Fotografía de una bola de cristal

Fotografía de una bola de cristalGustavo Fring

La ANC recupera al historiador que predijo matemáticamente que el imperio español colapsaría en 2029

La entidad independentista vuelve a promover las teorías del llamado «Nostradamus catalán», que fijó matemáticamente el fin del «imperio español» y la independencia de Cataluña para dentro de tres años

La Assemblea Nacional Catalana (ANC) ha vuelto a abrazar las tesis del historiador Juli Gutiérrez Deulofeu, nieto de Alexandre Deulofeu, el ideólogo separatista que elaboró una peculiar «matemática de la historia» según la cual el «imperio español» se desintegraría en 2029 y Cataluña alcanzaría entonces su independencia. Según informa Catalunyapress, el independentismo utiliza ahora de nuevo esa supuesta profecía, difundida en conferencias y actos públicos, como horizonte simbólico para mantener movilizada a su base a las puertas de ese año clave.

El retorno del «Nostradamus catalán»

El eje de esta campaña vuelve a ser la figura de Alexandre Deulofeu, farmacéutico, político y teórico que en el siglo XX formuló la llamada «matemática de la historia». A partir de la idea de que los imperios tienen ciclos de unos 550 años, Deulofeu fijó el inicio del «imperio español» en 1479, con la unión dinástica de los Reyes Católicos, y situó su colapso en 2029, fecha que el independentismo ha convertido en un símbolo.

Diversos medios han recordado que el entorno separatista presenta a Deulofeu como una especie de «Nostradamus catalán», atribuyéndole aciertos como la caída de la URSS o la reunificación alemana, y ahora insiste en que su gran predicción pendiente sería la desaparición de España tal y como la conocemos. En este contexto, la ANC vuelve a dar altavoz a su nieto, el historiador Juli Gutiérrez Deulofeu, para actualizar y difundir estas tesis entre las bases soberanistas.

Una charla para anunciar el «fin de España»

La ANC ha organizado un acto en el que Gutiérrez Deulofeu expondrá de nuevo la teoría que vaticina la desintegración de España en 2029. El cartel de la conferencia, difundido en redes sociales, subraya esa fecha y presenta la intervención como una explicación «matemática» de la independencia de Cataluña y del supuesto final del «imperio español».

El mensaje que se traslada a la militancia independentista es que el proceso soberanista formaría parte de un ciclo histórico inevitable y que el calendario jugaría a su favor. Con ello, la ANC busca reforzar la idea de que, pese al desgaste político de los últimos años, el horizonte de ruptura con España seguiría intacto y próximo.

Una teoría política revestida de ciencia

La «matemática de la historia» de Deulofeu presenta la evolución de civilizaciones y estados como una sucesión de ciclos cuantificables, que permitirían anticipar guerras, crisis y desintegraciones. Sus defensores sostienen que, aplicando esta fórmula, España estaría entrando en su fase final, lo que abriría paso a un nuevo mapa político en la península, con una Cataluña independiente.

Sin embargo, la comunidad académica no reconoce este sistema como una disciplina científica en sentido estricto, sino como una construcción teórica utilizada en clave política y propagandística. Pese a ello, el independentismo más militante ha encontrado en estas predicciones un relato de inevitabilidad histórica que sirve para mantener viva la expectativa de ruptura con el Estado.

El independentismo se aferra al calendario

A falta de avances reales en el plano institucional, una parte del secesionismo se aferra a fechas simbólicas como 2029 para sostener el relato de que la independencia no es solo posible, sino inminente. La reactivación pública de la figura de Deulofeu y de su nieto se inscribe en esta estrategia de mantener la tensión política apelando a ciclos históricos, más allá de la aritmética parlamentaria o de la legalidad vigente.

Mientras tanto, España mantiene su marco constitucional, su integridad territorial y su pertenencia plena a la Unión Europea, ajena a este tipo de pronósticos que el independentismo presenta como certezas matemáticas. El contraste entre la estabilidad institucional y estas teorías de «fin de imperio» vuelve a evidenciar la distancia entre el discurso simbólico de parte del soberanismo y la realidad política y jurídica del país.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas