23 de mayo de 2022

Los vecinos se quieren «independizar» de los cortes en la avenida Meridiana

Los vecinos se quieren «independizar» de los cortes en la avenida Meridiana

El gobierno catalán no ha tramitado 726 actas levantadas por los Mossos por manifestaciones y reuniones no comunicadas protagonizadas por independentistas en 2020 y 2021. Muchas de ellas hacen referencia a los cortes en la Meridiana

«Esto es insufrible. Es que no tienen ningún tipo de consideración con los vecinos». Es la queja que hace María, que vive en un piso que se encuentra en la avenida Meridiana, frente a Fabra i Puig, el punto en el que prácticamente a diario y desde hace dos años un grupo de independentistas corta esta vía, una de las arterias más importantes de Barcelona.
«Van como 630 cortes», nos explica María, quien también reconoce que la situación le provoca estrés, porque es «insoportable el ruido del claxon de los coches». Y es que es la forma que los conductores tienen para quejarse cuando les toca el corte y tienen que estar casi dos horas parados, sin poder avanzar prácticamente. «Hay contaminación acústica, pero también medioambiental y tenemos que estar con las ventanas cerradas. En invierno, es normal, pero en verano, es horroroso».

Este calvario lo sufrimos los vecinosMaría, vecina de la zona

María tampoco entiende por qué las administraciones, ya sea la Generalitat o el Ayuntamiento de Barcelona, no hacen nada para evitar «este calvario que sufrimos los vecinos. Y ya son dos años, ¿eh?». Ella dice que, al principio, estos cortes podrían tener cierta justificación, aunque ella no los comparte. «Mira, si querían protestar porque sus líderes estaban en la cárcel y ellos no estaban de acuerdo, tiene un paso. Pero ya está, ¿no? Si han salido todos ya. ¿Qué narices están reclamando?» se pregunta María.

Apenas una docena 

Y es que, efectivamente, los cortes en la Avenida Meridiana empezaron cuando se hizo pública la sentencia condenatoria a los líderes independentistas. Al principio la protesta era más masiva, llegaron a participar centenares de personas, pero ha ido perdiendo fuelle en los últimos meses, hasta el punto de que son solo una docena los que bloquean la vía, pero eso sí, no dejan pasar a los vehículos y provocan el hartazgo de los conductores y de los vecinos y comerciantes de la zona. Y no solo eso, ha dificultado en ocasiones la movilidad de vehículos de emergencias, como se ha denunciado desde la plataforma Meridiana sin cortes.
Hubo un parón de cuatro meses en los cortes gracias a la acción de este grupo de vecinos, que se movilizaron para conseguir que se acabara con la protesta. «Cuatro meses de alivio que han parecido solo cuatro días», dice María. Y es que los cortes volvieron a mediados de diciembre.
Y todo ello sin que los Mossos d'Esquadra o la Guardia Urbana los evite. Y eso que la Urbana lleva a cabo cada día un dispositivo para evitar males mayores, que cuesta al Ayuntamiento unos 2.000 euros diarios. Pero desde la Generalitat no parecen estar por la labor de atender a las peticiones de los vecinos para que actúe. Ya lo demostró el anterior consejero de Interior, Miquel Buch, que defendió los cortes, y también lo hace el actual, Joan Ignasi Elena. Dicen que los manifestantes tienen «todos los permisos». Los cortes, por lo tanto, se hacen «legalmente» y además, apunta el conseller, el Govern tiene que respetar el «derecho a la manifestación». Elena lo ha llegado a asegurar en el Parlament, en una sesión de control parlamentaria.

Hasta cuatro peticiones a Interior

Desde el Ayuntamiento de Barcelona, en concreto el teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, ha pedido al gobierno catalán que acabe con los cortes. «Es un abuso», aseguró Batlle, quien precisó que la Guardia Urbana, solo al principio de las movilizaciones, envió hasta cuatro peticiones a la Consejería de Interior para que controlara la situación. Pero lo cierto es que el Govern ha hecho caso omiso y el ayuntamiento tampoco ha ido más allá.
En este sentido, el diputado Pablo Cambronero ha pedido explicaciones al gobierno por «esta dejadez» e incluso ha solicitado que intervenga la Policía Nacional, la UIP, ante la pasividad de la Generalitat y del consistorio de Barcelona.
Y en medio de toda esta situación, desde el PSC se ha denunciado que el gobierno catalán ha dejado de tramitar 726 actas levantadas por los Mossos d'Esquadra por manifestaciones y reuniones no comunicadas protagonizadas por independentistas en 2020 y 2021. Muchas de estas actas tienen que ver precisamente con los cortes de tráfico en la Meridiana.
Así, por ejemplo, el 4 de marzo de 2020 en este lugar, una manifestación comunicada incumplió las condiciones fijadas, porque se encendió una hoguera en la vía pública y además se produjeron otros desórdenes. Nadie fue identificado y no se ha abierto ningún expediente por ello. En agosto de 2020, en el mismo sitio, se volvieron a repetir altercados, se quemó mobiliario urbano y los manifestantes tuvieron una actitud violenta hacia los agentes. Pero el resultado es el mismo: ningún expediente. Y otras actas hacen referencia a que encapuchados amenazaron a conductores y golpearon a los vehículos atrapados por el corte de la Meridiana, también sin consecuencias. Desde el PSC, el grupo que ha denunciado estas prácticas dicen que los «agentes hacen su trabajo» pero «parece claro que se dieron instrucciones para que se quedaran dentro de un cajón» estos expedientes relativos a protestas independentistas.
El diputado socialista Raúl Moreno, decía que «nos hemos encontrado actas de reuniones y manifestaciones no comunicadas, que son la mayoría, otras comunicadas fuera de plazo, algunas en las que se desoyó a los agentes, otras en las que hubo desórdenes, cortes de vía pública, afectación al tráfico y daños a bienes públicos y privados».
Y en los últimos días ha crecido la tensión en la zona, con concentraciones de signo opuesto. La de los independentistas y la de los vecinos que quieren poner fin a los cortes. En este último caso han contado con el apoyo de diputados de Ciudadanos y de Vox en el Parlament, y también de representantes del PP en Barcelona. Estas formaciones critican la «pasividad» del consejero de Interior, del que ya han pedido su comparecencia en la cámara catalana para que explique por qué sigue permitiendo la protesta de los independentistas en la Meridiana. Por otro lado, un diputado de Junts, como Francesc de Dalmases, y uno de los fundadores de Terra Lliure, Frederic Bentanach, participaron en auxilio de Meridiana resisteix. Hubo momentos de tensión, y algunos de los manifestantes llegaron a gritar a la diputada de Ciudadanos Anna Grau «al paredón».
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