Imagen de archivo de Pedro Sánchez reunido con asociaciones de víctimas de la dana de Valencia, con Christian Lesaec a la derecha
La izquierda valenciana lleva a Madrid la politización de la dana ante los sucesivos pinchazos de las manifestaciones contra Mazón
Los periodistas que se encargan de dar los números de las diferentes loterías lo hacen de menor a mayor. En cambio, ese orden es el inverso con los que dan cuenta de los asistentes a las manifestaciones contra la gestión política que la Generalitat Valenciana llevó a cabo con motivo de la dana del pasado 29 de octubre y que arrasó más de 70 localidades de la provincia de Valencia.
De 130.000 personas que se congregaron en la primera marcha, en noviembre, a las exiguas 1.500 que se juntaron este mismo martes, cuando se cumplieron nueve meses de la tragedia. Otro pinchazo. El enésimo, pero la izquierda no descansa. Es lo que tiene juntar fallecidos con banderas republicanas, independentistas o trans. Agua y aceite.
El caso es que Compromís y el PSPV-PSOE no son especialmente monárquicos, pero están cerca de repetir lo que en su día lamentó el Rey Pirro: «Si tenemos otra victoria así habremos desaparecido». Como unos y otros hagan la extrapolación manifestantes-votos, mal les saldrá. Ni retorciendo las matemáticas como suelen hacerlo con la retórica. Mal aquí y mal allá, independientemente de donde puedan o quieran montar su siguiente número. Basta una división: 1.500 personas entre 200 entidades, el resultado es raquítico, ínfimo. Para hacérselo mirar.
Con ese contexto como poso, la Asociación de Damnificados por la DANA de l'Horta Sud se reúne este mismo miércoles con el presidente nacional del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. Los temas que se vayan a a tratar en la cita serán varios, pero el colectivo lleva uno prioritario, muy por encima del resto: la dimisión del presidente valenciano, Carlos Mazón.
A decir verdad, esta petición ni es nueva ni sorprende. No deja de ser más de los mismo de lo que lleva ocurriendo desde el temporal. Más aun cuando quien lidera la citada asociación es Christian Lesaec, quien en las dos últimas elecciones municipales, 2019 y 2023, ha figurado en puestos altos de las listas de Compromís al Ayuntamiento de Alfafar.
'Alfombra roja' para Sánchez
Ese barniz ideológico con clara tendencia a la politización de la dana tampoco es fruto de los calores estivales. Todo lo contrario. La concepción divisiva de Lesaec a la hora de dividir el terreno de las responsabilidades políticas con línea roja según se trate de unos dirigentes y otros está fuera de toda duda. Solo así se entiende que cargue las tintas todo lo que pueda y más contra Mazón mientras, al mismo tiempo y sin solución de continuidad, la 'anestesia' que le aplica al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y a todos los organismos estatales dependientes de este en las labores por el temporal sean radicalmente distintas.
En este sentido, tanto la organización encabezada por el político nacionalista como algunas más han exigido al jefe del Consell sentarse en una de las zonas más afectadas por el terrible paso del agua y, a la par, que durante toda la reunión los medios de comunicación estén presentes. El 'popular' no ha puesto pegas a ello. Sin embargo, eso no quita a que al de Compromís y un par más de sus homólogos les faltara tiempo para poner la 'alfombra roja' a Sánchez.
Imagen de archivo de familiares de víctimas de la dana conversando con Carlos Mazón durante una reunión en el Palacio de la Generalitat
Lesaec lo hizo de buen gusto. Además, casi mano a mano con militantes del PSPV-PSOE que forman parte de colectivos afectados por la dana. Pero, por si no fuera suficiente, todo ello fue en la sede de la Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana o, lo que es lo mismo, en pleno centro de la capital levantina. El presidente del Gobierno no ha vuelto a Paiporta, Chiva, Picaña, Cheste o Utiel a pisar las calles, hoy ya limpias, de las que el 3 de noviembre huyó despavorido cuando estaban llenas de fango y escombros y dejando solos tanto a Mazón como a los Reyes Don Felipe y Doña Letizia mientras solos mientras los vecinos mostraban su rabia e indignación.
Resulta llamativo que los que se quedaron estoicamente y cumpliendo con lo que su papel institucional y las urgencias de los vecinos les reclamaban sí han querido y han podido volver a esas zonas. El líder socialista, en cambio, ha priorizado su agenda política y sus no pocos viajes al extranjero, quizás, dicen las malas lenguas, ante el temor de no poder explicarles a las víctimas la lentitud de las ayudas de su Ejecutivo en hacerse efectivas. Por no hablar de su mítica y tristemente frase que termina con un «que lo pidan». Y la presencia de los medios, cuanta menos, mejor.
Por tanto, y a tenor de todo lo vivido y transcurrido desde el 29 de octubre, la reunión con Núñez Feijóo bien podría tener el mismo orden del día que meses atrás: mucha politización, mucha dimisión de Mazón y poco reproche a Sánchez. De la sede de Génova a la de Ferraz apenas hay nueve minutos en coche. Si prefieren acercarse al Palacio de La Moncloa, tampoco es mucho más, solo 13. El problema es llegar tarde y que el presidente del Gobierno ya esté camino a La Mareta, Lanzarote, para disfrutar de unas vacaciones que no van a tener 228 personas en Valencia y a duras penas sus familiares.
Sea como fuere, y citando a la mítica saga de ficción o a las mencionadas loterías, que la suerte acompañe a PSPV-PSOE y Compromís, porque las encuestas dicen que los votos y los escaños no lo harán. Y la capacidad de concentración, aún menos.