Imagen de archivo de un oso pardo cantábrico

Imagen de archivo de un oso pardo cantábricoLucas Simall | UPM

«Fue tremendo el susto»: una ganadera palentina se encuentra cara a cara con un oso en plena noche a pocos metros de su casa

UPA reclama a la Junta de Castilla y León que active un protocolo para retirar al ejemplar, cuya presencia se vigila desde hace al menos dos años y al que atribuye ataques a ganado en la zona

UPA Palencia ha denunciado la situación de peligro vivida durante el pasado fin de semana por una ganadera de San Martín de los Herreros (Palencia), que se encontró cara a cara con un oso pardo en el interior del cercado donde habitualmente mantiene a sus cabras, situado a escasos metros de su vivienda.

El encuentro se produjo durante la noche del viernes, cuando Laura Castrillo escuchó ruidos y nerviosismo entre los animales y salió de su casa para comprobar qué ocurría. «Fue tremendo el susto que me llevé al encontrarme a escasos metros a un oso», relató la ganadera, que dejó encerrados a todos sus animales, incluidos los perros, como hace habitualmente durante los fines de semana ante la presencia de turistas.

Según ha explicado la organización agraria en un comunicado, el ejemplar está siendo vigilado por la Junta de Castilla y León desde hace al menos dos años. Aunque en esta ocasión no causó daños al ganado, UPA ha asegurado que en los últimos tiempos se han producido desapariciones de ovejas y cabras que atribuye a los ataques del plantígrado, informa Ical.

Ante estos hechos, la organización ha trasladado al Ejecutivo autonómico, a través del delegado territorial, la necesidad de intervenir de manera inmediata y aplicar el protocolo de actuación que corresponda. Considera que la presencia del animal cada vez más cerca de zonas habitadas supone un riesgo tanto para los vecinos como para los profesionales de la ganadería y los visitantes.

UPA califica de «insostenible» la situación de esta explotación y reclama a la Junta que establezca un protocolo claro que contemple la instalación urgente de trampas para capturar al oso y trasladarlo a zonas alejadas de los pueblos y de las explotaciones ganaderas.

La organización también advierte de las consecuencias que atribuye a la presencia del animal en la actividad ganadera, entre ellas la pérdida de reses, el estrés del ganado y los abortos de hembras gestantes, que repercuten en la producción de la explotación.

Por último, cuestiona los planes de reintroducción y expansión de especies salvajes cuando, a su juicio, su presencia se aproxima a núcleos habitados y áreas con actividad humana, y advierte del riesgo de que se produzca un incidente con consecuencias para las personas.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas