Imagen del vídeo viral de la 'carrera' de scooters eléctricas en Cullera.
El vídeo viral que une a una conocida localidad valenciana con Fernando Alonso y Antonio Lobato
Los clásicos del verano de ahora no son como los de antes. Ya no tenemos eternamente la 'Barbacoa' de Gorgie Dann, hoy en día las canciones duran días o semanas hasta que desaparecen de la radio y en las plataformas de audio pasan a estar entre los clásicos olvidados. Los helados han cambiado, aunque nadie se olvide del Frigopie, del Calipo o del cucurucho de chocolate y vainilla. Como en verano vuelven los tópicos estivales, entre los que no podía faltar viralizar otra vez el vídeo que una a conocidísima localidad valenciana con Fernando Alonso y Antonio Lobato. El contenido ya es curioso, pero el audio añadido adrede lo mejora.
El vídeo es muy básico. Desde un edificio ubicado en la calle Caminàs dels Hómens de Cullera se graba una escena muy habitual del verano en este tipo de localidades turísticas. Tres ancianos circulan por la calle en sus scooters eléctricas, pero no van uno detrás de otro, sino que se adelantan. Ahí surge la chipas para recurrir a la magia de la Fórmula 1.
El vídeo es relativamente nuevo, porque se subió a TikTok en septiembre de 2024. Se viralizó en aquel momento y ahora ante la llegada de turistas a Cullera los algoritmos lo vuelven a replicar desde las diferentes cuentas que han copiado el contenido original.
Al vídeo de tres ancianos adelantándose con sus scooters le va como anillo al dedo un audio de Antonio Lobato narrando una carrera de Fernando Alonso en la Fórmula 1. Lo mejor es que cuadran la sucesión de adelantamientos con el audio televisivo. «Atención a Fernando que está adelantando», se escucha en el audio de Antonio Lobato mientras uno de los ancianos realiza la maniobra completa.
El momento álgido es cuando al anciano que le han adelantado dos de su misma edad se sale del rebufo y les devuelve el adelantamiento a ambos por la izquierda arrasando en velocidad. Mientras se ve en imagen este momento se escucha el fragmento de Lobato decir «No me lo puedo creer, no me lo puedo creer».
Justamente este tipo de vehículos de movilidad personal son los que provocaron el último bulo de turismofobia al que se ha visto sometido la localidad alicantina de Benidorm, ya que los medio británicos difundieron el miedo de que el simple uso de las scooters eléctricas iba a estar duramente multado por la Policía Local de Benidorm.
Todo ocurrió ante la Cafetería Desi de Cullera, un lugar por el que en verano transita, a pie y en scooters eléctricas, decenas y decenas de personas cada día. Sólo hay que aplicarle un poco de humor a las acciones que nos rodean de forma habitual.