La mitad de los colegios e institutos catalanes rechazan redactar los planes educativos en español
Educación
Una escuela en la que se prime el esfuerzo, sin adoctrinamiento ideológico y bilingüe: el modelo educativo que propone Vox
También se apuesta por el sistema de «cheque escolar»
«Solo a través de una reforma profunda, centrada en la excelencia y la objetividad, podrá garantizarse una educación de calidad para todos». Es una de las conclusiones del modelo educativo que propone Vox, y en el que también se defiende la cultura del esfuerzo, la reintroducción de evaluaciones externas, recuperar metodologías tradicionales y poner fin al adoctrinamiento ideológico, entre otras cuestiones.
Son cuestiones que se recogen en su informe Conclusiones del Grupo de Trabajo de Educación y Formación Profesional que incorpora las aportaciones que han hecho docentes que pertenecen a asociaciones a favor del bilingüismo y la neutralidad ideológica en las aulas.
En este informe se denuncia que «desde la pedagogía progresista, se han promovido modelos que han desplazado la razón y la disciplina en favor del sentimentalismo y la emotividad. Este giro ha debilitado la búsqueda del bien común, socavando la autoridad en el proceso educativo y alejando el sistema de la excelencia académica». Y eso lo que ha contribuido es a un grave «deterioro» que se ha visto reflejado en varios informes y pruebas internacionales, como PISA, TIMMS o PIRLS. De hecho, Cataluña, en todos estos informes, se sitúa a la cola no solo de Europa, sino también España.
Eso sí, se precisa que mientras en algunas comunidades como Asturias o Castilla y León «se han mantenido ciertos estándares de calidad», en otras, como Cataluña y el País Vasco, la educación se ha utilizado «como un instrumento de adoctrinamiento ideológico». Y que haya 17 sistemas educativos diferentes, según el estudio, solo ha servido para profundizar en esas desigualdades.
Escuela sin adoctrinamiento
Por todo ello, los expertos apuestan por recuperar un sistema educativo «más exigente», en el que el aprendizaje y la preparación sean los valores centrales. Y, en este sentido, consideran fundamental recuperar herramientas «tradicionales», como la lectoescritura, la memoria y el esfuerzo. No rechazan las TIC en ese aprendizaje, pero eso sí, consideran que tienen que ser complementarias y en ningún caso sustitutorias de otros métodos. Y, en cualquier caso, para garantizar que, efectivamente, se dan avances en el sistema, se propone una «evaluación externa rigurosa que mida el rendimiento de los alumnos con criterios objetivos y claros».
En este informe se defiende la profesionalización de la dirección escolar, para eliminar su «subordinación» a intereses políticos y para conseguir una gestión más eficiente. Y sobre todo, apuestan por una educación neutral y «libre de adoctrinamiento» y «sin imposiciones ideológicas». Una situación que contraponen a la que se da actualmente con unos contenidos que «responden a una agenda política, como la perspectiva de género, el enfoque LGTBI y la memoria histórica, sin contar con el consentimiento de los padres».
Y, en este sentido, consideran que la falta de control de los libros de texto ha ayudado a esta situación. Por este motivo, proponen que sea el Ministerio de Educación el que vuelva a asumir las competencias en la supervisión de los contenidos educativos, con la colaboración de organismos como la Real Academia de la Historia. «Solo así se podrá garantizar que los libros utilizados en las aulas reflejen hechos verificados y no narrativas subjetivas o políticas», apuntan.
Cheque escolar
Y defienden la implementación de un sistema de «cheque escolar» para que las familias puedan decidir qué tipo de educación quieren para sus hijos. Y que puedan escoger «libremente» centro educativo sin restricciones geográficas, o que puedan optar entre una educación pública, concertada o privada.
Y con relación a la lengua, lamentan la «imposición» de determinadas lenguas en algunas comunidades autónomas, donde el español «ha sido relegado, creando una segregación lingüística que limita la igualdad de oportunidades». Por este motivo, se defiende un modelo bilingüe basado «en la libre elección» en el que la lengua materna del alumno sea «prioritaria» en los primeros años de enseñanza. Y, a partir de ahí, que se introduzca la segunda lengua en Primaria o ESO. Los expertos que han participado en el informe consideran que así el aprendizaje sería «más natural» y evitaría «la instrumentalización política» de las lenguas.