Naranjas en el árbol
Barcelona moviliza a los vecinos para recoger naranjas amargas y convertirlas en mermelada solidaria
La iniciativa ‘Barcelona Espigola’ celebra su sexta edición: del 6 al 11 de febrero se cosecharán frutos urbanos para destinarlos a entidades sociales
Barcelona vuelve a implicar a sus vecinos en la recogida comunitaria de naranjas amargas de la vía pública, una campaña que este año se celebrará del 6 al 11 de febrero en ocho distritos y que transformará estos frutos en mermelada solidaria destinada a entidades que atienden a personas vulnerables.
La ciudad cuenta con más de 3.300 naranjos amargos en sus calles, alrededor del 1,5% del arbolado urbano, cuyos frutos solían acabar en la basura como residuo orgánico antes de que el Ayuntamiento impulsara este proyecto de aprovechamiento. Bajo el paraguas de ‘Barcelona Espigola’, los vecinos que se inscriben participan en jornadas de cosecha por barrios y reciben como obsequio un bote de mermelada de la edición anterior, en la que más de 5.300 kilos de naranjas se convirtieron en cerca de 13.000 unidades de producto.
Tras la recogida, las naranjas pasan por un control estricto de la Agencia de Salud Pública y se envían al obrador de la empresa social Es Im-perfect, donde se procesan para obtener la mermelada ‘La Marga’, 100% natural. El resultado se distribuye entre entidades sociales que trabajan con personas en pobreza alimentaria o riesgo de exclusión, de modo que una actividad vecinal sencilla se convierte en un proyecto con impacto social y de inserción laboral.
La edición de este año incorpora al distrito de Sarrià-Sant Gervasi a los ya habituales de Ciutat Vella, les Corts, Eixample, Gràcia, Horta-Guinardó, Sant Martí y Sant Andreu, este último considerado el «pulmón cítrico» de Barcelona por concentrar el 35% de los naranjos de la ciudad. La iniciativa, gestionada por Parcs i Jardins y los distritos con la coordinación de la Fundació Espigoladors, se enmarca en el programa municipal Mans al Verd y cuenta con licencia específica, ya que la ordenanza de medio ambiente prohíbe dañar la vegetación urbana pero permite la recogida de frutos cuando se hace de forma autorizada y sostenible.