El expresidente de la Generalitat Jordi Pujol, hace unas semanas

El expresidente de la Generalitat Jordi Pujol, hace unas semanasEuropa Press

Juicio a los Pujol

El forense examina a Pujol para que la Audiencia Nacional decida si puede viajar a Madrid para el juicio

El juicio al exdirigente catalán y su familia empezará el lunes 24 de noviembre

Un médico forense de los juzgados de Barcelona ya ha realizado la revisión médica al expresidente de la Generalitat de Cataluña Jordi Pujol –de 95 años– que deberá determinar si, debido a su estado de salud, resulta exento de acudir personalmente a Madrid al juicio contra él y su familia en la Audiencia Nacional, que empieza dentro de unos días, el lunes 24 de noviembre.

Según ha avanzado Catalunya Ràdio, el facultativo, perteneciente al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Cataluña (IMLCFC), ha llevado a cabo con éxito la revisión, y ahora será el tribunal quien decida si su estado de salud es tan delicado como defiende su defensa y justifica que se le exima de viajar a la capital y se le permita declarar por videoconferencia desde Barcelona.

Está previsto que el juicio se alargue durante meses, y concluya en mayo de 2026. La defensa de Pujol pidió la visita del forense alegando que el exmandatario catalán tiene marcadores en la sangre de la enfermedad de Alzhéimer. Presentaron un escrito acompañado de dos informes médicos para apoyar la petición.

En ellos, según recogía El Periódico, se aseguraba que Pujol tiene «una severa alteración de la memoria verbal que le lleva a confundir hechos y personas», lo que describen como un «deterioro cognitivo grave», compatible con un proceso neurodegenerativo en fase avanzada.

De ahí que los abogados considerasen necesario que un forense evalúe dicho deterioro para ver si este limita «la comprensión de contenidos complejos y su capacidad para comprender la acusación formulada, comunicarse eficazmente y afrontar el juicio con garantías».

Mas defiende a Pujol

Todo ello en plena rehabilitación política y pública de Pujol en ambientes nacionalistas, con la connivencia de Salvador Illa. Este jueves, el expresidente de la Generalitat Artur Mas, lamentó en una entrevista en la SER que «parte de este juicio, desgraciadamente, ya se ha hecho socialmente», aunque la sentencia sea «una absolución».

Según Mas, «cuando una investigación tarda tanto en producirse y pasan tantas cosas, inevitablemente, hay mucha gente que ha llegado a sus propias conclusiones, independientemente de que el juicio se haya hecho o no, porque el juicio empieza ahora». Y enfatizaba que «durante tantos años de investigación no ha salido nada más» de lo que el propio Pujol confesó hace 11 años.

El expresidente catalán Artur Mas, en mayo

El expresidente catalán Artur Mas, en una imagen de archivoDavid Zorrakino / Europa Press

Pujol y su familia se enfrentan a acusaciones de asociación ilícita, blanqueo de capitales, falsificación de documentos mercantiles, delito contra la hacienda pública y frustración de la ejecución. La Fiscalía pide 9 años de prisión para el patriarca del clan, y entre 8 y 29 años para sus hijos y Mercè Gironès, expareja del primogénito, Jordi Pujol Ferrusola.

El titular del juzgado de instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, acordó hace cuatro años abrir el juicio oral. Además de Pujol y sus hijos, se sentarán 16 personas más; entre las que se cuentan los empresarios Luis Delso, Carles Sumarroca y Carles Vilarrubí. La mujer de Pujol, Marta Ferrusola, también estaba investigada, pero falleció en julio de 2024.

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