Los festivales de masas como el Primavera Sound apuestan por las grandes bandas internacionales
La Sindicatura de Cuentas desmonta las subvenciones 'a dedo' del gobierno catalán al Primavera Sound
El órgano fiscalizador cuestiona más de un millón en ayudas directas al festival y alerta de un uso sistemático y opaco de 62 millones en subvenciones culturales de la Generalitat
La Sindicatura de Cuentas ha señalado a la Generalitat por conceder, entre 2018 y 2023, más de un millón de euros en subvenciones directas al entorno del Primavera Sound sin concurrencia competitiva y con justificaciones consideradas insuficientes, pese a existir líneas ordinarias para festivales. El caso se enmarca en un modelo más amplio: 62,08 millones en ayudas culturales directas en 2023, donde el órgano auditor detecta abusos, falta de transparencia y uso de estas subvenciones como financiación ordinaria encubierta.
La promotora del festival recibió entre 150.000 y 180.000 euros anuales para el encuentro profesional Primavera Pro, alcanzando 180.000 euros al año desde 2021, ya bajo la consellera Natàlia Garriga (ERC). Cultura sostiene que se trata de una actividad profesional y de mercado, distinta de los festivales subvencionables en concurrencia; la Sindicatura replica que el argumento es débil, que las actividades son paralelas al festival y que existe una línea de apoyo a festivales de alto interés cultural que permitiría competir en igualdad de condiciones.
Además, el informe advierte de que la promotora llegó a percibir más de 100.000 euros en un periodo en el que no cumplía la Ley de Transparencia al no disponer del portal obligatorio en su web, lo que refuerza las dudas sobre los controles aplicados por la Administración. Crónica Global ha detallado estas subvenciones y las objeciones del órgano fiscalizador al trato preferente otorgado al festival barcelonés.
Mal justificadas
En el conjunto del Departament de Cultura, la Sindicatura revisa 62,08 millones en subvenciones directas de 2023 y detecta una «elevada recurrencia» de ayudas nominativas y excluidas de concurrencia a entidades no participadas por la Generalitat, utilizadas de facto como mecanismo de financiación ordinaria.
La motivación del uso de la vía directa se considera, en general, poco concreta y mal justificada, lo que abre la puerta a arbitrariedad y favorece que determinados operadores culturales queden en posición ventajosa frente a otros proyectos que deben someterse a convocatorias competitivas.
El órgano fiscalizador reclama más transparencia, mejor justificación del interés público y una reconducción de proyectos recurrentemente subvencionados hacia líneas ordinarias, para evitar que la excepción se convierta en regla en el reparto de dinero público.