandes superficies, ya que es una forma de «mantener viva a la familia que vive de ese negocio» y, por extensión, al propio pueblo. «Cuando cierra un comercio, no solo desaparece un servicio desaparece también un empadronado, un niño en la escuela, una subvención de la Diputación», cuenta.
De momento, seis vecinos han mostrado interés en el servicio de compra, aunque ninguno lo ha utilizado aún. «A lo mejor hoy te estoy hablando de que no ha hecho todavía nadie, pero mañana lo pide una persona y me voy a Zamora, que está a 25 kilómetros, y la hago», afirma Vara.
Comedor social y guardería gratuita
El alcalde de Venialbo presume de que la localidad es «muy activa» y «viva». Cuenta con guardería gratuita, comedor social para jubilados y personas con dificultades económicas, consultorio médico, velatorio renovado, un chiringuito municipal en la pradera que acaba de abrir sus puertas y una escuela con cerca de 30 de alumnos. El Ayuntamiento impulsa además su décimo taller de empleo, con 15 trabajadores, monitor y encargado incluidos.
«Las políticas de empleo es la mayor ayuda social que puedes hacer en una población», subraya Vara. Venialbo está integrado en la Denominación de Origen Toro y cuenta con bodegas en activo. «Los pueblos los formamos todos y los servicios los mantenemos los del pueblo», concluye su alcalde.