Aula en una escuela pública de Cataluña
Cataluña
Illa intensifica la presión lingüística en las escuelas: «Expedientan a profesores por responder en español»
Docentes Libres y la Asamblea por una Escuela Bilingüe alertan de un «clima de miedo y persecución» hacia profesores que usan el castellano
«Hay profesores señalados, advertidos por escrito, vigilados por sus propios equipos directivos o inspección, y sometidos a presión psicológica por el simple hecho de hablar en la lengua oficial del Estado». Es la denuncia que hacen Docentes Libres y la Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB), que se está incrementado las presiones lingüísticas en los centros educativos catalanes. Y todo, ello, aseguran, se está traduciendo en «advertencias, expedientes y aislamiento profesional» contra los profesores que utilizan el castellano en su labor docente o en su comunicación cotidiana.
Ambas entidades acusan a la Generalitat y al Departamento de Educación, en particular, de llevar a cabo una «política lingüística coercitiva» que vulnera derechos fundamentales, desobedece sentencias judiciales firmes y promueve un «clima de miedo y autocensura» en las escuelas. Y esto, denuncian, se ha convertido en un fenómeno cada vez más frecuente en el sistema educativo catalán.
Las asociaciones advierten de que la Generalitat incumple reiteradamente la jurisprudencia del Tribunal Constitucional y del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), que han establecido de forma clara que el sistema educativo catalán debe ser de «conjunción lingüística», es decir, con catalán y castellano como lenguas vehiculares.
Por ejemplo, recordemos las recientes sentencias del TSJC de abril y septiembre de 2025 anularon tanto las instrucciones como el decreto lingüístico del Govern por vulnerar los artículos 3, 14 y 27 de la Constitución, al imponer el catalán como única lengua de uso en las aulas y en la documentación administrativa de los centros.
A pesar de ello, sostienen que el ejecutivo catalán ha puesto en marcha mecanismos de «vigilancia y control ideológico», como las denominadas Unitats de Llengua i Aprenentatge Escolar (ULAE), cuya función es fiscalizar el uso del castellano «no solo en el aula, sino también en las relaciones personales entre profesores y alumnos». «Estas prácticas recuerdan a sistemas de delación impropios de una democracia avanzada», advierten. Por ello, han exigen su disolución inmediata.
El triple de quejas este curso
La presidenta de la Asamblea por una Escuela Bilingüe, Ana Losada, ha explicado que la situación ha empeorado de forma muy notable en los últimos meses: «este principio de curso se han triplicado las quejas que recibimos, especialmente de profesores, pero también de alumnos y de padres. Ven cómo el castellano es totalmente prohibido en cualquier ámbito de la escuela».
Losada explica que muchos docentes, especialmente los interinos, están recibiendo correos electrónicos de las direcciones de los centros, recordándoles la obligación de utilizar «exclusivamente el catalán» incluso en los pasillos, claustros o comunicaciones internas. ¿Y por qué los profesores interinos? Porque al final, dice la presidenta de la AEB, es «el colectivo más vulnerable frente a la presión de las direcciones y la inspección educativa».
Pero ahora se ha dado un paso más, porque en esos correos, precisa Ana Losada, «se les pide incluso que respondan confirmando que han leído la advertencia. Algunos casos han ido más allá: se han abierto procesos de sanción, y estamos asesorando a esos profesores sobre cómo defenderse», porque esas sanciones no tienen ninguna base jurídica.
Pero según Losada, mecanismos como las llamadas ULAE «fiscalizan el uso de las lenguas desde el lavabo hasta la clase», creando una situación de «control férreo» y «amedrentamiento» en los centros educativos. Y en esto tiene mucho que ver las personas que se han nombrado para esto, para ejercer de «auténticos comisarios lingüísticos». Y lo que no puede ser, añade, «es que un profesor sea sancionado o advertido por usar cualquiera de las dos lenguas oficiales. El castellano es lengua oficial y vehicular en Cataluña, por mucho que los proyectos lingüísticos digan lo contrario». Entre otras cosas, porque así lo dice la Constitución.
Cartel en catalán y en inglés en una escuela de Sant Boi (Barcelona)
Hay presiones a los profesores, pero también a las familias, porque no se les facilita las comunicaciones en español, o a los alumnos. «No t’entenc» (no te entiendo) parece ser la expresión favorita que se usa en las escuelas cuando un alumno, incluso fuera del aula, se dirige a un profesor, por ejemplo, en español. También se han dado casos en los que un docente se ha negado a explicar en español el enunciado de una pregunta a un estudiante que tiene un trastorno del aprendizaje. Y no se trataba, por cierto, de la asignatura de catalán.
«El PSC está siendo más nacionalista que los nacionalistas»
La presidenta de la AEB también apunta directamente al actual Govern, presidido por el socialista Salvador Illa, al que acusa de seguir las políticas lingüísticas de los anteriores ejecutivos nacionalistas: «El PSC siempre ha demostrado que, cuando tiene en sus manos la educación, intenta ser más nacionalista que los nacionalistas. Este curso lo estamos viendo con claridad: la presión lingüística ha aumentado bajo un gobierno que se autodenomina ‘el de todos’, pero que en realidad solo gobierna para algunos», denuncia Losada.
Las asociaciones señalan que han recibido medio centenar de quejas solo en el último mes, y temen que la cifra continúe creciendo a lo largo del curso. Denuncian también que muchos docentes «se sienten solos y desprotegidos», ya que «los sindicatos mayoritarios en Cataluña no ofrecen ayuda ni respaldo alguno en estos casos».
«Es indignante recibir la llamada de un profesor angustiado porque le amenazan con expedientarle por utilizar una de las dos lenguas oficiales», lamenta Losada. «Vivimos en una democracia, no en una dictadura. Lo que está ocurriendo en las escuelas catalanas es una anomalía que no puede normalizarse».
Por todo ello, Docentes Libres y la AEB reclaman al Departamento de Educación el cese inmediato de toda práctica de persecución o control lingüístico, el cumplimiento efectivo de las sentencias judiciales, la protección jurídica e institucional de los docentes que usan libremente el castellano y la disolución de las ULAE.
Ambas asociaciones han reiterado su compromiso con «una escuela libre, bilingüe y plural, donde el catalán y el castellano convivan en igualdad y los profesores puedan ejercer su labor sin miedo, sin presiones y con respeto a su independencia profesional».