Centenares de jóvenes en el Tibidabo, en la edición del año pasado
Católicos
Cientos de jóvenes adorarán hoy al Santísimo en la terraza más alta de toda Barcelona
La IX edición de la adoración eucarística del Tibidabo congregará esta noche a centenares de jóvenes y familias
Un año más, centenares de jóvenes católicos de Barcelona subirán al templo expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús, en el Tibidabo, para participar en una adoración eucarística multitudinaria con la ciudad a los pies. «Una vez más nos encontraremos ante Jesús Sacramentado para rezarle, adorarle y alabarle», explican los organizadores, la parroquia de Santa Inés, que adelantan que será «una noche muy especial junto al Señor».
Será este lunes, 22 de junio, entre las 21h y las 22,30h. Es el noveno año que se celebra este evento, una cita en las alturas que congrega anualmente a cientos de personas, incluidas familias, en la terraza superior del Tibidabo. Desde la organización señalan que está abierto también a niños, e invitan a los sacerdotes que quieran sumarse a ofrecer el sacramento de la confesión.
Gracias a la colaboración con el Parque de Atracciones Tibidabo, habrá párking gratuito para los asistentes, aunque el aforo estará limitado a 400 plazas. Los organizadores recomiendan traer ropa de abrigo –«por la noche suele refrescar y hacer algo de viento», detallan– y llevar una esterilla. «Nos espera una noche inolvidable de oración, música y encuentro con Jesús», concluyen.
La iglesia más alta
La iglesia del Tibidabo tiene un simbolismo especial: para empezar, es el templo situado a mayor altitud de toda Barcelona. Aunque la Basílica de la Sagrada Familia es la iglesia más alta de Barcelona –y del mundo, gracias a los 172,5 metros que alcanza la cruz situada en lo alto de la torre de Jesucristo–, el templo del Tibidabo se levanta a 512 metros sobre el nivel del mar, y su punto más alto, un Cristo con los brazos extendidos, llega a los 575.
Vista aérea del Templo Expiatorio del Sagrado Corazón, en el Tibidabo
La iglesia corona una montaña de nombre bíblico, que proviene del Evangelio de san Lucas, cuando el diablo tienta a Jesús diciéndole: «Te daré –tibi dabo, en latín– todo el poder y la gloria de estos reinos, porque a mí me ha sido entregado y se lo doy a quien quiero». La idea de construir allí unos terrenos surgió durante la visita de san Juan Bosco a Barcelona en 1886, inspirándose en el Sacré-Coeur de París o el Sacro Cuore di Gesù, en Roma.
Esta es la IX edición de esta noche de oración en las alturas en el Tibidabo, una iniciativa que de alguna manera coge el testigo de la adoración eucarística perpetua que se realizaba en el templo desde hacía décadas y que se suspendió definitivamente en 2021. Con todo, la adoración eucarística perpetua goza de buena salud en la archidiócesis de Barcelona.
Hace menos de un mes, el movimiento Christifideles Laici inauguró una nueva capilla de adoración eucarística perpetua: esto es, las 24 horas, siete días a la semana, los 365 días del año. Situada en la calle Consell de Cent 474 bis, es la tercera de este tipo actualmente en activo en la ciudad, junto con la del Real Monasterio de Santa Isabel, en Sarrià, y la capilla María Emilia Riquelme, en la calle Camps Elisis.
La capilla es la cuarta de la provincia de Barcelona –a las tres citadas habría que añadir la de la parroquia badalonesa de San Sebastián del Pomar–, y la 11ª de Cataluña, así como la 77ª de España.