Sauna Adán, propiedad de la familia política del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
El suegro de Sánchez montó otro prostíbulo en el ático de su sauna con el pretexto de ampliar su falsa tienda de muebles
El Debate publicó el contrato originario de 1980 firmado por el suegro de Sánchez para la Sauna Adán en la que se ejercía la prostitución. En 1986 firmó el contrato del ático para ampliar la tienda de muebles que nunca existió, montando un «picadero» en el que Sabiniano grababa a políticos y celebridades, según refiere un testigo en exclusiva a este periódico
El padre de Begoña Gómez utilizó la misma mentira para alquilar un céntrico local en Madrid como tienda de muebles y montar la ya célebre Sauna Adán, un prostíbulo de hombres y mujeres. En el ático además se desplegó un sistema de grabaciones que se encuentra en el centro de la llamada cloaca del PSOE, ampliando el negocio sexual en el mismo inmueble, tal y como se desprende de la documentación oficial y de los testimonios recogidos por El Debate.
Durante 42 años mantuvo así Sabiniano Gómez la titularidad del arrendamiento del sórdido epicentro de un jugoso negocio de explotación sexual que, en el origen, se alquiló para dedicarse a vender muebles y, en el desarrollo, nunca tuvo licencia y todo lo más intentó lograr una como peluquería: el tráfico carnal cesó con el paso de los años, pero el control del local se mantuvo hasta 2022, con Pedro Sánchez instalado ya en La Moncloa desde cuatro años antes.
La familia de Begoña Gómez tenía en la calle San Bernardo 38 de Madrid su particular imperio, gracias a que pudo arrendar varios inmuebles propiedad de Muface por un precio de ganga. Primero, en 1980, se hizo con el local comercial y la primera planta y sótano, con la obligación contractual de montar una «exposición y tienda de muebles» que resultó ser una sauna donde se ejercía la prostitución masculina con una licencia de peluquería ilegal y seis años después, arrendó un ático para la «ampliación y complemento de la planta baja y primero alquiladas en su día a los Hnos. Gómez Serrano» y, por tanto, para el mismo fin.
Sin embargo, la realidad era bien distinta, pues en los inmuebles situados en las plantas más bajas la Policía pudo acreditar que se ejercía la prostitución masculina, mientras que en el ático hubo durante algún tiempo varias habitaciones destinadas a lo que vulgarmente se conoce como «picadero».
Contrato de arrendamiento del inmueble de la calle San Bernardo, 38 bajo y 1º, firmado en 1980 y contrato ampliación ático de 1986
Contrato de arrendamiento del inmueble de la calle San Bernardo, 38 bajo y 1º, firmado en 1980 y contrato ampliación ático de 1986
Contrato de arrendamiento del inmueble de la calle San Bernardo, 38 bajo y 1º, firmado en 1980 y contrato ampliación ático de 1986
Contrato de arrendamiento del inmueble de la calle San Bernardo, 38 bajo y 1º, firmado en 1980 y contrato ampliación ático de 1986
Así lo confirma a este periódico en exclusiva Paco de Narváez, responsable de publicidad de la revista Mensual entre los años 2003 y 2005, que acudía cada mes a las instalaciones de la Sauna Adán para cobrar los anuncios publicitarios que los Gómez insertaban en la publicación y que sostiene que «el gran negocio de Sabiniano empezó en los años 80. Esa familia siempre vivió del tema de la prostitución y de las saunas», según la conversación mantenida con la periodista Alicia Martín.
De hecho, explica que en una de las ocasiones en las que acudió a la Sauna Adán en aquellos años, subió a la que cree que es la última planta del edificio, después de conocer a un chico que nada tenía que ver con la prostitución para mantener relaciones sexuales.
«Le pregunté al encargado si podría tener un sitio un poco más discreto y fue cuando me subió a otra planta del edificio, que sería la última», relata. El inmueble estaba dividido en «habitáculos». «Eran habitaciones un poco mejores que las de la sauna, una cama más limpia, pero no dejaba de ser el típico picadero».
«Cuando salíamos de allí —explica—, el encargado me dijo, en plan jocoso (bueno, yo pensaba entonces que era en plan jocoso y de broma): «¡A ver si no te han grabado!». Y es que, según su relato, era un lugar al que homosexuales de renombre acudían de forma discreta a mantener relaciones sexuales. “Gente que sube, que les conocen, y que no van a ir directamente a la sauna y los vestuarios, sino que van directamente a esa zona».
Paco de Narváez asegura que al ático de los Gómez acudían «políticos, gente del clero y del deporte» para mantener relaciones sexuales
De hecho, asegura que a este piso acudían «políticos, gente del clero, gente del deporte…». Además, destaca que «había muchos políticos del PSC». «Era gente que estaba muy metida en el armario, políticos de alcurnia, que venían aquí a Madrid, a la sede del Partido Socialista (…) y se soltaban la coleta. Allí se sentían muy muy en casa y muy muy protegidos».
Por ello, y siempre según su relato, «Sabiniano, en complicidad, imagino, con cierta policía, se empezaba a grabar», aunque ha querido dejar claro que «en las saunas abiertas al público en general, jamás se me dijo que hubiera micrófonos».
Este testimonio cobra especial relevancia una vez que se ha conocido el informe de la UCO sobre el ‘caso Leire’, pues aunque De Narváez asegura que no sabe si las grabaciones en el ático siguen existiendo, ni puede confirmar que sean las mismas a las que se refería el excomisario Villarejo, en el informe sobre las ‘cloacas’ socialistas sí que se hace mención a las saunas del suegro de Sánchez.
En concreto, el informe de la UCO número 89/2026 recoge unos mensajes entre la periodista Patricia López y la ‘fontanera’ del PSOE’ de los que se desprende que «fue la propia Patricia quien instó a Leire para que contactara con Santos el día 24.04.2024, tras la Carta a la Ciudadanía y así trasladarle ‘audios e información sobre las cloacas contra’ el Presidente del Gobierno».
Según los investigadores, «con razón en esos servicios, Santos habría dispuesto un pago de 20.000 euros a Crónica Libre –el periódico de la ya fallecida Patricia López que habría servido como brazo mediático de la trama, y cuya editora presidía la tertuliana habitual de TVE Rosa Villacastín– a través de una campaña publicitaria en el marco de las elecciones al Parlamento de Cataluña del año 2024».
Begoña era «la chica» que pagaba las facturas
Por otra parte, pese a que Sánchez ha intentado desvincularse de los negocios de prostitución de su suegro, incluso defendiéndolos, la realidad es que estaría al tanto de todo, pues era su esposa, Begoña Gómez, «la chica» que se encargaba, en algunas ocasiones, de pagar las facturas publicitarias que le llevaba De Narváez entre 2003 y 2005.
En concreto, explica que dada la incomodidad que le suponía tener que esperar en la sauna a que le trajesen el dinero correspondiente, preguntó al encargado si podía acudir a la oficina que tenían en el mismo edificio para zanjar las cuentas. Dicha oficina estaba en la «cuarta o quinta planta». «En el portal del edificio cogíamos el ascensor, me abrían la puerta y me pagaban», explica.
A veces «te pagaba la chica, la hija de Sabi, Begoña. (…) Se levantaba, me pagaban y firmaba un recibo». En todo ese tiempo, es decir, entre 2003 y 2005, asegura que «8 o 10 veces me tocó que al subir estaba Begoña y era la que me pagaba». Esta oficina, si realmente se encontraba en la quinta planta, seguiría en manos de la familia de la esposa del presidente, pues, según ha podido confirmar El Debate, es propiedad de Miguel Ángel Gómez Fernández, hermano de Begoña Gómez, mientras que la segunda planta habría sido adquirida por el tío de Begoña, Francisco Enrique Gómez Serrano.
La posibilidad de disponer de un ático para encuentros en una de las zonas más céntricas de la capital era posible gracias a un contrato firmado con Muface en mayo de 1986, por valor de 543.432 pesetas/año o, lo que es lo mismo, 3.266 euros anuales, que se iría revalorizando conforme al IPC. De esta forma, en junio de 2024, el coste del alquiler se aumentaba únicamente un 3,30 % respecto al año anterior, alcanzando los 10.585,81 euros anuales, fraccionados en mensualidades de 882,15 euros.
Actualización de la renta del ático en 2024
Este precio estaría muy por debajo del valor de mercado para un céntrico ático como este, aunque ya se ha solicitado a la mutualidad las actualizaciones de rentas para años posteriores, además de que confirme si aún sigue alquilado a la familia de Begoña Gómez, ya que al menos era así hasta septiembre de 2025. Sin embargo, a cierre de esta edición, Muface no ha ofrecido respuesta alguna.
Sea como fuere, este ático ha estado en manos de la familia política del presidente durante cuatro décadas, ya que se pactó por un tiempo indefinido y «sin que el fallecimiento de uno de los arrendatarios afecte a la vigencia del contrato». Según diversas informaciones periodísticas, fue arrendado por habitaciones hasta la pandemia, para después reconvertirse en tres apartamentos. Sin embargo, según informa Elena Chaves, periodista de El análisis: Diario de la Noche de Telemadrid, en el rellano solo aparecerían dos puertas con su correspondiente letra y a los vecinos no les consta la presencia de inquilinos.
Los Gómez no han notificado a Muface la realización de ninguna obra en sus inmuebles
Además, la familia Gómez también habría incumplido una de las obligaciones que firmaron por contrato, puesto que los arrendatarios se comprometieron a «no realizar obras, variación o instalación alguna, sin obtener previamente autorización escrita». Algo que Muface asegura que no existe.
De hecho, la información catastral disponible al respecto del inmueble hace referencia a un único piso, que se estaría usando como oficina con una superficie construida de 139 metros cuadrados, al igual que tampoco consta ninguna división según la información registral consultada por este periódico al respecto de este ático.
Asimismo, al Ayuntamiento de Madrid tampoco le consta que se hayan realizado obras o divisiones del ático. El Consistorio madrileño asegura, una vez que este periódico solicitó todas las licencias o declaraciones responsables y documentos al respecto del inmueble, que ya ha remitido todos los documentos que tenía en su poder, incluyendo los referentes al bajo y la primera planta –ya publicados por El Debate–, donde durante años estuvo ubicada la polémica ‘Sauna Adán’, por lo que no dispone de más información al respecto.
Escrito del Ayuntamiento de Madrid del 3 de junio
No obstante, aclara que podría darse el caso de que los documentos no estuvieran digitalizados o bien que se encuentren en otros archivos o dependencias municipales, tales como el Archivo de la Villa, la Agencia de Actividades u otros órganos del Ayuntamiento de Madrid”.
Así, se constata que, en el caso de haberse llevado a cabo reformas de tal calado, no se habrían comunicado, lo que implica que tampoco se informó del cambio de uso del local, destinado originalmente a una «tienda de muebles», pero que terminó convertido en un negocio de prostitución y proxenetismo del que Sánchez y su esposa se beneficiaron durante años.
De hecho, según ha publicado El Debate, Sánchez ha disfrutado en los últimos años de dos inmuebles propiedad de Begoña Gómez, que habría obtenido gracias a las empresas de su familia. El primer inmueble es el piso en el que Sánchez vivió desde que contrajo matrimonio con Begoña Gómez y que fue adquirido en 1997 por ella cuando apenas tenía 22 años; el segundo, un apartamento en Mojácar (Almería) donde el presidente y su esposa veraneaban antes de llegar a La Moncloa.
Extracto de la extinción del contrato de alquiler del local y el bajo entre Muface y la familia de Gómez
Extracto de la extinción del contrato de alquiler del local y el bajo entre Muface y la familia de Gómez
Esta falta de documentación respecto del ático contrasta con las decenas de folios que el Ayuntamiento acumula sobre el sótano y las plantas baja y primera del mismo edificio, donde se ubicaba la ‘Sauna Adán’, ya que la familia Gómez mantuvo el negocio sin la licencia de actividad correspondiente, lo que generó numerosas inspecciones y actas policiales.
De hecho, ordenó su clausura en, al menos, dos ocasiones a principios de los años ochenta por carecer de la licencia oportuna, ya que no consiguió la autorización de la actividad hasta 1989, tras numerosas piruetas. En un principio, comenzó su actividad como «salón de belleza, sauna y peluquería» para transformarse en un ‘gimnasio-sauna’, aunque la Policía acreditó en un atestado que, en este local público propiedad de Muface, se ejercía la prostitución masculina.
Según un informe del Ayuntamiento de Madrid al que ha accedido este periódico, «entre el año 2006 y 2019, se llevaron a cabo un total de 30 inspecciones y 86 denuncias administrativas relacionadas con la actividad del local», mientras que «entre el año 2018 y el año 2022, en los alrededores de dicho establecimiento, se impusieron un total de siete denuncias por tenencia de sustancias estupefacientes».
El director general de la Policía Nacional, Francisco Pardo Piqueras, no sabe cuántas denuncias han existido contra la «Sauna Adán» por prostitución, explotación sexual y corrupción de menores. Según el jefe de la Policía, las bases de datos policiales están diseñadas de manera tal que no «siempre se ajustan a las exigencias de información que pueda demandar la ciudadanía», alegando además que «carece de motores de búsqueda al respecto».
La familia de Begoña accedió a este inmueble gracias a un contrato firmado en 1980 por solo 49.700 pesetas al mes (298,70 euros), con el pretexto de montar una tienda de muebles, aunque la realidad fue bien distinta y lo mantuvo en su poder hasta el 16 de marzo de 2022, es decir, cuando Pedro Sánchez ya era presidente del Gobierno y, entonces, decidieron poner fin al arrendamiento de un local en el que se llevaron a cabo actividades de lo más turbias.