Bombardeo de Barcelona en 1938
Rutas por Barcelona
Dónde están los 1.322 refugios antiaéreos que tuvo Barcelona durante la Guerra Civil
La capital catalana recibió 194 ataques aéreos durante el conflicto, que dejaron 2.700 muertos y 7.000 heridos
Durante la Guerra Civil, Barcelona recibió 1.903 impactos de bombas, en un total de 194 bombardeos: entre el 13 de febrero de 1937 al 25 de enero de 1939 cayeron más de un millón de kilos de explosivos. Esto provocó 2.700 muertos y 7.000 heridos. De ahí que, distribuidos por toda la ciudad, encontramos 1.322 refugios antiaéreos: todos los barrios barceloneses tuvieron alguno.
Los barrios que sufrieron un mayor impacto de la aviación italiana y la Legión Cóndor alemana, fueron la Barceloneta, Poble-sec, Poble Nou, el puerto y Ciutat Vella. El sistema de refugios fue encargado por la Junta de Defensa Pasiva (JDP) de la Generalitat al ingeniero Ramón Parera. Se decidió construir este sistema de protección a unos cuantos metros bajo tierra, accediendo a través de una escalera.
Los refugios diseñados por Perera estaban construidos con vuelta catalana de obra vista, para resistir la fuerza de las bombas, y con entradas en zigzag, para proteger de la onda expansiva de la metralla. La JDP de Cataluña estaba bajo el control del Departamento de Trabajo y de Obras Públicas de la Generalidad de Cataluña, y estaba organizada en tres secciones: Planos y Obras, Sanidad y Servicios, Señales y Alarmas.
Se constituyeron Juntas locales en cada villa, pueblo o ciudad donde las necesidades lo aconsejaran. Cada Junta estaba constituida por el alcalde, el jefe militar, el jefe de Orden Público, un arquitecto o ingeniero, el médico municipal, un representante de UGT y otro de la CNT y un secretario.
La de Barcelona estaba presidida por Josep Escofet. También estaba el regidor Manuel Muñoz Díez, al depender de la Comisión de Urbanismo y Obras del Ayuntamiento de Barcelona. Esta Junta subvencionó un centenar de refugios de los 1.322. El resto los tuvo que sufragar la población civil. El 31 de julio de 1936 se creó el Sindicato de Arquitectos de Cataluña, adscrito a la UGT y CNT, que se encargaron de asesorar y diseñar los refugios.
Túneles del metro
También se utilizaron como refugios los túneles del Gran Metro (actual L3), del Metro Transversal (actual L1) y de los Ferrocarriles de Sarriá. Uno de los principales refugios fueron los accesos de la plaza de Cataluña. Las puertas de acceso a las diferentes estaciones estaban abiertas las 24 horas y las vigilaban miembros de la JDP.
Había varios tipos de refugio. Las estructuras ya construidas que se reutilizaban como refugios. Se utilizaban sótanos de edificios, fábricas o antiguos conventos. Los refugios de nueva construcción se dividían en tres categorías. Trincheras en solares no edificados, refugios independientes, y refugios en galerías de mina. En todos ellos era obligatorio instalar un lavabo, una enfermería y luz. Esta se generaba a través de grupos electrógenos para no depender de la red eléctrica urbana.
A continuación daremos a conocer alguno de los 1.322 refugios que existieron en Barcelona. Actualmente hay 400 documentados. A parte del que tenía a su disposición Juan Negrín en Pedralbes, otros fueron:
–Refugio de la Plaça del Diamant, en el barrio de Gracia. Tiene capacidad para 200 personas y está hundido a 12 metros bajo el nivel de la tierra, donde hay túneles de más de 250 metros.
–Palau de les Heures, en él se refugiaba el presidente Lluís Companys cuando se bombardeaba la ciudad. Companys vivía en este palacio, en el barrio de Horta-Guinardó, para proteger su vida. El túnel, con una vuelta de hormigón y paredes de mahón de 40 metros de longitud, 1,15 metros de anchura y 2,15 metros de altura.
–Refugio 254, en la calle Riereta 4 con la calle de Vistalegre 11, en el Raval. Actualmente está derruido. Estaba a 7 metros de profundidad.
–Refugio 262, en la plaza de las Navas, en el Poble-sec. En buena conservación. Tenía cuatro entradas, con dos pozos de ventilación.
–Refugio 307, en la calle Nou de la Rambla 179 con el Paseo de Montjuic (Poble-sec). Tiene 400 metros de túneles y una capacidad para unas 2.000 personas. Con letrinas, zona de juegos para niños, acumuladores eléctricos, fuentes y almacén de herramientas. Terminada la guerra, hasta 1960, sirvió de hogar, como chabola, para diferentes familias.
–Refugio 374, en la carretera del Carmelo con la calle José Millán González. Actualmente está derruido. Tenía dos entradas. Era una galería de planta rectangular. Después de la guerra sirvió de vivienda. La última persona que lo habitó se llamaba Felipa. Por eso aquel refugio se conocía como «la cueva de la Felipa».
–Refugio 387, en el paseo de la Exposición 16-20 con la calle Tapiolas 77-79 y Poeta Cabanyes 88-92, en el Poble-sec. Se conserva en buen estado.
–Refugio 882, en la fábrica Oilva Artés con la calle Espronceda 146-152 y calle Pere IV 273, en Sant Martí de Provençals. Actualmente está derruido. La fábrica, durante la guerra, se dedicó a producir armamento. El coste del refugio fue de 69.999,15 pesetas. Después de la guerra se utilizó como almacén, hasta que la fábrica cerró en la década de 1970.
–Refugio 1333, en la plaza Villa de Madrid, en el barrio Gótico. Actualmente está derruido. Este refugio se construyó en los sótanos del antiguo monasterio de la Inmaculada Concepción o de Santa Teresa, que se construyó en el 1588 y desapareció en la década de 1950. Durante el derribo del mismo se descubrió una vía sepulcral romana.
–También el del Hospital Sant Pau (R-1275), calle Toledo (R-0877), Can Robacols (R-0173), calle Mallorca, Fábrica Damm (R-0760), Fábrica Casas, Prisión Wad-Ras, Teatro Calderón, Antigua fábrica Benet i Campabadal, Sociedad Anónima Pinord, Edificio Windsor, Ingraf, S.A., o los túneles de Montjuic.
Finalmente hablaremos de un refugio privado. Este se encuentra en lo que fue el antiguo Consulado General de la Unión Soviética en Barcelona, en la Avenida del Tibidabo número 17. Allí vivía el cónsul Vladimir Antonov Ovseyenko. Tiene 50 metros cuadrados, con paredes de hormigón armado de 40 centímetros de grosor y dos accesos a través de dos pesadas puertas de hierro. Se conserva en muy buen estado. Actualmente el palacete es la sede de la Mútua Universal.