El crepero de la Rotonda, el más famoso de Andorra
Viral
La crepería de Andorra donde haces una hora de cola para que el dueño te insulte
El fenómeno viral de Andorra la Vella trae de cabeza al ejecutivo del país
«Llevo una hora de cola, ya pueden estar buenas las crepes», le espeta un cliente al responsable de la Crepería de la Rotonda, en Andorra la Vella. «Las crepes están malas, capullo, y una hora es lo normal», le responde el hostelero, entre otras lindezas, como «cabronaz*» o «put* gordo». ¿El resultado? El cliente sale encantado, lo comparte en redes sociales y remata: «Las crepes están espectacular».
No es una inocentada ni se han vuelto todos locos, sino una interacción muy habitual en esta crepería de Andorra la Vella, un local que se ha vuelto viral por los vídeos que su propietario comparte en redes sociales descalificando a sus clientes, tratándoles mal y llegando al insulto. Y a la clientela le encanta, según se refleja en la multitud que abarrota la calle frente a la crepería, y que este pasado fin de semana llevó a que interviniese la policía.
Según recoge el medio local Bon dia, al calor de una nueva normativa aprobada por el Ejecutivo andorrano para regular este tipo de aglomeraciones, el crepero y el responsable del negocio vecino se enzarzaron en una discusión. «Obstruyen la puerta de nuestro comercio y la gente no puede entrar», decía el segundo, mientras que el primero se defendía: «¿Qué culpa tengo yo si hay gente?».
Acudió la policía, y todo quedó en nada: al cabo de un rato, la crepería volvía a ofrecer su show. Según añade el medio local La Veu Llibre, la cola en la crepería «tiene al Govern de Andorra en vilo», con advertencias de multas al crepero «si hay una ocupación indebida de la vía pública».
Todo ello no preocupa al dueño del curioso local, que abrió las puertas hace un par de años y se ha granjeado el amor de su clientela a base de su espectáculo de desprecio. Uno que no engaña a nadie, como pone en su biografía de Instagram: «Si me grabas, te insulto. No me grabas, no insulto», advierte.
Cabe destacar que entre las polémicas que ha protagonizado el crepero más famoso de Andorra está una que indignó hace un año y medio a los independentistas catalanes. «Un cliente me obliga a hablar en catalán, pero prefiero hablar en español», rezaba el título del vídeo que el dueño del local –andorrano de nacimiento, insiste– compartió en redes sociales.