El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, se dirige a la diputada de Junts Mònica Sales durante la sesión de control en el Parlament
Cataluña
Illa defiende que llegará hasta el final en la investigación sobre la DGAIA, pero evita señalar a sus socios
El presidente de la Generalitat también ha defendido el cierre de la oficina que Acció tiene en Tel Aviv (Israel)
«Caiga quien caiga, reviente, quien reviente y salga lo que salga». De esta forma tan gráfica el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha dejado claro que va a llevar «hasta el final» en la investigación a la Dirección General de Atención a la Infancia y a la Adolescencia, la DGAIA, en el punto de mira por presuntas irregularidades y por la falta de control de los menores que están bajo su tutela.
Así lo ha asegurado Illa durante la sesión de control en el Parlament, después de que varios grupos parlamentarios le hayan exigido explicaciones por esta situación en la que se encuentra la DGAIA.
Eso sí, ha aprovechado para recordar que todas estas cuestiones se produjeron cuando gobernaban otros. Aun así, ha asegurado que no tiene «interés» en «mirar atrás y señalar a nadie». No hay que perder de vista que estas irregularidades afectan al período en que ERC, socios del PSC, controlaba esta dirección general.
En esta línea, también considera que no se puede «identificar con un color político estos hechos execrables» porque «está por encima de los partidos». De hecho, ha dejado claro que se trata de «una cuestión de humanidad». Todo ello, tras los reproches que le han hecho Junts, Vox e incluso sus socios de los Comunes.
La portavoz del grupo parlamentario de Junts, Mònica Sales, ha lamentado que Illa se haya escondido en medio de esta crisis y le ha exigido una «rectificación». Pero a su vez, el presidente de la Generalitat le ha recordado que «de los últimos 15 años en Cataluña, durante 12 Junts ha estado en el Govern».
Y también ha sacado pecho porque las dos actuaciones que en esta materia se han hecho las llevó a cabo el consejero Carles Campuzano con Barnahus y «mi Gobierno cambiando a los responsables de la DGAIA. Del resto, no ha habido nada».
El líder de Vox, Ignacio Garriga, ha lamentado que se «protejan a los delincuentes y desamparen a los inocentes». Pero también ha asegurado que Junts, ERC y el PSC «han convertido la tutela de menores en un negocio». Y la líder de los Comunes, Jéssica Albiach deja claro que su formación apuesta por la «transformación» del modelo, que incluye también dotar de más herramientas y recursos a los profesionales que trabajan con estos menores.
La oficina de Acció en Tel Aviv
Por otro lado, Salvador Illa ha defendido la decisión de su gobierno, tras acordarlo con los Comunes, de cerrar la oficina que Acció tiene en Tel Aviv (Israel). Ha asegurado que se «ha tomado la decisión que debía tomar cuando debía tomarla». Así lo ha asegurado tras una pregunta de la CUP. Illa dice que «la posición del Govern ha sido siempre clara. No defendemos una doble barra de medir. Lo que sirve para un conflicto (Ucrania) sirve para otro, en Gaza».