Imagen de archivo de personas subidas a una de las atracciones del parque temático Terra Mítica en Benidorm

Imagen de archivo de un grupo subido a una de las atracciones del parque temático Terra Mítica en BenidormTerra Mítica

De Marina d’Or a Terra Mítica: así han cambiado los dos emblemas del turismo valenciano desde su inauguración

Estos dos macroproyectos, creados a finales de los 90, reinventaron el concepto de vacaciones en la Comunidad Valenciana

Aunque suele asociarse el turismo valenciano al sol, la playa y el buen comer, desde finales de los 90 la región apostó por dinamizar su oferta con macroproyectos de ocio. Terra Mítica y Marina d'Or, cada uno en un extremo de la región, se convirtieron en símbolos de esa apuesta. Destinos capaces de reinventar el concepto de «vacaciones», que buscaban alargar la temporada y atraer a visitantes nacionales e internacionales. Ambos vivieron un boom en los años 2000, pero también un colapso económico que los llevó a la quiebra. A día de hoy, estos espacios resurgen con nuevos propietarios y planes renovados.

El rival de PortAventura

El parque temático Terra Mítica fue inaugurado oficialmente por el entonces Príncipe Felipe, hoy Rey Felipe VI, el 27 de julio del año 2000. El objetivo principal era atraer más turismo a Benidorm, no solo en verano, con un parque que rivalizara con PortAventura o incluso Disney para colocarse a la cabeza de Europa. De hecho, el planteamiento fue ideal, así como su ubicación. El espacio estaba dedicado a las culturas antiguas mediterráneas, tomando los iconos de las atractivas civilizaciones egipcia, griega, romana y sus mitologías.

Imagen de archivo de una de las atracciones del parque temático Terra Mítica en Benidorm

Imagen de archivo de una de las atracciones del parque temático Terra Mítica en BenidormTerra Mítica

Pero, a pesar de su prometedora inauguración, Terra Mítica nació con ambiciones desmesuradas. Se planteó como un gran parque temático con una previsión inicial de hasta tres millones de visitantes anuales, una cifra poco realista incluso comparada con referentes consolidados como PortAventura. La ejecución fue precipitada y el presupuesto se desbordó: de los 240 millones de euros estimados, el coste final superó los 400 millones, financiados en gran parte por la Generalitat Valenciana y entidades como Bancaja y CAM.

En 2012 se produjo un cambio clave y Terra Mítica pasó por primera vez a manos completamente privadas. La Generalitat y las entidades bancarias que lo controlaban vendieron el parque al grupo Aqualandia por 65 millones de euros, destinados casi íntegramente a saldar deudas. Bajo esta nueva gestión se tomaron decisiones controvertidas: se redujo drásticamente la inversión en nuevas atracciones y se priorizó la construcción de instalaciones como hoteles y zonas acuáticas. Además, se dividió el parque en dos. Por un lado, Iberia Park, de acceso libre, pero con atracciones familiares de pago individual; por otro, el resto del parque, de acceso convencional y atracciones más intensas.

Esta segmentación generó confusión y críticas entre los visitantes, y fue finalmente revertida. En esa misma etapa, en 2015, se cerró indefinidamente la montaña rusa de madera Magnus Colossus, una de las más grandes de Europa, debido a su mal estado y la posible falta de personal técnico cualificado tras sucesivos recortes. Este cierre simbólico reflejó el declive del parque en aquella etapa, aunque en los últimos años Terra Mítica ha tratado de reconducir su rumbo con una oferta más compacta y sostenible.

Este año celebra una temporada muy especial con motivo de su 25 aniversario. El parque de Benidorm reabrió sus puertas el 16 de mayo con varias incorporaciones destacadas en su oferta de ocio. Entre las novedades, destaca una nueva zona acuática dentro del área de Iberia y la Isla de Assina, una nueva zona acuática de casi 2.000 metros cuadrados que contará con dos torres de toboganes de distintas características para edades tanto infantiles como juveniles. A pesar de que Terra Mítica no atrae la cantidad de visitantes que en sus inicios en los años 2000, el parque se está reinventando poco a poco, con nuevas atracciones y alejándose de las deudas del pasado.

De Marina d'Or a Magic World

El proyecto Marina d’Or comenzó en los años 90: aparecieron sus primeros hoteles en 1997, con la intención de convertirse en una ciudad de vacaciones con balneario, apartamentos y parques. A inicios de los 2000 ya suponía un importante polo de atracción familiar, con un balneario puntero y una facturación en alza, pero que, lamentablemente, no duró mucho. Entre 2010 y 2013 empezó el deterioro por falta de reinversiones y la crisis de la construcción. En 2013 y años sucesivos, varias instalaciones cerraron, y su reputación decayó.

Vista panorámica del antiguo complejo Marina d'Or, en Oropesa del Mar (Castellón)

Vista panorámica del antiguo complejo Marina d'Or, en Oropesa del Mar, CastellónMarina d'Or

A diferencia del caso de Terra Mítica, la reinvención y restructuración de Marina d'Or ha sido más rápida y prolífera. Tras años de baches, en 2019, el fondo Farallón compró el complejo y asumió una deuda de unos 125 millones de euros y en 2023 el Grupo Fuertes junto con Magic Costa Blanca lo adquirieron y lo renombraron Magic World Resort e impulsaron con una inversión de 40 millones en la reforma de hoteles e instalaciones.

El complejo hotelero Marina D'or, en Oropesa del Mar (Castellón), en una imagen de archivo

Imagen de archivo del complejo hotelero actual de Magic World en Oropesa del Mar, CastellónGrupo Fuertes

Desde entonces, el complejo vuela y se ha convertido en uno de los acicates del crecimiento del turismo de Castellón. En esta nueva temporada estival prevé un aumento de un 60 % de las visitas internacionales y de un doble dígito de su ocupación respecto a 2024. Y es que la transformación en un par de años ha sido radical. La ocupación media entre julio y septiembre de 2024 fue del 83  % y las ventas aumentaron un 95  % frente al año anterior. Solo el Hotel Magic Sports ha registrado 7 500 reservas en este primer semestre de 2025, mientras que en 2024 hubo unas 362 000 estancias vendidas en el mismo periodo. El complejo cuenta actualmente con cinco hoteles y una capacidad de 1.300 unidades de alojamiento y 4.200 plazas, y ya se prepara para ampliar su oferta en 2025.

Tanto Terra Mítica como Marina d'Or supusieron un giro en la oferta turística valenciana, diversificando y solemnizando el ocio familiar más allá de la playa. Sus crisis reflejaron planes demasiado ambiciosos sin respaldo financiero firme, pero su resurrección muestra estrategias más sostenibles, centradas en calidad, gestión privada eficiente y diversificación de la oferta. Hoy representan mucho más que parques, son destinos turísticos integrales diseñados para atraer a un público familiar, nacional e internacional.

La Marina d'Or de Corea del Norte

El 1 de julio abre sus puertas en Corea del Norte el nuevo complejo vacacional de Wonsan-Kalma, un resort exclusivo para ciudadanos nacionales que aspira a convertirse en un referente del ocio en el país. Diseñado como un gran parque temático junto al mar, el recinto cuenta con hoteles, apartamentos, hostales, instalaciones deportivas, restaurantes, una extensa playa de cuatro kilómetros, así como una zona acuática con piscinas y toboganes.

El régimen lo ha presentado como un proyecto emblemático para promover una nueva cultura turística dentro de sus fronteras. La inauguración, presidida por Kim Jong-un junto a su familia, subraya su importancia simbólica y estratégica. Según medios oficiales, este complejo «tendrá un papel clave en el desarrollo del turismo cultural» en Corea del Norte.

En su diseño y planteamiento, el resort recuerda en ciertos aspectos a desarrollos turísticos como Marina d'Or por su concepto de ciudad de vacaciones, o incluso a Terra Mítica por su componente lúdico y temático. El gobierno prevé recibir más de 20.000 visitantes a partir de su primera semana de funcionamiento, marcando así el inicio de una nueva etapa para el turismo interno del país.
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