Los seis policías infiltrados, con los ojos tapados
Cataluña
Manlleu declara «non gratos» a seis policías nacionales infiltrados en la ultraizquierda independentista
Seis militantes de la CUP entre 2019 y 2022 eran agentes de la Policía Nacional
Los miembros de la CUP –el partido de ultraizquierda catalán con cuatro diputados en el Parlament– están enfadados por descubrir que entre sus filas hay miembros de la Policía infiltrados. Recordemos que muchos de los CDR y otros grupúsculos reaccionarios violentos que surgieron a partir del 2017 eran miembros o simpatizantes de esta formación política, motivo por el cual las fuerzas del orden decidieron tenerlos controlados desde dentro.
Ahora, algunos de ellos se han dado cuenta de lo sucedido. En concreto, nos debemos referir al Ayuntamiento de Manlleu, en la comarca de Osona (Barcelona). El consistorio, presionado por este grupo político, ha declarado «personas non gratas» a seis de sus miembros, que militaron en esta formación desde 2019 a 2022, y que se han dado cuenta que eran policías nacionales.
Los miembros de las CUP inmediatamente han vinculado el hecho de que en sus filas hubieran miembros de la Policía Nacional al presunto espionaje de España contra Cataluña, y no a sus actuaciones reivindicativas. Recordemos que cortaron con ruedas incendiadas la AP-7 o quemaron contenedores en Barcelona, que intentaron asesinar a un policía nacional o que organizaron un estado de guerra durante una semana en Barcelona.
Y ahí no acaba la cosa. En la declaración municipal, que votaron afirmativamente Junts y ERC, exigen -no piden- la comparecencia pública del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para que «dé explicaciones sobre esta operación». El texto también expresa «solidaridad con las personas afectadas» por los agentes.
La CUP pierde peso
Recordemos que el poder de esta organización ha perdido peso en los últimos años. En 2019 se presentaron a las elecciones generales con una candidatura llamada Poble Lliure, consiguiendo dos diputados. La cabeza de lista era Mireia Vehí, y en aquella ocasión consiguieron un 6,37% de los votos en Cataluña, a nivel nacional fue el 1,01%.
No obstante, en las elecciones de 2023 sólo consiguieron un 2,83% en Cataluña y el 0,41% a nivel nacional, no entrando en el Congreso. En el Parlamento de Cataluña, en 2021 consiguieron nueve escaños y, actualmente, solo tienen cuatro. Con lo cual, por mucho que intenten protestar, es un partido en declive evidente.
En el fondo, el enfado de la CUP está vinculado a que el Estado español o las fuerzas policiales les han colado un gol. Recordemos que no es el primero. En 2023 la Fiscalía se opuso a investigar a un policía nacional infiltrado en el movimiento okupa y anticapitalista, vinculado a las CUP, de Barcelona contra el que se querellaron cinco jóvenes que mantuvieron relaciones con él, al no ver agresión sexual ni otros delitos en lo que entiende una «técnica de investigación».
A pesar de que la legislación no prohíbe estas infiltraciones, la abogada vinculada a todos estos movimientos sociales, Mireia Salazar, tiene una visión muy particular, al afirmar que «no es lo mismo que mantener una relación sexual con una persona que te dice que es pescadera y luego descubres que es fontanera. No es lo mismo, porque hablamos de un agente del Estado».
En 2023 ocho mujeres denunciaron haber practicado el poliamor con algún otro agente, hasta que lo descubrieron. El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. ¿Cuántos policías nacionales serán descubiertos y las CUP volverán a entrar en cólera, montando un nuevo berrinche?