En 2026 se cumplen 100 años del trazado de la mítica y cinematográfica Ruta 66 de Estados Unidos, que une Chicago con Santa Mónica..
Un ‘runner’ de Barcelona correrá 150 días por la mítica Ruta 66 para financiar la investigación contra la ELA
Enric Casacoberta, de 61 años, afrontará casi 4.000 kilómetros en solitario por Estados Unidos en un reto solidario reconocido como acto oficial del centenario de la histórica carretera
El catalán Enric Casacoberta se dispone a cruzar Estados Unidos a pie a lo largo de la mítica Ruta 66, en un desafío de 150 días y cerca de 4.000 kilómetros que unirá Chicago y Los Ángeles. El proyecto, según narra Casacoberta a 3cat, que coincide con el centenario de la emblemática vía, tiene como objetivo recaudar fondos para la investigación de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y dar visibilidad a esta enfermedad degenerativa.
Lejos de los tópicos cinematográficos que asocian la Ruta 66 a largos viajes en motocicleta, Casacoberta ha optado por una empresa mucho más exigente: recorrerla corriendo. A sus 61 años, este vecino de Moià (Barcelona) ha decidido afrontar uno de los mayores retos deportivos de su vida con un claro propósito solidario.
El proyecto, denominado Ruta66xELA, implica completar el equivalente a 93 maratones en 150 jornadas consecutivas, atravesando hasta ocho estados norteamericanos. No se trata de una iniciativa improvisada: el corredor lleva más de un año preparándose y ha acumulado más de 2.000 kilómetros de entrenamiento para afrontar una travesía que duplicará esa distancia.
La causa que impulsa cada kilómetro es la lucha contra la ELA, una enfermedad neurodegenerativa que afecta gravemente a quienes la padecen y a sus familias. Los fondos recaudados se destinarán a la Fundación Catalana de ELA Miquel Valls, centrada en la atención y el apoyo a los enfermos.
El reto ha adquirido una relevancia singular en el marco del centenario de la Ruta 66. De hecho, ha sido reconocido como acto oficial de la conmemoración en Estados Unidos, siendo el único evento impulsado desde fuera del país que forma parte del programa. Aunque la mayor parte del recorrido lo realizará en solitario, el atleta contará con apoyos puntuales como una asociación de Illinois que se unirá a él en los últimos kilómetros de cada jornada, un gesto simbólico, pero importante a nivel moral.
El compromiso del corredor con esta causa ha llegado incluso al plano personal. Para financiar parte de la aventura, ha decidido desprenderse de su propio vehículo. «¿Me vendo el coche? ¡Me vendo el coche!», explica a 3cat, convencido de que el sacrificio merece la pena ante el valor del objetivo.