Retrato de Pedro IV de Aragón, pintado en el siglo XVII
Historia de Cataluña
El conde de Barcelona que dio pie a que los nacionalistas consideren que hay 133 presidentes de la Generalitat
El siglo XV supuso el final de la Casa Condal de Barcelona y la llegada de una nueva dinastía, los Trastámara
El siglo XV supuso el final de la Casa Condal de Barcelona y la llegada de una nueva dinastía, los Trastámara. Los últimos dos condes fueron Pedro IV y su hijo, Martín I el Humano, cuya falta de descendencia y el Compromiso de Caspe marcaron el final de esta etapa.
Pedro IV, conocido como «el ceremonioso» o el del punyalet, nació en Balaguer (Lérida) el 5 de octubre de 1319. Era hijo de Alfonso IV y Teresa de Entenza, y se casó cuatro veces. en el 1338 con María de Navarra, con la que tuvo cuatro hijos. Al morir esta, en 1347 se casó con Leonor de Portugal, que falleció poco después a causa de la peste negra. En 1349 se casó con Leonor de Sicilia, con la que tuvo tres hijos, y en el 1377, con Sibila de Fortiá, con quien tuvo otra más.
En 1343 invadió Mallorca para derrocar a Jaime III. Después de diferentes enfrentamientos y resistencias, el rey de Mallorca murió el 25 de octubre de 1349, en la batalla de Llucmajor, pasando este territorio a la Corona de Aragón y dejando de ser un reino independiente. Mientras pasaba esto, Pedro IV ayudó a Alfonso XI de Castilla en las conquistas de Algeciras y Gibraltar.
Por lo que respecta a la política interna, Pedro IV reorganizó la corte, la administración y el ejército. Tuvo que sofocar una revolución interna en Aragón y Valencia al nombrar a su hija Constanza heredera de la Corona. La revuelta estuvo dirigida por su hermanastro Fernando. Sin descendencia masculina decidió casarse con Eleonor de Portugal, la cual murió en el 1348 por la peste negra. Pedro IV no tenía resuelta la sucesión masculina. El problema quedó solucionado en el 1350 al nacer el infante Juan.
Los genoveses capitaneaban revueltas en Cerdeña, expulsándolos del Alguer en 1354. Se enfrentó a Pedro I de Castilla de 1356 a 1369, en lo que se conoce como la ‘Guerra de los Pedros’. El motivo era que Pedro IV deseaba incorporar el Reino de Murcia a la Corona de Aragón y dominar el Mediterráneo occidental. El conflicto finalizó en febrero del 1369 por la muerte de Pedro I y la subida al trono de Enrique de Trastámara.
¿La primera Generalitat?
Pedro IV creó la Diputación del General que, en su origen, era un grupo de 12 diputados que tenían atribuciones en materia fiscal. El motivo era que las guerras con Castilla, Génova y la peste negra habían reducido las arcas de la Corona. Su misión era recuperar la economía interna. Nombró presidente de la Diputación del General a Berenguer de Cruïlles.
Sin embargo, lo que hoy se conoce como Generalitat de Cataluña no tiene nada que ver con la Diputación del General que se creó en 1359, a pesar de que se haya querido ligar ambas instituciones: de ahí que se diga que Salvador Illa es el 133º presidente de la Generalitat, cuando en realidad es el 12º, ya que la Generalitat actual se remonta a 1931.
Martín I el Humano
Pedro IV murió en Barcelona el 5 de enero de 1387, y lo enterraron en el monasterio de Santa María de Poblet, en Tarragona. Lo sucedió su hijo, Martín I, conocido como «el humano» o «el viejo». Nació en Gerona el 29 de julio de 1356 y se casó dos veces, con María de Luna y con Margarita de Prades: con la primera tuvo cuatro hijos, aunque ninguno sobrevivió, y con la segunda no llegó a tener descendencia, lo que provocó la extinción de la Casa Condal de Barcelona.
'El compromiso de Caspe', de Salvador Vinegra (1891)
A partir de ese momento una nueva dinastía paterna gobernó la Corona de Aragón, los Trastámara. La línea materna, continuó gobernando la Corona de Aragón. ¿Qué queremos decir? Fernando I, el Justo o el Honesto, o Fernando de Trastámara, era hijo de Juan I de Castilla y de Leonor de Aragón. Su madre era hermana de Martín el Humano, y él era nieto de Pedro IV el Ceremonioso. El Compromiso de Caspe lo nombró heredero.
Fernando I era el más adecuado para mantener la paz y la estabilidad. Otro candidato hubiera provocado una guerra civil. Jaime Vicens Vives afirma que el Compromiso fue un paso esencial para la constitución de la Monarquía Hispánica. Así pues, la misma Casa Real continuó ocupando el trono de la Corona de Aragón.