Estudio cubiertas plásticas metalizadas en los cultivos de Burriana, Castellón

Estudio cubiertas plásticas metalizadas en los cultivos de Burriana, CastellónIVIA

Un pueblo de Castellón, escenario para probar un innovador invento que desorienta a las plagas de los cultivos

En parcelas de Burriana se está estudiando el uso de cubiertas plásticas metalizadas para impedir que los insectos lleguen a los cultivos y aturdirles durante el vuelo

Si algo amenaza a la agricultura, además de los temporales y las barreras económicas, son las plagas. En el territorio valenciano son muchas las especies que ponen en peligro los cultivos, además de las autóctonas, que cada año aparecen nuevas especies que vienen de fuera, normalmente de Sudáfrica. Por lo que son muchos los estudios para intentar prevenir a estas plagas o, por lo menos, intentar paliar al máximo sus efectos.

Aquí es donde surge la nueva iniciativa que está desarrollando el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) con la empresa S.A.T. La Plana de Burriana, para evaluar el efecto de cubiertas plásticas metalizadas en la gestión de plagas y enfermedades en cítricos entre las que se encuentra el trips Scirtothrips aurantii.

Estudio cubiertas plásticas metalizadas en los cultivos de Burriana, Castellón

Estudio cubiertas plásticas metalizadas en los cultivos de Burriana, CastellónIVIA

El uso de cubiertas plásticas metalizadas se presenta como una posible herramienta dentro de una estrategia de gestión integrada. Estas cubiertas funcionan no solo como barrera física que impide que insectos del suelo accedan al cultivo, sino que también actúan desorientando a los insectos durante el vuelo, al reflejar la luz visible y parte del espectro ultravioleta.

Los ensayos se están realizando en dos áreas concretas de la provincia de Castellón, uno en plena Plana Baja y otro en las cercanías de la carretera de La Alcora, más concretamente en dos campos de cítricos. En cada parcela se han dispuesto zonas diferenciadas con plástico negro, metalizado y sin cobertura, repetidas en cuatro bloques para asegurar la validez estadística de los resultados.

Uno de los campos contiene árboles jóvenes, lo que permitirá analizar el efecto sobre el crecimiento inicial, mientras que el segundo contiene árboles ya en producción, que permitirá evaluar el impacto en la maduración y calidad de los frutos.

Este estudio también evaluará los efectos fisiológicos de las cubiertas sobre los árboles, analizando parámetros como el crecimiento, la entrada en producción y la calidad de los frutos. Entre los efectos secundarios beneficiosos ya observados se encuentra la mejora del microclima del cultivo, con incremento dela temperatura del sueño y una mejor retención de humedad, factores que favorecen el desarrollo y productividad del árbol.

Experiencias anteriores del IVIA ya habían demostrado resultados positivos del uso de estas cubiertas frente a otras especies de trips en la misma Comunidad Valenciana. Un ejemplo es el estudio desarrollado en Florida, donde ha participado personal del IVIA, que confirmó que los plásticos metalizados reducían de forma significativa la presión de Diaphorina citri y la incidencia del HLB.

Plagas exóticas

Alberto Urbaneja, investigador del Centro de Protección Vegetal y Biotecnología del IVIA, explica que la citricultura en la Comunidad Valenciana está sufriendo la presión de plagas exóticas que amenazan la productividad y la sostenibilidad de los cultivos: «Una de las más alarmantes es el trips Scirtothrips aurantii, conocido como el trips de los cítricos de Sudáfrica, que causa daños significativos en hojas, brotes y frutos, y afecta tanto la calidad como el rendimiento de la producción».

La mancha negra se extiende por la llegada sin control de los cítricos procedentes de Sudáfrica.

La mancha negra se extiende por la llegada sin control de los cítricos procedentes de Sudáfrica.

«Además, la potencial introducción de Diaphorina citri representa una amenaza inminente que podría comprometer seriamente la viabilidad económica de la citricultura en la Comunitat Valenciana».

En concreto, este trips causa daños visibles en hojas, brotes y frutos, reduciendo tanto la calidad como el rendimiento de las producciones. De hecho, el IVIA advierte también de la amenaza que supondría la introducción de Diaphorina citri, vector del HLB, una enfermedad que podría poner en riesgo la viabilidad económica del cultivo de cítricos valenciano.

La Consejería de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca respalda esta línea de actuación con una inversión de 39 millones de euros para prevención y control de plagas y enfermedades, a los que se suman los 18 millones de presupuesto del IVIA destinados a consolidar su papel como centro de referencia en sanidad vegetal.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas