Una de las tapas de alcantarilla instaladas en Barcelona por Telefónica como publicidad de la nueva temporada de Stranger Things
Barcelona
Barcelona ordena retirar las tapas de alcantarilla de 'Stranger Things' instaladas por Telefónica
El Consistorio considera que la acción publicitaria de Movistar vulnera las ordenanzas de paisaje urbano y exige la retirada de las cuatro cubiertas colocadas en puntos emblemáticos de la ciudad
El Ayuntamiento de Barcelona ha requerido formalmente a Telefónica la retirada de cuatro tapas de alcantarilla decoradas con la imagen de la serie Stranger Things, instaladas el pasado mes de diciembre como parte de una campaña promocional de Movistar y Netflix para la quinta temporada de la exitosa producción. La medida afecta a elementos situados en el paseo de Gràcia, la avenida Portal de l’Àngel y la calle de Sants, en pleno centro de la capital catalana.
La decisión del consistorio
El gobierno municipal que encabeza Jaume Collboni (PSC) sostiene que esta acción vulnera las ordenanzas de usos del paisaje urbano de Barcelona, al introducir publicidad en el espacio público sin el encaje previsto en la normativa municipal. Se trata de tapas de registro propiedad de la compañía de telecomunicaciones, que fueron sustituidas específicamente para esta campaña en distintos puntos de España, entre ellos la capital catalana.
Según la información difundida por El Mundo, el Ayuntamiento ha trasladado a Telefónica la obligación de restituir la situación anterior y retirar los cuatro elementos personalizados con la iconografía de Stranger Things en Barcelona. La actuación municipal se enmarca en el control del uso comercial del espacio público, especialmente en áreas de alta afluencia de peatones y valor simbólico para la ciudad.
La iniciativa formaba parte de una campaña promocional de Movistar vinculada al estreno de la quinta temporada de la serie, coproducida y distribuida por Netflix y creada por los hermanos Matt y Ross Duffer. A finales de año, Telefónica sustituyó un total de 41 tapas de registro de su propiedad en varias ciudades españolas, decorándolas con referencias al universo de Stranger Things y a su dimensión paralela ficticia, el llamado Upside Down.
La acción incluía además un sorteo de un viaje a Londres para dos personas para asistir a la obra teatral Stranger Things: The First Shadow, una precuela de la serie, entre los usuarios que compartieran contenido relacionado en redes sociales. Esta estrategia de marketing llegó a ser reconocida recientemente con el premio a la mejor campaña de publicidad exterior en los Loop Awards, unos galardones de marketing otorgados por votación del público.
El caso reabre el debate sobre los límites de la publicidad en el espacio público y el papel de las administraciones locales a la hora de fijar criterios estéticos, comerciales y de convivencia en la vía urbana. Barcelona cuenta desde hace años con ordenanzas específicas sobre paisaje urbano que regulan desde los rótulos comerciales hasta el mobiliario, para evitar la saturación de mensajes y preservar la imagen de la ciudad en sus principales ejes.
En este contexto, la exigencia de retirar las tapas promocionales de Stranger Things se interpreta como una aplicación estricta de la normativa frente a campañas que utilizan infraestructuras técnicas o elementos de servicio urbano como soporte publicitario. Según avanzó El Mundo, el Ayuntamiento ha dejado claro que la originalidad de la acción no exime del cumplimiento de las ordenanzas vigentes.