Una hoguera durante la verbena de San Juan en Barcelona, el año pasado
Cultura popular
Verbenas de San Juan 2025: Barcelona y Cataluña encienden más de 50 hogueras en la noche más mágica del año
Desde rituales ancestrales con hierbas medicinales en L'Ampolla hasta hogueras flotantes en los Pirineos: guía completa de las celebraciones del solsticio catalán
Cuando el calendario marca el 23 de junio, Cataluña se transforma en un territorio de llamas y celebraciones ancestrales. Desde las playas barcelonesas hasta los lagos pirenaicos, la revetlla de Sant Joan («verbena de San Juan») despliega un mosaico de tradiciones que conectan el presente con rituales milenarios.
Barcelona: entre la tradición urbana y la innovación festiva
La capital catalana ha evolucionado desde aquellos tiempos en que pandillas juveniles alimentaban centenares de hogueras espontáneas. Hoy, medio centenar de eventos organizados por entidades vecinales y culturales mantienen viva la esencia de esta celebración que marca la entrada del solsticio de verano.
El ritual comenzará cuando la Flama del Canigó abandone el Camp Nou rumbo al centro histórico. Su llegada a la plaza Sant Jaume, prevista para las seis de la tarde, desencadenará el encendido del pebetero ceremonial acompañado por castellers y las figuras festivas municipales.
La geografía barcelonesa se dividirá en múltiples focos de celebración. Ciutat Vella concentrará la acción en la Rambla del Raval y las plazas de la Barceloneta, mientras que Sant Martí desplegará la mayor oferta con diez ubicaciones desde el Poblenou hasta la Vila Olímpica. El espíritu bohemio de Gràcia se manifestará en las calles Mozart, Llibertat y Verdi, donde las fiestas se extenderán desde el mediodía.
Sants-Montjuïc coordinará recepciones simultáneas de la llama sagrada en cuatro puntos antes de dar paso a quince verbenas que abarcan desde la Font de la Guatlla hasta la Marina. Los distritos restantes completarán este mapa festivo con propuestas que se prolongarán hasta altas horas.
Las restricciones costeras mantienen prohibidas las hogueras en las playas, donde los chiringuitos no podrán organizar eventos propios. Como alternativa sostenible, la Barceloneta acogerá una verbena ecológica sin alcohol ni residuos, mientras que el desalojo del litoral se producirá a las seis y media de la madrugada.
El interior catalán: rituales únicos entre montañas y tradiciones
Más allá de la metrópoli, el territorio catalán ofrece experiencias singulares que conectan con la esencia más pura de esta festividad.
En L'Ampolla, la celebración trasciende lo festivo para adentrarse en lo místico. Las 'remeieres' locales preparan infusiones con hierbas medicinales como romero, tomillo y artemisa, ofreciendo baños simbólicos que prometen alejar malos espíritus y purificar el alma para el verano entrante. La llegada de la Flama del Canigó se celebra con relevos desde el norte del país, culminando en la gran hoguera de la playa de les Avellanes frente al mar.
Celebración en la playa de la verbena de San Juan, en Barcelona
Sant Joan les Fonts presenta «La Nit de les Dones d'Aigua», un acontecimiento que fusiona leyendas locales con espectáculos pirotécnicos. Los seres mitológicos del folclore catalán relacionados con ríos y fuentes cobran protagonismo en esta localidad de la Garrotxa, donde el patrimonio fluvial y volcánico potencia la magia de estas criaturas legendarias.
La Vall de Núria ofrece quizás la experiencia más espectacular: una hoguera flotante en medio del lago glacial rodeado de montañas pirenaicas. El encendido se produce tras un descenso ceremonial con antorchas desde el mirador, creando un reflejo lumínico en las aguas que, combinado con el cielo estrellado de montaña, genera una postal inolvidable.
Valls, cuna de los castells, mantiene su tradición de correfuegos con diablos y tamborileros que recorren el casco histórico. La «Anada a Completes» nocturna convoca a la población en un séquito festivo de calles, fuego y danzas tradicionales. Reus complementa esta oferta del Camp de Tarragona con la recepción ceremonial de la Flama del Canigó y castillos de fuegos artificiales que iluminan el cielo nocturno.
Una festividad que se reinventa sin perder su esencia
La transformación de Sant Joan refleja la evolución de la sociedad catalana. Donde antes primaba la espontaneidad juvenil que durante semanas recolectaba materiales para alimentar hogueras clandestinas, ahora prevalece la organización comunitaria que preserva el espíritu festivo bajo parámetros de seguridad y sostenibilidad.
Esta noche, que según la sabiduría popular protege durante todo el año a quienes encienden fuego en el solsticio, mantiene su poder de convocatoria. Desde las verbenas urbanas hasta los rituales pirenaicos, Cataluña se prepara para vivir una jornada donde el fuego ancestral marca la transición hacia el verano mediterráneo.