Joan Baldoví, de Compromís, y Yolanda Díaz, de Sumar, en una imagen de archivo.
De la huida de Paiporta al «si quieren algo que lo pidan»: el papel de Sánchez en la dana agrieta a la izquierda
El partido mayoritario de Compromís aboga por la ruptura con Sumar por no citar al presidente del Gobierno a comparecer en la comisión de investigación sobre la riada de Valencia
Quien pueda pensar que la gestión de la dana sólo afecta políticamente al Partido Popular, se equivoca. El partido de Carlos Mazón soportará cierta presión popular, auspiciada y sostenida por la izquierda, pero es que entre cuestiones internas en el PSOE y Compromís, la oposición valenciana tampoco anda en su mejor momento. Los socialistas han tenido que tragar con la última imposición de Pedro Sánchez para hacer candidata a la Generalitat Valenciana a la desconocida ministra Diana Morant, a la par de tener que recolocar a Pilar Bernabé para intentar ganar el Ayuntamiento de Valencia 36 años después.
Luego está Compromís, una coalición que desde que ya no relame el poder parece en modo autodestructivo. Y eso que desde el 29 de octubre las encuestas les dan un relativo aumento de votos y representación en las Cortes Valencianas, pero si ya es complicado que en un partido lidere una voz única, en una formación de tres partidos diferentes las batallas internas están servidas.
Lo último, al decisión unilateral de Sumar de no aceptar la propuesta de Compromís para que Pedro Sánchez comparezca en la comisión de investigación por la dana en el Congreso de los Diputados. Plegarse ante Madrid puede ser el final del Compromís que hoy en día conocemos.
Si la política valenciana tiene un problema es que los partidos y políticos locales parecen olvidarse de su tierra conforme llegan a Madrid. Como si estuvieran en Marte. El ejemplo más flagrante fue ver a diputados valencianos votando, entre risas y comentarios aparentemente chistosos, por un nuevo consejo en RTVE mientras Valencia contabilizaba los primeros muertos de la dana. Compromís no ha escapado a esa tradicional falta de poder valenciano en Madrid. Como grupo parlamentario propio en el Congreso aceptaron todos los incumplimientos de Pedro Sánchez en materia de financiación, tras una etapa beligerante contra Mariano Rajoy, pero ahora están dentro de Sumar, una formación política claramente a la baja a la que las encuestas la dejan con opciones de situarse por debajo de los 10 diputados nacionales.
La dana lo cambió todo
Mientras a Sumar cada vez se le asignan menos diputados en las encuestas, Compromís se mueve entre el lodo para demostrar que hay vida más allá de Mónica Oltra, pero sin ningún liderazgo.
La coalición ha conseguido que las dos asociaciones de víctimas de la dana más críticas contra Carlos Mazón estén representadas por miembros de Compromís, lo que le permite que la defensa de los damnificados adquiera tintes políticos. A ello hay que sumarle el constante pulso que el partido catalanista intenta forzar en la calle las protestas contra Mazón sabiéndose que si hubiera dimisión del presidente lo venderán como triunfo propio y sino hay que llegar hasta 2027 con los ánimos encendidos para que el votante determine su papeleta como un castigo al dirigente popular. Por ahí pasan las opciones de Compromís, una coalición que hasta el 29 de octubre iba en clara tendencia descendente en apoyos de los valencianos.
Pero ahora el partido de partidos debe adquirir una nueva dimensión en un entorno político aniquilado por Pedro Sánchez. El dirigente socialista ha arrasado cualquier opción a la izquierda del PSOE en el arco parlamentario. Pudo con Pablo Iglesias, dejó que Izquierda Unida se diluyera entre acuerdos y ahora lo ha conseguido con Sumar, el salvavidas al que Compromís se sumó ante la falta de liderazgo interno tras la salida de Mónica Oltra.
Compromís se ha mostrado ciertamente tibio con el papel de Pedro Sánchez en la gestión de la dana
Yolanda Díaz ha creído conveniente que Compromís no tiene razones de peso para decidir sobre una cuestión ocurrida en la Comunidad Valenciana
Compromís se ha mostrado ciertamente tibio con el papel de Pedro Sánchez en la gestión de la dana, sabiéndose que su electorado no perdonaría un ataque hacia la izquierda, pero tampoco de forma tan contundente. Es decir, que la coalición sabe que en algún aspecto debe diferenciarse del resto de la izquierda, que debe tener en cierta manera algún discurso propio para no ser uno más y perder cuota de protagonismo. Así que mientras a Mazón se le insulta de cualquier manera, a Pedro Sánchez se le muestra cierta oposición pero siempre con respecto y con imagen de servilismo.
La gota que colma el vaso
Las críticas a Pedro Sánchez son tibias y puntuales, siempre con la boca pequeña , hasta que Sumar ha dejado en evidencia a Compromís. La coalición valenciana quería que el presidente del Gobierno compareciera en la comisión de investigación por la dana en el Congreso de los Diputados, pero el proyecto político e Yolanda Díaz ha creído conveniente que la formación valenciana no tiene razones de peso para decidir sobre una cuestión ocurrida en la Comunidad Valenciana. Ahí saltó por los aires un proyecto político que puede dejar a Valencia sin mayor representación en la izquierda que todo lo que pudiera sumar el PSOE. Y eso a Sánchez le gusta.
Sumar decisión impedir que el presidente de «si quieres algo que lo pidan», el de la huida de Paiporta el 3 de noviembre y el de no pisar la zona cero en más de 200 días no tiene por qué comparecer en dicha comisión. Y claro, si Yolanda Díaz se sale con la suya, Compromís se queda, electoralmente hablando, en la picota por su falta de influencia en un tema propio y porque ha pesado más el entramado nacional que sustenta el Gobierno que la realidad sobre la tragedia en Valencia.
En la coalición se encendieron las alarmas, pero tampoco el incendio traspasa fronteras, más que nada porque en dos de los tres partidos no ven una ofensa que Sumar haya ignorado las peticiones de Compromís con un tema propio. Eso sí, el partido que más ha expresado su oposición es Més-Compromís, en el que están los representantes más visibles de la coalición: Águeda Micó y Joan Baldoví.
El futuro de Compromís sólo se entiende si consigue mantener la tensión política contra Carlos Mazón
Compromís, al completo, sabe que cierta cuota de protagonismo le puede venir bien para intentar recabar algún voto a la izquierda del PSOE, pero claro, es que Pedro Sánchez no ha dejado nada en ese espectro político y su gestión de la dana sólo ha hecho que quebrar a la izquierda, ya que se ha seguido los cánones establecidos de bipolarización política total y cuando Compromís ha querido que le presidente comparezca se ha levantado el telón de acero.
Esa sumisión hacia el presidente ha acabado de quebrar la izquierda, pendientes de cómo llega la ola del maremoto a las Cortes Valencianas, donde Compromís tiene falta de liderazgo con un Baldoví vapuleado sesión tras sesión por Carlos Mazón y en el que aún no se sabe si se desea el regreso o no de Mónica Oltra. Es por ello que el futuro de la coalición sólo se entiende si consigue mantener la tensión política contra el presidente de la Generalitat Valenciana, porque en Madrid sus quejas han caído en saco roto.