Imagen de archivo de uno trabajos de recuperación en los cauces afectados por la dana de Valencia
Hallan el cadáver momificado de una de las víctimas de la dana de Valencia que seguía desaparecida
unos operarios de la empresa Tragsa que realizaban tareas de limpieza en el cauce del río Turia hallaron este martes el cadáver momificado de una de las víctimas de la dana de Valencia que se encontraba todavía en paradero desconocido casi un año después de la trágica riada que causó 229 muertos.
El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana confirmó el hallazgo de los restos mortales de una persona durante unos trabajos de movimiento de tierra en el término municipal de Manises.
De acuerdo con las mismas fuentes, dichos restos, por orden de la autoridad judicial, han sido trasladados a dependencias del Instituto de Medicina Legal de Valencia para la práctica de la autopsia y el resto de pruebas forenses y policiales que han de determinar, por un lado, las causas del fallecimiento y, por otro, la identidad de la persona muerta.
A falta de la confirmación oficial, todos los indicios apuntan a que el cuerpo corresponde a José Javier Vicent, un hombre de 56 años desaparecido en el municipio de Pedralba junto a su hija Susana, con síndrome de Down, quien fue hallada sin vida a ochenta kilómetros el 31 de octubre del pasado año.
Fuentes de la investigación consultadas por El Debate confirman la tesis avanzada por los periódicos Levante-EMV y Las Provincias, respecto a la posible identidad de las persona encontrada este martes en Manises. El cuerpo se encontraba sepultado bajo el lodo, lo que explicaría que no se hubiera detectado en el último año y su buen estado de conservación. La Guardia Civil se ha hecho cargo de las pesquisas.
En el caso de que se confirme la identidad, sólo quedarían dos desaparecidos en la estadística oficial de las víctimas de la dana. Se trata de Francisco Ruiz Martínez, de 64 años, a que se vio con vida por última vez en el municipio de Montserrat tras haber salvado de la riada a sus dos nietos.
La tercera desaparecida es Elisabet Gil Martínez, de 38 años, sorprendida por el agua cuando circulaba con su vehículo entre los términos de Chiva y Cheste, ubicados en la cuenca del barranco del Poyo.
Todos ellos se dieron oficialmente por muertos al pasar tres meses de la riada, por lo que el nuevo hallazgo no aumenta la cifra de fallecidos por la dana, que a día de hoy se mantiene en 229 personas.