Imagen de la entrada de uno de los centros de salud de Burriana
«Tres médicos, 186 pacientes y 16 domicilios»: así se vive una guardia en la sanidad valenciana
«Ha sido una guardia de locos: 186 visitas entre tres médicos y 16 domicilios.» Con esta frase, un médico de uno de los centros de salud de Burriana resume a El Debate lo que ha sido una jornada agotadora. El profesional, que prefiere mantener el anonimato, relata que entre las citas había casos de urgencia y de salud mental grave.
El médico añade: «Me molesta que digan que la sanidad ha dejado de funcionar. No es eso. Lo que pasa es que somos muchos. Si somos tres millones de personas más que hace diez años, pero los mismos centros de salud y la misma cantidad de médicos, es lógico que esté saturada.»
Demografía y recursos
Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) apuntan a que España contaba con aproximadamente 48,6 millones de habitantes en el año 2025. Según la Estadística de Profesionales Sanitarios Colegiados del INE, en 2024 había 310.558 médicos colegiados en total. Esto da una tasa aproximada de 6,33 médicos por cada 1.000 habitantes.
Sin embargo, informes recientes advierten de que en la Atención Primaria la ratio de facultativos apenas ha crecido en las últimas dos décadas: por ejemplo, un análisis indica que se ha pasado de 0,72 a 0,79 facultativos por cada 1.000 habitantes entre 2004 y 2024, lo cual comparado con el crecimiento demográfico obliga a replantear la carga asistencial.
Por su parte, el Ministerio de Sanidad señalaba que en 2024 casi el 80 % de la población de más de 18 años había utilizado los servicios de Atención Primaria, y que la valoración de los usuarios respecto a esa atención (6,29 sobre 10) se mantiene estable. En conjunto, estos datos sugieren que el sistema debe hacer frente a un mayor volumen de pacientes, con más demanda asistencial, mientras los recursos crecen a ritmo mucho más lento.
Respuesta institucional
Cuando El Debate ha preguntado a la Conselleria de Sanidad por esta situación, la respuesta oficial ha centrado su mensaje en las medidas adoptadas para reforzar la salud mental:
Hoy hemos ido a casa de un chico porque se había cosido los ojos, decía que no quería seguir viendo la vidaCentro de Salud de Burriana
- Resolución de las ofertas públicas de empleo (OPE) pendientes desde 2017, que afectan a más de 53.000 puestos de diferentes categorías (médicos, enfermeros, técnicos…).
- En el ámbito de la salud mental, se han creado 600 nuevos puestos. En los últimos diez meses se han aprobado 631 nuevos puestos de trabajo en salud mental, con un coste cercano a 33 millones de euros anuales.
- Según el director general de Salud Mental y Adicciones, Bartolomé Pérez Gálvez, la plantilla de psiquiatría, psicología y enfermería de salud mental se ha incrementado en un 59 % desde el inicio de la legislatura.
- Detalles específicos: 130 nuevas plazas de psiquiatría (frente a 65 en las dos legislaturas anteriores), 182 de psicología clínica (frente a 121), además de otros perfiles: 4 médicos de conductas adictivas, 131 enfermeros especialistas, 49 trabajadores sociales, 32 terapeutas ocupacionales, etc.
- Parte de esos nuevos puestos también se destinan a zonas y departamentos golpeados por la dana: en los departamentos afectados se han creado 158 nuevos puestos, con un coste estructural de más de 8,64 millones de euros anuales.
- El presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, ha destacado que los presupuestos sanitarios de 2025 «son los más importantes de la historia de la Comunidad Valenciana».
¿Suficiente?
Estas medidas suponen un avance real y cuantificable, pero la experiencia en terreno y los datos demográficos vigentes muestran que aún existen tensiones estructurales. Sobre el terreno, los médicos describen una realidad todavía muy frágil. «Hoy hemos ido a casa de un chico porque se había cosido los ojos; decía que no quería seguir viendo la vida". Este caso ilustra la tensión a la que se enfrentan los profesionales sanitarios, que deben atender cada vez más situaciones de crisis emocional con recursos limitados.
Imagen de la cola para ser atendido en uno de los centros de salud de Burriana
Aunque el aumento de profesionales en salud mental es significativo, el reto de generalizar el refuerzo a toda la atención primaria, médicos de familia, pediatría, centros de salud rurales, sigue pendiente. Un artículo reciente del periódico El País señala que España necesitará al menos 4.500 médicos de familia más en los próximos años para cubrir la demanda.
Por lo tanto, la situación que describe el médico de Burriana —y que escuchan cientos de centros en la Comunidad Valenciana— se explica por una mezcla de factores: crecimiento poblacional, mayor demanda asistencial (incluido envejecimiento y salud mental), y recursos que, aunque aumentan, lo hacen de forma más lenta de lo que exige el entorno.
La sanidad pública en la Comunidad Valenciana no está en colapso absoluto, pero sí afronta un período de estrés intenso. Los datos demográficos, los testimonios de los profesionales y las medidas adoptadas por la Conselleria convergen en una imagen clara: el sistema tiene margen de mejora, y está acumulando presión. El reto ahora es mantener el impulso de refuerzo de plantilla, garantizar que los nuevos puestos se cubren y distribuyen eficientemente, y abordar la atención primaria holísticamente, no sólo en salud mental.
Mientras tanto, en centros como el de Burriana, una guardia de «186 visitas» habla por sí sola del esfuerzo que implica mantener la atención sanitaria día tras día.