Refugio antiaéreo de Elche
Elche recupera su refugio antiaéreo más simbólico de la Guerra Civil y lo abre al público
La galería, construida para proteger a la población, nunca llegó a utilizarse durante el conflicto bélico
Elche recupera un importante espacio de su historia con la apertura al público de un refugio antiaéreo en el Paseo de Germanías. A partir de este jueves, este enclave subterráneo construido durante la Guerra Civil española podrá ser visitado mediante reserva previa, permitiendo a los ciudadanos adentrarse en uno de los episodios que marcó el siglo XX en España.
Ubicado bajo el Jardín de la Concordia, este refugio forma parte de la red de trece construcciones de emergencia que se levantaron en la ciudad alicantina entre 1936 y 1939 para proteger a la población civil de posibles bombardeos aéreos. Aunque Elche no llegó a ser atacada desde el aire, los refugios se mantuvieron como una medida preventiva ante la creciente amenaza bélica. El del Paseo de Germanías es, según ha informado el Ayuntamiento, el más complejo de todos ellos desde el punto de vista arquitectónico.
Su estructura, diseñada en forma de doble H, consta de dos largos pasillos paralelos unidos por cuatro corredores transversales. Para llegar al interior, es necesario descender 18 metros por unas empinadas escaleras de 87 peldaños. El acceso, en origen concebido con tres entradas, conserva hoy dos de ellas que han sido restauradas y habilitadas como puntos de paso.
El interior, con una superficie útil de 371 metros cuadrados y una galería lineal de 117 metros, ha sido musealizado recientemente. Paneles informativos, fotografías históricas, señalización y un sistema de iluminación adaptado acompañan al visitante durante el trayecto, ofreciendo contexto y detalles sobre la función de estos espacios en tiempos de guerra. La experiencia completa tiene una duración aproximada de 45 minutos y es apta para todos los públicos, siempre que se cumplan los requisitos de acceso.
La Concejalía de Cultura y Turismo, responsable del proyecto, ha señalado que las visitas guiadas se realizarán exclusivamente de lunes a viernes, en horario de 10:00 a 13:30 horas. Los grupos deben estar formados por un mínimo de 15 y un máximo de 21 personas, y será necesario solicitar la reserva con al menos 72 horas de antelación a través del sitio web municipal.
El espacio cuenta con algunas limitaciones. El refugio no es accesible para personas con movilidad reducida, ya que no dispone de ascensor y se accede únicamente mediante escaleras. Además, no se permite la entrada de mascotas y se solicita a los visitantes que sigan en todo momento las indicaciones del personal o guías.
Recuperación de elementos originales
La restauración del refugio, que fue inaugurado oficialmente el pasado diciembre tras su rehabilitación, ha recuperado elementos originales como el suelo de tierra apisonada y las paredes de mampostería, aunque ambos fueron reforzados con hormigón en la década de los años cincuenta. Las escaleras, construidas con ladrillo de tejar colocado a sardinel y protegidas por grandes bóvedas, también han sido restauradas respetando su diseño original.
Con la apertura de este espacio, Elche pone en valor su patrimonio histórico y ofrece una nueva herramienta pedagógica para comprender cómo los ilicitanos se prepararon ante el miedo a la guerra. El Ayuntamiento ha querido promocionar esta iniciativa también en redes sociales, donde ha compartido una recreación visual del refugio a través de Instagram bajo el perfil del Consistorio.
Con esta apertura, la ciudad busca reforzar la conexión de los ilicitanos con su historia reciente y ofrecer un espacio de reflexión sobre el impacto de los conflictos armados en la población civil.