Diana Morant y Pedro Sánchez, en Valencia
Morant obvia las encuestas y presume de ser «sanchista»: «Creemos en nuestro líder»
Es un hecho que la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, está prácticamente fuera de la opinión pública, ya que el propio Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) presidido por el socialista José Félix Tezanos le da un raquítico conocimiento popular. También se le achaca estar fuera de la realidad y muestra de ello es que en la reunión del Consejo de Seguridad Nacional posterior al apagón del pasado 28 de abril ella era la única que mostraba una sonrisa de oreja a oreja mientras las caras de sus compañeros y del propio Felipe VI eran de total preocupación.
En este sentido, la socialista no mueve ni un milímetro su hoja de ruta y defiende a capa y espada a su jefe de filas, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien, por otra parte, fue el que la puso en su actual cargo orgánico saltándose las primarias que ya estaban convocadas.
Así, se reivindica como «sanchista» y asegura que estará «con Pedro Sánchez», «hasta el final». «Yo quiero ser presidenta (de la Generalitat) y hacer presidente de nuevo a Pedro Sánchez. Por tanto, mi problema sería que me llamaran 'mazonista', ese sí sería un problema», asevera en alusión al presidente de la Generalitat, Carlos Mazón.
Al ser preguntada por las críticas del PP por su vinculación a Sánchez y por si le afectaría a su futuro político en el PSPV si hipotéticamente hubiera algún cambio al frente de Ferraz, Morant recalca: «Sí, soy sanchista. Formo parte del gobierno de Pedro Sánchez. Pero es que hace una década nos llamaban 'zapateristas' y anteriormente éramos 'felipistas'. Somos socialistas y creemos en nuestro líder».
Se siente «muy útil»
De hecho, recuerda que Sánchez fue reelegido en el último Congreso del PSOE, al igual que ella en dos cónclaves del PSPV. «Yo me siento muy legitimada por el PSPV», asegura, y destaca el reciente nombramiento de la valenciana Rebeca Torró como secretaria de Organización del PSOE y la elección de la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, como secretaria de Igualdad:
«No puedo estar más contenta, más orgullosa, porque el PSOE cada vez es más PSPV, más territorial, periférico, que es algo que el PSPV le ha pedido siempre al PSOE: que fuéramos un partido más federal, que se mirara también en los territorios», manifiesta.
Imagen de archivo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con la foto de Diana Morant de fondo
Morant, tras defender que sus dos puestos son «perfectamente compatibles» y que su prioridad son los valencianos, sostiene: «Si yo dejo de estar en el Consejo de Ministros, dejo de tener esa capacidad de actuación para los valencianos y valencianas dentro del Gobierno». Por tanto, dice sentirse «muy útil» a la hora de poder hablar con sus compañeros ministros de las necesidades de la Comunidad, y pone como ejemplo todas las ayudas aprobadas por la dana.
El caso Cerdán, «tres sinvergüenzas»
Dicho esto, señala que «cada uno tiene su sitio» y que ella cuenta con «un gran equipo» en el que cree, con «un síndic en las Cortes (José Muñoz) y unos diputados que hacen un trabajo fantástico», al igual que sus «portavoces y equipos en las diputaciones y los alcaldes y concejales». «Todos esos son yo, todos esos son el PSPV, todos esos son mi equipo», resume.
Frente a ello se pregunta «qué peso tiene Mazón» en la ejecutiva del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. «Nosotros ahora tenemos peso en el partido y peso en el Gobierno. Por tanto, con Pedro Sánchez hasta el final, y queremos ganar aquí las elecciones. Yo quiero ser presidenta y hacer presidente de nuevo a Pedro Sánchez. Mi problema sería que me llamaran 'mazonista', ese sí que sería un problema», incide.
En cuanto al escándalo de Santos Cerdán, reconoce que le supuso un «shock», pero defiende que la reacción de su formación «denota sinceridad» que Sánchez pidiera perdón a la ciudadanía y dijera que «se sentía defraudado personalmente y que le había depositado una confianza que no merecía». Así, recalca que esto «no es un caso del partido, es un caso de estos tres sinvergüenzas», en alusión a Cerdán, al exministro valenciano y exsecretario de Organización José Luis Ábalos y al exasesor ministerial Koldo García.
Tras la primera «fase de shock», Morant recuerda que el PSOE atravesó «una fase de toma de decisiones rápidas y contundentes»: «Nosotros no solo estamos para dolernos, estamos para actuar (...) Hemos llamado a las cosas como son», sostiene, y reprocha a Feijóo que «todavía no ha condenado» el 'caso Montoro' ni tampoco ha pedido «perdón, ni nada de nada».
Imagen de archivo, de izquierda a derecha, de Pilar Bernabé, Carlos Mazón, Pedro Sánchez y Diana Morant, durante el Cecopi por la dana
A su juicio, el caso Cerdán no tiene «nada que ver con la Gürtel, donde había un cuaderno donde M. Rajoy cobraba sobres y otros más del partido donde se pagó una sede con dinero B, desde donde todavía habla el señor Feijóo». Defiende además que el Gobierno se enteró del 'caso Cerdán' «cuando salió el informe de la UCO y llevaba semanas y semanas hablándose de este tema». «Nosotros no tenemos una policía patriótica. Nosotros no tenemos acceso a informaciones judiciales antes de que se produzcan», subraya.
«Siempre desearé a Compromís»
Por todo ello, esgrime que al PSOE le «toca colaborar con la justicia»: «Que la pague quien la haya hecho, pero desde luego para nosotros ya es un episodio pasado, que para repararlo hemos puesto medidas dentro del partido y vamos a proponer medidas también contra la corrupción en este país. Solo lo podemos hacer nosotros. Desde luego el PP no lo va a hacer, ellos llevan la corrupción en la sangre».
En el plano político general, la titular de Ciencia muestra su apoyo a la idea de que «vuelvan a unirse» los partidos a la izquierda del PSOE a nivel nacional, como planteó recientemente el portavoz de ERC, Gabriel Rufián: «Es verdad que, al final, fragmentando las posibilidades de la izquierda, acabamos perdiendo mucho voto que no suma, y creo que debemos sumar las izquierdas. Yo creo que sumamos las izquierdas y que somos una mayoría en la calle», argumenta.
Morant destaca que ella fue alcaldesa de Gandía (Valencia) junto a Compromís y que lleva años en el Gobierno de coalición. «Las fuerzas progresistas que conforman el espacio Sumar para mí forman parte de la solución», confía.
Cuestionada por si la izquierda será capaz de capitalizar el descontento de la ciudadanía con la gestión de la dana, defiende que «las fuerzas progresistas forman parte de la solución». «Yo siempre desearé a Compromís y a todas esas fuerzas que les vaya bien», asegura.
«Yo creo que sumamos las izquierdas y que somos una mayoría en la calle. Cuando un 60 % de la población dice que Mazón y su gobierno lo están haciendo peor que cuando empezaron, ahí hay votantes del PP. Cuando un 80 % de la ciudadanía considera que Mazón debe irse, ahí hay votantes del PP», señala.