Una celebración militar en el cuartel del Bruch, en una imagen de archivo
Historia
De los Tercios al Cuartel del Bruch: 400 años de historia militar ininterrumpida en Barcelona
El Regimiento Barcelona nº 63 recoge cuatro siglos de historia militar continuada
El Acuartelamiento de El Bruch lo proyectaron entre 1928 y 1934 los ingenieros militares Vicente Martorell Portas y su hijo Vicente Martorell Otzet. Su estilo recuerda a una fortificación medieval por su profusión de torres, aspilleras y almenas.
Allí se encuentra el Regimiento Barcelona número 63. Sin embargo, pese a que el edificio solamente tiene unas décadas, el regimiento recoge una historia de 400 años, que lo vincula al Tercio de Barcelona y a los Cuerpos 1º y 2º de Voluntarios de Barcelona. Esta es la interesante historia que detallaremos en este artículo.
El 20 de septiembre de 1597, ante la amenaza de que Francia invadiera el Rosellón, el Consejo de Ciento de Barcelona publicó un bando para crear un tercio con 1.000 soldados. Su primera misión es socorrer Perpiñán. Al Tercio de Barcelona también se le conoció como Tercio de la Ciudad o Tercio de Santa Eulalia.
Estaban bajo el mando del mestre de campo Jerónimo de Argençola. No fue hasta el 1634 cuando se organizó oficialmente asumiendo Barcelona el compromiso de mantenerlo. De 1637 a 1639 recuperaron la fortaleza de Laucate, socorrieron Fuenterrabía y participaron en el sitio de Salses.
En 1640 estalla el Corpus de Sang. El tercio fue clave en 1641 en la defensa de de la montaña de Montjuic, derrotando al marques de los Vélez. En 1652 fue disuelto al considerarse una fuerza rebelde: su espíritu quedó latente hasta el 1678 cuando se volvió a formar para socorrer Puigcerdà y Gerona, al mando de Manuel de Sentmenat-Oms, marqués de Castelldosrius. Durante la guerra de los Nueve Años combatió en las batallas del Ter y en el asedio de Barcelona contra el Duque de Vendôme en 1697.
Detalle de la portada del libro 'Del Tercio del Consell de Cent al Regimiento de Infantería Barcelona Nº 63'
En el periodo de la guerra de Sucesión se fusionaron con La Coronela de Barcelona, una milicia ciudadana armada y organizada por gremios. Durante toda la guerra estuvieron a favor del archiduque Carlos de Austria y defendieron la ciudad de Barcelona.
Con la capitulación, Felipe V disolvió las instituciones catalanas y las unidades militares. El Tercio de Barcelona desapareció formalmente. A pesar de ello el 13 de marzo de 1718 el rey firmó una Real Orden para la creación del Regimiento de Voluntarios de Cataluña. Era un regimiento de infantería ligera, especializados en guerrillas, emboscadas y terrenos abruptos.
De 1734 a 1748 participaron en las campañas de Italia, en la guerra de Sucesión polaca y austríaca. Su distinción en combate hizo que este cuerpo ganara mucho prestigio. En 1762, debido a la eficacia y aumento de efectivos, el cuerpo se dividió en dos unidades. Estas fueron el 1º y 2º de Voluntarios de Cataluña.
Argel, Gibraltar y Rosellón
En 1775 participaron en el fallido desastre de Argel bajo el mando de Alejandro O’Reilly, donde los voluntarios cubrieron la retirada de las tropas españolas con gran valentía. Participaron, en 1779 en el sitio de Gibraltar y la recuperación de Menorca contra los británicos, consolidándose como tropas de choque.
El periodo más intenso fue durante la conocida Guerra Grande o del Rosellón, de 1793 a 1795. Al mando del general Antonio Ricardos participaron en las batallas de Mas Deu, Peyrestortes y Truillas. Tras la muerte de Ricardos, 1794, protegieron los pasos fronterizos del Ampurdán y la Cerdaña. Antes de la Paz de Basilea, 1795, lucharon en la batalla de Pontós.
Al inicio de la guerra de la Independencia los dos cuerpos pasaron a llamarse Regimiento de Cazadores de Cataluña. En 1808 participaron en la batalla del Bruch, diezmando las fuerzas francesas. También fueron fundamentales en los sitios de Gerona y la defensa de Tarragona, convirtiéndose en la pesadilla de los mariscales franceses.
En 1847, durante el reinado de Isabel II pasan a denominarse Cazadores de Montaña. Sin embargo, en la guerra de África, de 1859 a 1860, volvieron a ser Voluntarios Catalanes. El 1º y el 2º estuvieron a las ordenes del general Prim. En la batalla de Wad-Ras se consolidaron como una fuerza de choque de primer orden.
En el siglo XX
A partir de ese momento los encontramos en la III Guerra Carlista, en Cuba y Filipinas, en las campañas de Marruecos y el Rif. En 1926 quedaron acuartelados en Barcelona, manteniendo su categoría como unidades de élite. En 1931 quedaron integrados en el Regimiento de Infantería n.º 10, antiguo Badajoz, y nº 18, antiguo Alcántara. Durante la guerra civil algunos de sus oficiales fueron fusilados o huyeron, mientras otros se integraron en las milicias Antifascistas y en el Ejército Popular de la República. En el frente de Aragón luchó la Columna de Voluntarios de Cataluña.
En 1943 las unidades de Barcelona quedaron encuadradas en la División n.º 41 de Infantería. El Regimiento Barcelona n.º 63, encuadrado en El Bruch, en 1899 se llamaba Batallón de Cazadores de Montaña Barcelona n.º 3, actuando como fuerza de choque en las campañas de Marruecos. En 1939 se constituyó el Regimiento de Infantería de Montaña n.º 1 y después renombrado como Regimiento de Cazadores de Montaña Barcelona n.º 13. Durante varios años su misión principal fue la vigilancia de los Pirineos y la lucha contra los maquis en las zonas de alta montaña.
Soldados sobre un carro de combate, en las jornadas de puertas abiertas del Bruch
Con la reforma del ejército, en 1965, se convierte en Regimiento de Cazadores de Montaña Barcelona n.º 63, encuadrado en la División de Montaña Urgel n.º 4. El nuevo Regimiento se compone de dos Batallones de Cazadores de Montaña. El Cataluña IV con guarnición en Berga y el Chiclana VI con guarnición en Lérida.
En 1988 pasa a ubicarse en San Clemente Sasebas, donde permanecerá hasta su disolución. En 1996 pasa a ser Regimiento de Infantería Mixto Barcelona n.º 63, encuadrando al Batallón de Infantería Ligero Chiclana III/63 y al Batallón de Infantería de Carros de Combate Barcelona IV/63.
Con la suspensión del servicio militar, el 15 de noviembre se destina a personal a la ciudad de Barcelona, acuartelamiento de El Bruch, con la denominación de Batallón de Infantería Ligera Barcelona II/62. En 2020 recuperó el nombre de Regimiento Barcelona n.º 63.