El Papa León XIV a su llegada al Bernabéu, este lunes
Viaje del Papa a España
El Papa León XIV llega a Barcelona para darse otro baño de masas con los jóvenes y recordarles lo esencial
Las polémicas por las protestas de docentes, laicistas y nacionalistas no deben opacar lo verdaderamente importante de la etapa catalana del viaje apostólico
Después de tres días en los que la Iglesia en Madrid ha metido un «golazo», el Papa León XIV se subirá este martes al avión rumbo a Barcelona, segunda etapa de su viaje apostólico a España. Deja atrás una sucesión de baños de masas y de discursos memorables –en particular el que pronunció en el Congreso, descolocando a todas las bancadas–, y llega a tierras catalanas con intención de repetir la jugada.
En Barcelona le espera una agenda apretada, aunque menos populosa. Si en Madrid han sido tres los eventos multitudinarios –en la plaza de Lima, en Cibeles y en el Bernabéu–, en la Ciudad Condal solamente habrá una ocasión real de que León XIV se dé un baño de masas: será este mismo martes por la tarde, en el Estadio Olímpico Lluís Companys, donde se encontrará con 40.000 jóvenes ansiosos por escucharle.
El encuentro comenzará a las 18h, y tendrá dos partes. En la primera, sin la presencia del Papa, se alternarán conciertos –están confirmados nombres como Sergio Dalma, Alfred Garcia, Álvaro Soler o Siloé–, testimonios y charlas. La segunda, después de que el Pontífice entre en el estadio en Papamóvil, será propiamente una vigilia de oración y adoración eucarística, donde el protagonismo mediático lo tendrán las palabras que dirija el Papa a los presentes.
Será un evento que busca dar respuesta a algunas de las preocupaciones más hondas de la juventud, en línea con el camino catequético preparado por el equipo del coordinador del acto, Carlos Bosch, responsable del secretariado de Pastoral con Jóvenes del Arzobispado de Barcelona. También habrá unos 50 confesionarios para que todos los que lo deseen puedan recibir el sacramento del perdón.
Antes, la Catedral
La vigilia en Montjuïc será el segundo acto público del Papa este martes: antes pasará por la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia, sobre las 13h, para mantener un encuentro con el arzobispo de Barcelona, el cardenal Juan José Omella; el deán y los miembros del Cabildo catedralicio, así como con la curia diocesana, los seminaristas y una representación de los voluntarios que participarán en la visita papal: en total, unas 500 personas.
Vista de la Catedral de Barcelona desde la Plaza Nova, en la actualidad
Allí el Papa rezará la hora sexta con los presentes, y también conocerá mejor la sede episcopal de Barcelona: está previsto que se le enseñe la pila donde se bautizaron, hace casi cinco siglos, los primeros católicos del continente americano, y también que pueda ver el ou com balla, una tradición centenaria de cariz eucarístico. «La catedral es el vínculo del pasado de la iglesia de Barcelona con su futuro», señalaba hace unos días el deán, Santiago Bueno.
Aunque se prevé que el de la Catedral no sea un acto masivo, este lunes por la noche circulaba en grupos de whatsapp católicos un mensaje de la archidiócesis instando a los jóvenes a «llenar las calles» para recibir a León XIV. «Mañana al mediodía el Papa León aterriza en Barcelona, y llegará sobre las 13h a la Catedral, ¡démosle un recibimiento por todo lo alto!», rezaba el mensaje.
Además, también se insta a los congregados a «hacer mucho ruido» para que el Papa salga al balcón del Palacio Episcopal –donde residirá estas próximas dos noches– para saludar. Tras la comida, el Pontífice recibirá una serie de visitas privadas antes de marchar hacia Montjuic. Está previsto que reciba al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y al alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, así como a una representación de los participantes del encuentro MED26, un evento que congrega a jóvenes, obispos y trabajadores por la paz de diversos países mediterráneos.
Será una jornada de calor húmedo, advierten desde la AEMET, pero el bochorno propio de los meses de verano en Barcelona no será la única dificultad con la que tenga que lidiar la organización del viaje papal. A los cortes de calles y afectaciones a la movilidad se le suman las concentraciones de los docentes –cabe señalar que algunos de sus sindicatos firmaron el manifiesto contra el viaje papal– y la manifestación, junto a Santa María del Mar, para protestar por la visita de León XIV.
Con todo, el auténtico bochorno que puede dejar la etapa barcelonesa de la visita no será este martes, sino el miércoles, día en que los grupos nacionalistas prevén realizar su performance de esteladas y pitidos en caso de que el Papa no haga caso a Míriam Nogueras y no use el catalán tanto como desean. Con todo, eso será mañana: hoy toca un encuentro multitudinario con jóvenes en el que, previsiblemente, León XIV invitará a los presentes a alzar la mirada hacia la Cruz y la Eucaristía. Hacia lo esencial, en definitiva.