Garcilaso de la Vega
El delirio nacionalista
La literatura española del Renacimiento, ¿un plagio de poetas catalanes mal traducidos?
Un pseudohistoriador ligado al Institut Nova Història defiende la catalanidad de Garcilaso de la Vega
El filólogo y escritor Marc Vicent Adell, vinculado con el Institut Nova Història (INH), famoso por su reescritura de la historia en clave nacionalista, publicó una serie de artículos bajo el título Garcilaso de la Vega y Pere Serafí: dos caras de la misma fotocopia.
Estos defienden la tesis de la probable catalanidad de Garcilaso de la Vega a través del análisis de las profundas e inusuales concordancias biográficas, estructurales, métricas y, sobre todo, lingüísticas con poetas de la literatura catalana de los siglos XV y XVI. Garcilaso, nacido en Toledo y muerto en Niza, es reconocido como uno de los poetas españoles más destacados del Renacimiento y responsable de la difusión de la lírica italiana en España.
Los escritos son el resultado de una conferencia que pronunció en 2022, en Arenys de Munt, durante el 21º Simposio sobre la historia censurada de Cataluña. Adell parte de la premisa de que la historiografía oficial ha ocultado los lazos de grandes figuras del Siglo de Oro con el ámbito cultural catalán. En la primera parte estableció el marco general de la influencia de la literatura catalana medieval y renacentista sobre la obra atribuida al poeta toledano Garcilaso de la Vega.
El autor analiza cómo Garcilaso comparte una comunión espiritual y una experiencia cortesana sumamente similar a la de los poetas de la Corona de Aragón. Se destaca especialmente la figura de Ausiàs March, el gran referente de la lírica de la época. A través del cotejo de textos, Adell argumenta que las supuestas influencias o imitaciones que la filología tradicional atribuye a Garcilaso hacia March van mucho más allá de una simple inspiración.
Se exponen ejemplos donde las estructuras estróficas, las imágenes líricas e incluso giros idiomáticos enteros de los poemas de Garcilaso encajan a la perfección con la métrica y el léxico March. Para Adell estas equivalencias sugieren que los poemas castellanos de Garcilaso no son fruto de una lectura admirativa de March, sino que podrían ser, en realidad, traducciones o adaptaciones mal confeccionadas a partir de un manuscrito original en lengua catalana.
Detalle de un retrato de Ausiàs March
En el segundo texto se adentra en la comparación directa entre Garcilaso de la Vega con el poeta y pintor renacentista Pere Serafí «el Griego». Adell argumenta que ambos autores están inmersos en el mismo ecosistema cultural y que sus respectivas obras líricas parecen dos caras de la misma fotocopia.
Adell analiza el Soneto X de Garcilaso («¡Oh dulces prendas por mi mal halladas...») y se compara estructuralmente con las composiciones de Serafí. Se demuestra que comparten el mismo número de versos, idéntica cadencia rítmica e incluso terminan utilizando verbos idénticos en sus respectivas lenguas, como la equivalencia exacta entre hacer/hecho y fer/feu.
Identifica términos muy concretos que se repiten de manera paralela en ambos poetas. Garcilaso utiliza la palabra «tristura», un término poco habitual en el castellano de la época pero idéntico al «tristura» o «ma tristura» que Serafí repite constantemente en sus poemas de amores. Lo mismo sucede con palabras como «crüeza», frente al catalán «cruesa», y nociones líricas como la idea de que la vida o la mala suerte es «finita/finida».
Construcciones forzadas
El autor argumenta que muchos pasajes de Garcilaso presentan construcciones gramaticales forzadas o oscuras en castellano. Según Adell, esta falta de claridad no se debe a un recurso estilístico, sino a un fenómeno de interferencia lingüística. Errores que ocurren cuando se traduce un texto del catalán al castellano a toda prisa o de manera defectuosa, dejando el rastro sintáctico de la lengua original.
En el tercer artículo amplía su espectro comparativo hacia otros dos poetas de las letras catalanas. El mataronense del siglo XVI Joan Pujol y el cortesano del siglo XV Jordi de Sant Jordi. Al revisar la obra de Joan Pujol, célebre por sus poemas sobre la batalla de Lepanto, detecta un perfil lingüístico y estético que discurre en paralelo al de Garcilaso.
Se argumenta que el uso de ciertas metáforas de la naturaleza, las fuentes de agua clara en entornos invernales y la construcción del sentimiento amoroso sufren el mismo tratamiento formal en ambos autores, lo que refuerza la idea de una tradición literaria común compartida de primera mano.
Por otro lado se analiza la apropiación que Garcilaso realiza de la poesía de Jordi de Sant Jordi. Se estudia la Canción III de Garcilaso y se coteja de forma pormenorizada con las estrofas del poeta medieval valenciano. El paralelismo en versos como los que describen el cautiverio, la soledad y el sufrimiento en tierra ajena es tan estricto que Adell concluye que la imitación es absoluta. El autor se pregunta retóricamente cuántas concordancias y raíces catalanas más permanecen aún ocultas en la obra de Garcilaso debido al filtro de la historiografía oficial.
Finalmente se centra en comparar la lengua de Garcilaso con la del aristócrata y escritor valenciano del siglo XV Joan Roís de Corella, figura cumbre del Siglo de Oro valenciano. Utilizando ediciones actuales del Psalteri y de La terça part del crestià de Corella, Adell realiza un exhaustivo examen lingüístico.
El resultado es la detección de las mismas equivalencias léxicas, gramaticales y ortográficas que Garcilaso ya manifestaba tener con Pere Serafí y Joan Pujol. Las expresiones de dolor, los giros filosóficos sobre el destino y la estructura de los cuartetos poéticos demuestran una continuidad ininterrumpida que une a Garcilaso directamente con la tradición de la prosa y la poesía culta catalana de Corella y March.
El análisis de Adell concluye que es insostenible seguir considerando a Garcilaso de la Vega como un autor puramente ajeno a la literatura catalana. Las abrumadoras coincidencias textuales, los calcos lingüísticos detectados en la edición principe de sus poemas y las idénticas estructuras que comparte con Pere Serafí, Joan Pujol, Jordi de Sant Jordi y Roís de Corella apuntan, dice, hacia una conclusión. Garcilaso de la Vega habría sido, con toda probabilidad, un poeta de origen y lengua catalana cuya obra y biografía fueron posteriormente traducidas, adaptadas y castellanizadas en el marco de los procesos de censura y asimilación cultural llevados a cabo por la Corona española durante el Renacimiento. Y esto lo afirma sin ruborizarse.