Equipo de retocadores de los estudios Napoleón, en 1888
Historias de Barcelona
Auge y caída de los Napoleón, los fotógrafos de Barcelona que encandilaron al Rey de España y a los Lumière
El único recuerdo que queda en el edificio es una placa que dice: «Aquí se instaló el estudio de los fotógrafos Napoleón...»
El número 15-17 de la Rambla de Santa Mónica de Barcelona -hoy número 18- se hizo famoso porque allí se instaló Napoleón. No el célebre emperador francés, sino un estudio fotográfico con ese nombre. Esta empresa se inauguró en el 1851 y cerró sus puertas en 1933. Decir Napoleón, en Barcelona, Madrid o Palma de Mallorca, era símbolo de calidad y prestigio social.
El 24 de diciembre de 1850, Anne o Anaïs Tiffón Cassant se casó con Antonio Fernández Soriano. En ese momento se puso en marcha la empresa familiar conocida como A. y E. dits Napoleón. Anaïs era conocida con el sobrenombre de «Napoleón» debido a su padre, Napoleón Tiffon.
Anaïs nació en Narbona y Antonio, en Alicante. Se trasladaron a Barcelona en 1846. Como curiosidad, cabe decir que, al principio, se instalaron en un piso de las Ramblas, delante de la iglesia de Santa Mónica, con el nombre de Fernando y Anaïs. Cambió el nombre del marido porque no le gustaba Antonio. En 1862 se trasladaron al primer piso del número 15 de las Ramblas. Después de pedir permiso, instalaron unos escaparates en la entrada del edificio y colocaron un cartel.
Fotógrafos del Rey
Del matrimonio nacieron Emilio, Napoleón Francisco y Napoleón Fernando, que tomaron las riendas del negocio. Con el paso del tiempo la empresa se llamó M. Fernando y Anaïs Napoleón; Francisco Fernando Napoleón, fotógrafo o Casa Mr. Napoleón. A partir de 1867 se quedaron con A. y E. Napoleón. Al año siguiente consiguieron una medalla en la Exposición Aragonesa. Gracias a ello empezaron a trabajar con la Casa Real y diversas familias reales. Por sus trabajos obtuvieron condecoraciones en España, Francia y Portugal.
Antonio Fernández Soriano fue distinguido, en 1872, como comendador de la Orden de Carlos III y, posteriormente, caballero de la orden de Isabel la Católica, caballero de la Legión de Honor francesa, y de la Orden de Cristo de Portugal. El 1 de marzo de 1875 es nombrado fotógrafo de cámara de Alfonso XII. En ese momento empezó a poder usar el escudo de armas en el reverso de las tarjetas fotográficas.
Condecoraciones de los fotógrafos Napoleón
En 1879 pusieron un estudio en la calle Príncipe de Madrid, regentado por su hijo Napoleón Francisco. Abrieron otro en la plaza del Ángel de Barcelona, regentado por Napoleón Fernando. El de Madrid cerró en 1905, por fallecimiento, y el de Barcelona en 1907 por derribo, al ser ampliada la vía Layetana.
En 1891 compraron el edificio de las Ramblas, lo derribaron y el nuevo edificio fue obra de Francisco Rogent Pedrosa. Este lo ampliaron con un antiguo solar del Círculo Ecuestre que había detrás. El nuevo estudio se abrió el 3 de julio de 1893.
En 1900 son nombrados representantes exclusivos de los hermanos Lumière en España. Antonio Fernández tuvo una importante clientela de militares, al haberlo sido él, sobre de muy alta graduación. Entre ellos el Capitán General de Cataluña y su familia. En su época se le conocía como el fotógrafo de los militares.
Por su parte, su mujer Anaïs fue una de las primeras mujeres que hicieron daguerrotipos, imágenes hechas sobre una placa de metal, generalmente cobre plateado. Era una imagen directa, no reproducible, que proporcionaba imágenes con gran detalle y realismo.
La nueva generación
La empresa continuó con la siguiente generación, en concreto con Napoleón Santiago Feliu Fernández, nieto de los fundadores. Este atendió el negocio en Barcelona y Emilio García Quevedo el de Palma de Mallorca. Anaïs Tiffon falleció el 22 de julio de 1912 «de agotamiento senil diabetis» que también se conoce como astenia y Antonio Fernández el 3 de febrero de 1916 «de bronco-neumonía». Los enterraron en el panteón familiar que la familia tenía en el cementerio de Montjuic.
En su momento se relacionaron con destacados artistas de su época, como Alexandre de Riquer o Ramón Casas. Cerca del estudio, en la pared de la iglesia de San Jaime, en la calle Fernando, a lado y lado de la puerta de acceso, colocaron dos escaparates, donde se podían ver las fotografías que realizaban.
En 1926, en el edificio del estudio Napoleón, instaló sus oficinas, el Centro Navarro. Al año siguiente la Asociación de Artistas Líricos y Dramáticos. En los bajos, a partir de 1941, el Frontón Colón. Luego vinieron la Bodega Andaluza, el baile Salón Colón, o el Bar Fomenor.
El único recuerdo que queda en el edificio es una placa que dice: «Aquí se instaló el estudio de los fotógrafos Napoleón, años 1852-1933 y se realizó la primera proyección cinematográfica en Barcelona, con un aparato Lumière, el 10-12-1896». Actualmente, es el Centro Deportivo Municipal Colón.