El presidente de Junts, Carles Puigdemont, en agosto
Junts reclama a Sánchez vetar alumnos de Medicina de fuera de Cataluña para blindar la atención en catalán
El partido independentista presiona al Gobierno con un plan integral: desde cupos territoriales en las facultades hasta el control exclusivo de becas e inversión científica
El debate sobre la sanidad en catalán ha escalado del hospital a la universidad. El partido de Puigdemont presiona ahora al Ejecutivo de Pedro Sánchez para que autorice restricciones territoriales en las facultades de Medicina catalanas, una medida que justifica como necesaria para garantizar la atención sanitaria en la lengua propia de la región.
Según revela Crónica Global, las iniciativas registradas en el Congreso proponen que sólo dos de cada diez plazas en carreras del ámbito sociosanitario queden disponibles para estudiantes procedentes de otras comunidades. El resto se reservaría exclusivamente a quienes acrediten residencia o formación previa en territorio catalán.
Pruebas de acceso blindadas por el idioma
La formación liderada por Míriam Nogueras quiere que la Generalitat diseñe sus propias pruebas de aptitud para ingresar a Medicina, sumándolas a la nota de corte tradicional. Estos test complementarios deberían realizarse íntegramente en catalán desde el próximo ciclo académico. La exigencia se extendería a las rotaciones hospitalarias, donde habría que acreditar dominio suficiente del idioma antes de atender pacientes.
Junts plantea además monitorizar la procedencia geográfica del alumnado médico, identificar en qué lengua estudian y rastrear dónde ejercen tras graduarse. El objetivo: planificar mejor las necesidades sanitarias regionales según sus propios criterios lingüísticos y asistenciales.
Divorcio económico del Ministerio
El paquete incluye exigencias financieras contundentes. El grupo parlamentario reclama gestionar directamente el sistema de becas universitarias, desconectándose del Ministerio en seis meses. Paralelamente, como recoge Crónica Global, exigen una transferencia anual cercana a los 150 millones para investigación. Denuncian que el año pasado apenas llegaron 40 millones, acumulando un déficit de más de 109 millones que ahora reclaman liquidar en tres meses.
La última pieza apunta a infraestructuras científicas. Junts quiere prioridad para ubicar futuros centros estratégicos en Cataluña, usando como criterio su peso en producción académica y captación de fondos europeos.