El secretario general de Vox y líder del partido en Cataluña, Ignacio Garriga, en el Parlament
Política
El Parlament de Cataluña bloquea, un año más, todas las proposiciones de ley que ha presentado Vox
Los conservadores denuncian un «rechazo sistemático» por parte de la Mesa del Parlament, presidida por Junts
«Un año más», cantaba Ana Torroja, y lo mismo entonan con resignación desde Vox en los pasillos del Parlament de Cataluña. En el hemiciclo, 2025 acabó para los conservadores igual que como empezó: a cero. Así lo denunciaban en un comunicado a pocas horas de que terminase el año, en el que aseguran que durante estos últimos 12 meses no han podido presentar proyectos de ley «debido al bloqueo de la Mesa, presidida por Josep Rull».
Según denuncian, la Mesa «se comprometió a rechazar sistemáticamente todas las mociones y propuestas de resolución del partido», y también a bloquear «todas las proposiciones de ley» presentadas por el grupo parlamentario de Vox. «Ninguna ha pasado el filtro de la Junta de Portavoces y ninguna se ha debatido en el hemiciclo», insisten, calificando la situación de «atentado contra la libertad y el derecho a la representatividad».
Entre las iniciativas bloqueadas se encuentran una reforma a favor de la caza –«quizá habría evitado la crisis de la peste porcina africana», señalan desde la formación–, una propuesta para retirar los privilegios a los expresidentes de la Generalitat u otra para impedir la transformación del albergue de Ciutat de Repòs, en Tarragona, se convierta en un centro de menas.
Según informó el Parlament este miércoles, en 2025 se han aprobado 12 leyes y se han validado 21 decretos, además de haber aprobado 114 mociones. Se han celebrado 22 plenos, 19 sesiones de control, un debate de política general y tres debates monográficos. A todo ello, Vox ha asistido como convidado de piedra.
«Cordón sanitario»
Con todo, la situación no es nueva ni sorprendente: lo ocurrido en 2025 –y la mitad de 2024 en la que gobernó Salvador Illa– es lo mismo que pasó durante la pasada legislatura, durante el gobierno de Pere Aragonès. Entonces, desde Vox lamentaron que se les había bloqueado una treintena de leyes, motivo por el cual la formación que dirige en Cataluña Ignacio Garriga presentó un recurso de amparo al Tribunal Constitucional, que aún no se ha pronunciado.
Entre las propuestas vetadas durante la anterior legislatura estaba la erradicación de la zonificación a la hora de escoger escuela, la supresión del Instituto de Estudios del Autogobierno o el cierre de las delegaciones de la Generalitat en el exterior. El bloqueo a Vox es, además, explícito: el PSC, ERC, los Comunes, Junts y la CUP se unieron en lo que llamaron un «cordón sanitario» contra la formación de Santiago Abascal, y lo reeditaron en el inicio de la actual legislatura incluyendo a Aliança Catalana (AC).
El portavoz de Vox en el Parlament, Joan Garriga, inteviene en el pleno del Parlament.
Desde Vox también lamentan que el Parlament haya abierto un expediente a su portavoz parlamentario, Joan Garriga, por llamar «asesino» a Lluís Companys y por relacionar al PSC con la prostitución, y que se esté investigando a la diputada Júlia Calvet por acusar a la consejera de Derechos Sociales, Mònica Martínez Bravo, de «liderar uno de los casos de corrupción más grandes de la historia de este Parlament», en referencia al escándalo de la DGAIA.
Desde Vox consideran que sus diputados «están siendo expedientados por decir la verdad: que Cataluña padece una inseguridad creciente a causa de la inmigración masiva». No obstante, a pesar de este bloqueo, aseguran que «seguiremos dando la batalla sin desfallecer, porque los catalanes lo merecen».