Una de las playas de Benidorm, en una imagen de archivo

Imagen de archivo de una de las playas más populares de Benidorm, AlicanteHosbec

El paraíso de los británicos sigue estando en España y tiene un nombre: Benidorm

El Mediterráneo, su clima y la oferta gastronómica la convierten en un referente para el viajero extranjero, que sitúa a la ciudad alicantina como la segunda del país con más pernoctaciones, tan solo por detrás de Madrid

En la costa del Mediterráneo hay un lugar que sigue siendo, por excelencia, el paraíso para los británicos. Se trata de Benidorm, un antiguo pueblo alicantino de pescadores que supo transformarse en un símbolo de modernidad sin perder su esencia. Esta joya de la Costa Blanca se reivindica una vez más como el destino para los turistas, sobre todo los prevenientes del Reino Unido.

El país británico sigue siendo el principal emisor de turistas a toda España, aportando alrededor de 18,4 millones de visitantes durante el año pasado, que gastaron más de 22 600 millones de euros, por encima de Alemania o Francia. Dentro de ese impresionante volumen, la Comunidad Valenciana destaca con un aumento del 14 % en viajeros internacionales y un incremento del 21 % en gasto turístico, con cerca de 12 millones de visitantes. Sus playas bañadas por el Mediterráneo, el clima benigno, la rica gastronomía y la oferta cultural hacen de esta región un imán para vacacionistas europeos. En este contexto, Benidorm se ha convertido en el paradigma del turismo británico en España.

«El destino más completo de España»

La prensa del Reino Unido la considera el «destino de moda» en Europa para 2025, incluso por encima de Marbella o Valencia. En concreto, The Guardian considera a Benidorm como «el más completo de España para los británicos» y subraya que es un lugar donde disfrutar del sol, las playas, la buena comida, la fiesta, pero también la calma.

Señor contemplando una playa de Benidorm

Imagen de archivo de un señor contemplando una playa de Benidorm llena de turistasEFE

Visit Benidorm informa que en 2024 la ciudad acogió 2 829 531 viajeros, un 2,9 % más que el año anterior, generando 15,46 millones de pernoctaciones en alojamientos reglados. Más de la mitad de esas estancias corresponden a turistas foráneos, con británicos a la cabeza, que representan el 45 % del total. Solo por detrás de Madrid en cifra absoluta de pernoctaciones, Benidorm supera a Barcelona y se afianza como la segunda ciudad del ranking en España.

Benidorm atrae por la combinación perfecta de sol, mar y servicios pensados para el visitante extranjero. Sus playas de Levante y Poniente gozan de reconocimiento internacional y su casco antiguo, con el emblemático Balcón del Mediterráneo, aporta un contraste encantador. Además de que cuenta con oferta hotelera y de ocio variada y abundante. No en vano, desde el punto de vista gastronómico, cultural y de entretenimiento, el turista británico encuentra en la ciudad un ambiente muy familiar, cómodo y accesible.

El «pequeño Reino Unido»

Esa familiaridad responde a una adaptación sistemática de Benidorm al turista británico. En muchos barrios, especialmente en el denominado «pequeño Reino Unido», la señalización es bilingüe o directamente en inglés, y en la mayoría de establecimientos se emplea el idioma anglosajón con naturalidad. Los horarios de apertura, menús, publicidad y ocio nocturno, como pubs, karaoke o espectáculos, siguen patrones horarios británicos, generando una especie de ecosistema paralelo. El resultado es una experiencia que se parece más a un rincón de costa inglesa con sol que a una ciudad española, aunque con la autenticidad del Mediterráneo.

Además del ambiente adaptado, la oferta turística en Benidorm es tan diversa como intensa. Desde sus playas y paseos marítimos hasta parques de atracciones como Terra Mítica o Aqualand, la ciudad ofrece ocio para familias, mayores y jóvenes. También hay rutas culturales y naturales cercanas, como excursiones a la Sierra Helada, visitas a Villajoyosa o Altea, y excursiones marítimas a la isla de Benidorm. El turismo activo y la gastronomía mediterránea completan un cóctel muy atractivo.

Centro de Benidorm.

Imagen de archivo del centro de Benidorm.Getty Images

Los desafíos de esta masificación británica también son notorios. La dependencia económica del mercado del Reino Unido hace que Benidorm abra buena parte del año anticipando la demanda. En junio la ocupación hotelera ya ronda el 89,5 %, un 3 % más que en el mismo mes de 2024, con británicos representando el 49 % de los visitantes. Esta relación ha obligado a diversificar, aprovechar las estaciones de otoño e invierno y apostar por una oferta de mayor calidad, reclamada por los operadores británicos.

No obstante, esta ciudad-balneario ha demostrado ser resiliente y dinámica, contando ya con planes para consolidar el turismo más allá del verano. El impulso de la temporada media, la tecnificación de la promoción, la mejora de infraestructuras y el desarrollo de turismo sostenible han permitido fortalecer su posición. Tanto es así que el mercado británico no solo ha respondido, sino que ha incrementado su estancia y gasto desde 2023.

Benidorm representa así la cara más visible del éxito turístico de España y, especialmente, de la Comunidad Valenciana. Es ese lugar donde la promesa del sol y la playa se materializa con un formato casi personalizado para los viajeros británicos. En esa «burbuja» vibrante, Benidorm les ofrece una experiencia reconocible y placentera, sin renunciar a su identidad mediterránea. Y aunque esa simbiosis con el visitante extranjero plantea retos de sostenibilidad urbana y económica, constituye también un modelo de adaptación y especialización que ha posicionado a la ciudad como el paraíso británico por excelencia en España.

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